jueves, 27 de julio de 2023

 

CONTRA ESTACA, SAN IGNACIO, SINALOA PARTE DOS

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

 En la noche con lo fresco de la brisa se sentó a observar las estrellas en busca de un sabio consejo. La sombra que reflejaba con la luna, ya no era su silueta pero tampoco podía ver su imagen real. Busco en sus bolsas un espejo para observar la imagen de su cara que empezaba a olvidar. Al ver que no traía espejo, negros pensamientos empezaron a surgir, miro las piedras negras del volcán y eso lo ponía a pensar que algo malo estaba sucediendo. Estando al punto de estallar un aullido ahogo su miedo creyéndose perdido.

Por la mañana decidió continuar su camino y se dirigió más arriba, cerca de donde las nubes se juntan con la tierra y en donde se decía que su abuelo tenía su morada.- Allí lo encontró debajo de un árbol, en medio del bosque húmedo. El abuelo resplandecía con la entrada de los rayos del sol entre los pinos, parecía emanar de su cabeza una aurea divina. Al instante pensó.- ¡Este es el lugar que veía en mis sueños! y después de saludarlo se sentó a un lado.

En un principio el nieto se mostró necio en admitir quedarse a vivir en esa soledad pero conforme recorría el bosque con su abuelo le entrando el gusto. Los días pasaban y un en cierta ocasión que bajo a bañarse al rio observo a dos jóvenes mujeres mientras ellas caminaban semi desnudas encima de las rocas. Oyó sus voces que murmuraban sintiéndose solas, escucho sus risas, vio como jugaban con la punta de sus pies metidos en el agua. Miro a los lados y sobre la roca se observaban sus vestidos. Entendió que lo mejor era esperar a que terminaran de bañarse para presentarse.

Una de ellas le pareció una princesa por lo radiante de su belleza. Al observarlas con su ropa puesta entonces decidió acercarse. Al verla de cerca creyó estar frente a una estrella de esas que lo inspiraban por las noches. Se dio cuenta que debía acercarse con cautela para que acciones no fueran tomadas por malas intenciones. Ellas eran la única opción en ver una mujer en los últimos tres años-, las tenía a la vista, eran reales, así que se enfrentaba al nuevo camino que el deseo le planteaba para medir su fortaleza.

No me dejare llevar, dejo sentir para sus adentros pero la naturaleza humana le gritaba lo contrario.- ¿Quiénes son? Pregunto.- Somos el inicio de los nuevos tiempos, alrededor tuyo miraras que el resto de lo antiguo que cuidaban tus ancestros ha quedado vacío por los errores de los hombres, ellos vinieron a esta tierra a revolverla para extraer el oro y la plata y jamás salieron e pobres. Fue su error el retorcer los designios de la naturaleza.

 Estuvieron muriendo en los socavones de la mina con esa luz cegadora que es la avaricia y no desearon abrir sus ojos, por lo que podrás ver, eres el ultimo de las dos razas.- El primero que tomo esta misión se llamaba Juan y lo puso de encargado un padre Jesuita de Nombre Hernando de Santarén con la intención que cuidara el destino de la raza humana. Los que siguieron llegando no lo comprendieron destrozando el verde de los campos y matando la vida silvestre, contaminando el agua que bebían, comprenderás que es lo que necesitaban para vivir. Vieron manar el agua de la tierra diáfana y pura y que en su tiempo no supo más que contaminarla. Fueron tiempos de derroche en exceso, eso era el estandarte que simboliza su causa.- La raza blanca enloquecida por tener poder, vencer, superar y vengarse.

Para eso vivieron y por eso pagó el precio. Entre humo y sudor erraban por la vida, cual lobo hambriento que consumido por las bajas pasiones, cometieron atrocidades con tal de satisfacer su voraz hambre de placer. Hoy, nos ve bañándonos tranquilas en las aguas del mismo rio y es el momento que la encomienda dada a tu familia termine, es el momento en que Dios va a restablecer el nuevo orden, suprimiendo la hipocresía, la vileza, la nueva ley natural volverá a regir sobre la tierra.

Ahora ve y baja a ese mundo y trata de vivir del sustento de la madre tierra, ese es tu nueva encomienda que reconstruyas el fruto que fue ignorado en el pasado. Regresa a tu tierra que Dios reivindicara ya sea por gusto o por fuerza. En este espacio has aprendido que se sufre y se huye de la muerte para sobre vivir. Allá abajo ¡Que lloren los que han hecho sangrar a la Tierra y a los hijos que habitan en ella, porque pronto llegará el día de su juicio! Alégrense los que han sido explotados, porque serán sus descendientes, surgidos de sus cenizas, los únicos que permanecerán con vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario