FUTURO
LABORAL DEL UNIVERSITARIO (15/07/2022)
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y
Maestría en Desarrollo Humano FESC- UNAM
Los bancos
han integrado el método de automatización (Robotic Process Automation). Este
nuevo método ya ha creado en países de primer orden un nuevo ámbito laboral
para analistas y programadores. La demanda va en aumento para profesionistas
capacitados y con experiencia en robótica. Los profesionistas egresados de
Universidades con carreras tradicionales llegan solicitando el puesto de
trabajo con un currículo amplio en teoría, pero sin experiencia técnica.
El resultado
es que existen grupos de programadores-técnicos, que carecen de pensamiento
analítico teórico, y grupos de analistas económico-operacionales, que no
cuentan con la formación necesaria para comprender los procesos técnicos,
además carecen de una sólida preparación en inglés, alemán, francés o chino y
su español es muy deficiente.
A las
Universidades con carreras tradicionales les urge crear planes de estudio
flexibles que combinen la formación técnica y el análisis de datos, algo que ya
comenzó y se ofrece (Mínimamente en alguna facultad), pero principalmente a
nivel de posgrado en muy pocas Universidades privadas, donde la especialización
es un hecho. Al mismo tiempo, la interconexión de las universidades con las empresas
y organizaciones es necesaria, útil y especialmente interesante para ambas
partes.
No se trata
de que el mercado defina las competencias que necesita el empleado-científico
que luego incluirá en su plantilla, sino de que la universidad esté en contacto
con las demandas del mercado para responder con mayor eficacia a la formación.
de los estudiantes y prepararse de manera más adecuada para comenzar bien sus
carreras.
Es necesario,
ahora más que nunca, que vemos miles de egresados vagar por las calles sin
empleo o en otras actividades ajenas a sus estudios Universitarios.
México es el
país en donde no se toma en consideración la cooperación y las Universidades se
mantienen en sus lagunas aisladas, apartadas en un rincón, o sus académicos se
reúnen en redes para cumplir con el tiempo asignado de carga laboral, sin
embargo, lo vemos en el extranjero en donde la cooperación de empresas y
universidades es un modelo generalizado.
En nuestro
país es poco el esfuerzo y el aporte para obtener mejores resultados. Por
comodidad laboral de los académicos han olvidado o no se preocupan para seguir
el camino de la evolución del sector tecnológico quien ha determinado, desde
hace varios años, el rumbo de la economía mundial.
De hecho, en
los modelos estándar de producción, la tecnología no solo se considera el
factor que genera efectos multiplicadores sobre la productividad tanto del
capital como del trabajo, sino que también es un aliado natural de los actores
de la política económica.
Si los
efectos positivos de la tecnología en el proceso de producción son ampliamente
conocidos y percibidos, la posibilidad de análisis de datos a gran escala,
aprendizaje automático y tecnologías de registros distribuidos han estado en el
centro de la discusión académica y política.
Es un debate,
a nivel internacional, en los últimos años, menos en México en donde los
académicos se resisten a salir de su zona de confort por falta de preparación.
Por supuesto, los desarrollos en el área de las tecnologías financieras ofrecen
ventajas específicas, que deben separarse del entusiasmo que se espera de
cualquier innovación. Esto no significa, por supuesto, que se puedan subestimar
las ventajas de estos avances científicos.
Por ejemplo,
la ciencia de datos ofrece la oportunidad de unir los supuestos/hipótesis que
tomamos en la planificación de políticas macroeconómicas con las observaciones
que ofrecen los comportamientos de los actores económicos (ya sean
consumidores, prestatarios o contribuyentes). Tal desarrollo ya se evidencia
por la utilidad de los datos del consumidor en el análisis del cumplimiento
tributario o la gestión del riesgo financiero.
En
particular, utilizando datos a gran escala, parece que se pueden construir
herramientas cuantitativas no paramétricas, que funcionan mucho mejor en la
predicción de comportamientos económicos que otras herramientas econométricas.
Al mismo tiempo, ya existe un debate sobre su utilidad en las políticas
públicas de manera más amplia. Cada vez más a menudo, los estudiantes reclaman
sean incorporados a los planes de estudio, contenidos
En este campo
científico, el pensamiento matemático y especialmente la comprensión de los
sistemas multivariables permite al analista comprender la evolución de los
comportamientos de los consumidores, las inversiones y una variedad de otras
decisiones económicas. Por supuesto, el conocimiento y el excelente manejo de
los sistemas es relevante para el análisis de datos. La combinación anterior de
habilidades y conocimientos es suficiente para el análisis de datos microeconómicos.
Para unir los análisis de grandes bases de datos con los propósitos de la
formulación de políticas macroeconómicas, se necesita un marco de conocimiento
más amplio y en gran medida innovador: el analista también debe ser, hasta
cierto punto, un conductista.
En gran
medida la economía (especialmente la macroeconomía) se ha basado en supuestos
sobre "agentes económicos". Dos de ellos fueron las expectativas
racionales y la representatividad de los promedios, que interactuaban en gran
medida. Con base en el supuesto de expectativas racionales, se espera que los
actores económicos tomen sus decisiones con base en el criterio racional de
maximizar su beneficio en el tiempo.
Por lo tanto,
si esta suposición se examina con base en algún promedio (datos agregados) de
un conjunto, ignorará las observaciones críticas que estarán en los extremos de
la distribución. En consecuencia, dado que los impulsores de los promedios
impulsan las decisiones de política económica, se pueden acumular grandes
residuos.
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