ARREBATOS DE JUVENTUD
Escribir un libro sobre los Arrebatos de
juventud, esperando sean los jóvenes quienes lo lean y una vez que lo hayan
empezado a ojear, no lo suelten, que ocasione emoción e interés; que ayude a
interpretar lo que les sucede en función de lo que se cuenta en él y hasta que
haya un antes y un después de su lectura. Espero enamorar a unas cuantas
jovencitas puesto que todo escritor es en último término un seductor. Un libro
que sea capaz en ser llevado a la cama de todos aquellos que leen por la noche,
antes de dormir.
También ir al encuentro, aunque esto sea menos
importante, estar un tiempo indefinido, pero en cualquier caso muy largo, en
los escaparates de todas las librerías del mundo.
En fin, voy al encuentro que
refleje lo mejor de mí y, todavía más, algo más grande que yo, pues estoy
convencido de que las auténticas novelas son mucho más sabias que quienes las
escribimos. Claro que no soy tan tonto como para no darme cuenta que todas
estas expectativas son desproporcionadas y, posiblemente, ambiciosas. Pero es
que sólo con una expectativa puede acometerse esa tarea, al menos para mí, tan
excitante como desesperante, que es el parir una historia. Tengo derecho a que
mis esperanzas sean ilimitadas no porque yo sea un grandísimo escritor (cosa
que dudo, pero, en todo caso, la medida que pueda tener, sobresaliente o
mediocre, sólo podrá dictarla el tiempo) Por supuesto que sé que pocas de estas
esperanzas llegarán a cumplirse algún día, pero es que las esperanzas no se
albergan para que se cumplan, sino para ponernos en movimiento.
Lo importante es entregarse con toda la
sinceridad de la que uno sea capaz, soñar con un libro increíble y trabajar por
su consecución, contribuir a la búsqueda de la belleza y de la verdad, dar
cabida a la imaginación, que es una de las potencias que más nos humanizan. Si
muriera hoy, mi carrera como escritor ya tendría sentido, pues mis libros han
llegado, según me consta, al corazón de muchos de los que me han leído. Eso me
deja muy satisfecho y, en definitiva, es lo que deseo en dar tiempo al tiempo.
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