martes, 21 de febrero de 2023


 

LARRAÑAGA Y SUS CUENTOS

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- UNAM

EL NIÑO AGUERRIDO EN LA ESCUELA SECUNDARIA

 

Un estudiante de segundo grado de secundaria, golpea constantemente a sus compañeros. Su Mamá defiende a su hijo, culpando a los profesores. En la clase de música, una compañera a quien le caía bien el niño, le hizo un comentario sobre su mal comportamiento. El niño golpeó a la niña en la cara con el puño, para que se callara y dejara de estarlo molestando. La niña se quejó con el profesor de música, puesto que el hecho sucedió dentro del aula y en esa clase. El profesor llamo a la prefecta y esta se llevó al niño a la dirección de la escuela.

 

La directora reunió a los profesores de ese grupo para que expusieran la conducta del niño en cada una de sus clases. Posteriormente se invitó a la madre del niño y algunas de las madres que tenían quejas sobre el comportamiento del niño con sus hijas. La madre del niño se comportó con arrogancia, no dejó hablar a nadie, alzó la voz, insultó al profesor de música y a otro de los profesores. ¿Quién fomenta este tipo de comportamiento? Las cosas no mejoraron. - Durante el recreo el niño choco con una niña cayéndole encima y es que el niño corría escapando de otro que deseaba golpearlo.

 

Por lo que en su corrida le cayó encima a esa niña a quien le rompió sus lentes. Los padres acudieron a la secundaria exigiendo compensación para reponerle los lentes a su hija (Pago de daños) La mamá del niño despues de verbalizaciones ofensivas acepto pagar, pero que ella se encargaría de ir a escoger los lentes y el costo. La madre que pago los lentes, despotricaba en contra de la escuela y sus profesores por lo que algunas de otras que pasaban sus hijos por conflictos semejantes se le unieron para escribir una carta a la prensa y a las autoridades educativas para que quitaran a la directora del plantel escolar.

 

A partir de allí, cada señalamiento con su hijo la madre amenazaba. La directora se preguntaba ¿Cómo resolver este conflicto? La supervisión se cuestionaba ¿La madre del niño tiene razón? En una de las salidas a un museo en la clase de historia. El profesor les dijo que no tocaran ninguna de las piezas que se exhibían, que no estaba permitido. El niño desobedeció y metió una pieza prehispánica pequeña de barro (Una pipa para fumar) en su mochila. Además, durante el recorrido, empujo a uno de sus compañeros quien cayó sobre la vitrina de cristal, pero solo se cayeron las piezas sin que pasara a daños mayores.

 

En el regreso a la escuela, en el salón de clases, los estudiantes esperaban el cambio de profesor y el niño aprovecho para sacar la pipa y empezar a fumar. Todos los estudiantes reían con la travesura del robo. Una de ellas no estuvo de acuerdo y dio aviso a la prefecta. El niño se enteró y lo considero como una traición por lo que la empujo fuerte cayendo la niña y rompiéndose el labio. La madre de esa niña acudió a la dirección de la escuela para reclamar el hecho, y nuevamente mandaron llamar a la madre del niño. La madre lo defendió argumentando que su hijo la empujo por ser una niña traidora, que en un salón de clases todo deben de quedarse callados sin delatar a nadie, que ella fue educada en esa forma en su casa por su madre quien la golpeaba si ella andaba de mitotera con su padre. – Mi hijo la empujo, porque se lo merecía, declaro.

 

Dias despues hubo una pelea dentro del salón, en la que una niña golpeo a la que había denunciado. Los profesores no se enteraron de la situación ante la amenaza de que cualquiera que denunciara o le dijera algo a sus padres, seria golpeado al salir de la escuela. Pero la niña no se quedó callada y le platico a sus padres. Los padres acudieron a la dirección de la escuela y la directora de inmediato llamo a todos los profesores por lo que los salones de clase quedaron con los puros alumnos. Para la madre del niño, era la niña la que estaba provocando todos los problemas en esa aula y que la niña debería ser cambiada de escuela ya que una niña mitotera y chismosa echaba a perder a todos los niños en su enseñanza de valores y lealtad.

 

La madre de la niña en ese instante reflexionaba en ¿Cómo proteger a su niña de ese tipo de hijo que mal educo esa mujer? La madre del joven argumentaba que su hijo solo se defendía ante cualquier ataque sin importar de quien viniera, que eso ella le ha enseñado, que no se deje de nadie, y si hay necesidad de golpear, que lo haga sin miedo, que para eso está su madre para defenderlo. - Por favor ayúdenme expreso la madre de la niña a los profesores, este diablo no parará, seguirá golpeando niñas. La responsabilidad es de la escuela menciono la afligida señora, los padres no podemos estar aquí dentro todo el día para cuidarlos y que no sucedan tales cosas.

 

-Mi niño no tiene la culpa exclamo su madre, lo que sucede, es que todos los profesores y la dirección de esta escuela son incompetentes, por lo que mi niño, no puede ser considerado responsable de sus acciones. Cálmense señora, intervino la directora-, su hijo a venido cometiendo muchas infracciones con sus actos de violencia y vandalismo. Sería mejor que usted le prestara mejor atención en términos de ¿Cómo cría, y educa a su hijo? Y, no estar buscando razones para justificarlo. Usted y su hijo necesitan una persona profesional en comportamiento, por eso bien vale la pena que acuda con uno de ellos.

 

- Molesta la señora al ver que la directora le cerraba sus argumentos estallo ¡Usted, no es más que una pobre pendeja, que de niña se dejó que todos la golpearan, su educación es de esas mujeres sumisas que no tienen derecho a nada! ¡A, usted le pagamos, para que nos lo cuide, y eduque! ¡Tanto la niña de esta señora, como mi hijo, tienen derechos y se deben defender uno del otro!, y ¡Usted me está diciendo que mi hijo está loco, que lo lleve con un psicólogo, mejor cuide su moral y deje que nosotros como padres cuidemos la de nuestro hijo! La niña de esta señora, que ahora llora desconsoladas será la primera en fantasear en unos años más con casarse con un hombre como mi hijo.

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