MONOLOGO DE UN
HIJO
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
- Mira padre en la vida he aprendido a no tenerte miedo, a saber que tus gritos
son debilidad, que tus desplantes me avergüenzan y tu comportamiento es,
inculto. He aprendido que recibir un agravio no significa que no duela, pero
duele más cuando insistimos en recordarlo. Así, es la ignorancia, entra por
cualquier puerta y se niega a salir.
En la vida he aprendido, que los malos modales se repiten, destruyen, alejan a
la realidad y el mundo que tú me has enseñado no es real sino un mundo creado
por tus miedos. Lo que expresas con tus palabras es cruel, es parte de tus
frustraciones. Siempre me hablas de trabajar duro para tener dinero y crees
instruirme sobre la vida cuando realmente me estas atando al yunque que supones
es la felicidad. Mañana querrás verme como tú, desesperado, un tipo que no
aterriza nada y siempre esta fantaseando, un tipo que considera nunca
equivocarse y que piensa que los errores se corrigen con solo arrepentirse ¡Por
supuesto, que no!
No seas ciego, no vengas a imponer criterios, siéntate un rato y escucha con
serenidad para que construyas en tu alma lo que por falta de valor no te ha
dejado hacer desde aceptarte. Yo, no quiero ser un rico en dinero y deseo darte
las gracias por esa preocupación, yo solo quiero ser agradecido, donante,
entusiasta social y recordar que para quien desee ser mi amigo, la puerta
siempre estará abierta. Los amigos con los que pasas tu vida son pobres de
espíritu y solo miran el reloj para seguir trabajando en lo que detestan, esto
hace que cuando Toman desean la muerte como escape ya que es más placentero
morir por miedo que luchar por ideales.
No, Padre No, quiero ser perfecto tal como todos piensas que es un ser humano
perfecto, solo quiero ser una piedra más en el camino de cada persona y tener
la inteligencia para que jamás tropiecen con ella. Sé que me vas acusar de
incoherente, mi compromiso no es con la coherencia valorada desde tu óptica,
esa por la cual miles de personas son tan desdichadas y dicen tienen la razón
para llevarla a cabo. Yo, no creo ser un vencedor, mucho menos un conquistador,
ni me quiero cambiar siendo otro para que me alaben. Solo busco armonía, paz,
alejado del ego, de los trastornos sociales, de las bendiciones apegadas al
dinero. De la malicia que enloquece al mal comportamiento.
Solo quiero que me quieras como soy, a mi manera en ver la vida, en mi parecer
en las cosas materiales. Puedo pensar que la comida que me ofreces se ve
bastante rica, deliciosa, tentadora, apetitosa y si la desecho tus amigos dirán
que soy un payaso porque no comprenden que no estoy dispuesto a que se reía de
mi propio espíritu, sino que me gusta reírme de mí en busca de aprender en mis
errores. Cuando niño te veneraba pensaba que eras lo más esencial que la vida
me ofrecía, sobre todo que contaba con tu apoyo para cada ocasión, pero conforme
fui creciendo se me fue quitando lo atolondrado en lo que la sociedad nos
convierte y empecé a tener adoración por devorar pensamientos porque tengo la
sensación que vivir apegado a un reloj y al trabajo ingrato, no sirve de mucho
por eso decidí caminar por la espiritualidad buscando alejar mis demonios que
ataban mis alas.
Ahora gozo cuando miro atrás, gozo en los actos más sencillos, gozo cuando
paseo, cuando leo, cuando me pongo generoso porque esa es la evidencia de lo
que andaba buscando Esa gracia especial que ofrece la armonía, que hace
sentirnos realizados. Entiendo tu pesar, porque eres una criatura viva al igual
que millones que pueblan este planeta, que piensas que con asistir a misa estas
vanagloriado. Pienso que algún día encontraras lo que andas buscando Relájate,
has el esfuerzo para que lo que buscas te sea revelado, practica la virtud,
busca la amistad. La verdad padre, pienso que ocupas una gran habilidad para
librarte de las trampas que la sociedad te engancho. Pienso que la vida es
corta para entender la espiritualidad, la única certeza que te ofrezco es que
no caminare por ese camino que quieres señalarme.
El hijo sonrió y amablemente le dijo.-Padre, no sé quién de los dos haya tenido
la razón pero no estoy dispuesto a perder el tiempo en lo que no me gusta, ni
quiero perderlo en tratar de averiguar si la vida controlada en bienes
materiales me llenaran de culpa al final del camino transitado. Solo te pido
que cuando me examines lo hagas en forma, decente, con respeto porque la vida
es mía, no quiero que lo olvides y la tuya la llevas de acuerdo a tu
inclinación.
Agradezco por lo que me has dado, se que luchas incansablemente durante horas
diarias por darme el sustento, pero no es cuestión de ego, ni de vanidad sino
de ser diferente para construir con mi vida la vida que deseo. Quiero que no me
ofendas, ni me etiquetetantes, recuerda que la cortesía es parte de la
conciliación que suaviza las buenas relaciones humanas. Cuando niño aceptaba
que me bañaran exageradamente sin preguntar si me gustaba No, querías que
anduviera sucio ¿Temor a ser criticados? ¿Para quién? Acepte todo tipo de
reglas a condición de que no me sermonearas constantemente, es por ello que a
cada regaño use la cabeza en busca de no quedarme con sentimiento de culpa.
Siempre quise la tranquilidad en el hogar, la comodidad y momentos de silencio
deseando dejaras de lado la consigna de que todo lo que hace el niño está mal
(Ruidos que aturden, cosas tiradas en el piso. Deseaba gozar de libertad para
hablar sin que se me interrumpiera, que no se entrometieran en mi vida y en mis
cosas personales dejando de lado los sermones. Los regalos costosos no aseguran
la felicidad, cuando las cosas se adquieren sin esfuerzo, no son valoradas, no
se trata de prohibir por el hecho de que a nosotros no nos guste algo. Los
métodos represivos solo generan rebeldía, desdicha, pérdida de tiempo, gritos
que a veces jamás se olvidan Nadie se siente satisfecho, cuando es atacado.
En la vida las locuras son necesarias, sobre todo cuando en ellas
se refleja la pasión expulsada desde la azotea cerebral que motiva la idea y se
apodera de la voluntad para salir con entusiasmo identificando el idealismo de
un espíritu quijotesco.
Muchos pensaran que adentrarte en ideas profundas externando los secretos
guardados es una locura innecesaria pero al final del día algunos se sentirán
identificados. La libertad es el símbolo que encarna la metáfora más allá del
miedo a la escapatoria en forma de huida silenciosa. Redactar lo aprendido en la
vida no está exento de salir ileso, de ese temor a que el lector exterior
juzgue, tome lo que cree necesario o dilucidar los encantos de un callejón sin
salida por donde se huye después de exponerse.
Un niño pequeño, es el que corre por las páginas en blanco y se detiene a mirar
su juventud, madurez con esa actitud inevitable de aceptación en ser el ¿Cómo
es?
Dando cuenta clara de ello y pagando lo que no quiere negar para seguir hasta
el final de sus días en la vida que lo formo. En la madurez respondo con la
fuerza adquirida en la circularidad con la que sus eventos se fueron
presentando hasta el final de su historia en la caída de su propia
personalidad, dando su punto de vista. Narro la historia desde un pueblo al que
nunca deje fuera de mi vida, y al que nunca dude en regresar porque la historia
de mi vida nació allí, mis primeras palabras emitidas, la voz, enseñanza, la
manera en mirar la realidad. Ello me llevo por caminos más del tiempo
suficiente para entenderme, juzgarme, recordar el pasado, preguntarme,
responderme.
Salí, del vientre de mi madre sin saber absolutamente nada de la situación que
el mundo y la vida me deparaban. Intente entender los hechos a través de la
cadena de conflictos, errores, aciertos, las decisiones que tomaba y por azares
del destino me llevaron a esta situación para redactar a mi manera lo que me
interesa escribir.
Creo que cada uno tenemos nuestra historia sobre lo que nos ocurrió para llegar
aquí, unos intentamos analizar el desarrollo de las cosas que nos pasaron para
ser de la vida nuestra vital esencia.- Nosotros mismos.- En cierto momentos
dimos pasos en falso, otros sobre tierra firme convirtiendo los errores en
experiencias que nos fortalecieron para luchar contra las amenazas que nos
vienen desde dentro como es la construcción de nuestro propio personaje en
vida.
El mayor peso psicológico es la esencia formada para protagonizar la trinchera
espiritual de ese personaje que nació de un padre, una madre, un niño refugiado
en sus brazos, tapándose con miedo en las noches al despertar y sentirse solo.
Un misterio es lo que significa la vida, todos los que llegamos a la madurez,
venimos con traumas de los que nunca hablaremos y de algún modo es nuestro
mayor secreto. Arribamos con la idea de incomprendidos, con el miedo a flor de
piel, que es la respuesta natural del ser humano. Tememos lo desconocido, nos
da miedo, por eso lo rechazamos.
La solución contraria sería la compasión y la empatía, pero el temor, es
natural y, casi siempre es irracional.
A lo largo de mis escritos he analizado y explorado sobre el papel de la mujer
y la enseñanza patriarcal que recibimos, son temas que siempre me han
interesado porque con ellos afirmo más allá de mi experiencia pueblerina en
donde las mujeres no podían ser autoras de sus formas en pensar, estaban
condenadas a lo que sus padres les expusieran en lo que era correcto o no, sin
tener esa libertad para escribir su propia historia.
No es para menos el avance que en esta materia se ha logrado, muchas son
tratadas en igualdad de circunstancias sin tener en cuenta el sexo y su
condición intelectual para exponer va en aumento reproduciendo lo que desean.
No se trata de feminismo ni de equidad de género sino igualdad humana para que
desde esta tesitura tanto hombres como mujeres superen la mediocridad.
Años han trascurrido para que la mujer trascienda o se acerque a producir lo
que realmente es. La inteligencia no es propiedad de sexo. Ser mujer no se
refiere a cuerpo hermoso, amortiguador de los dolores sentimentales, las
heridas del alma.
Ser mujer es poseer un cerebro capaz de generar ideas que supuestamente
anterior pertenecían al género masculino de allí, que aprendieron a ser
víctimas permanentes de lo que ellas decidían hablar y lo fueron convirtiendo
en amarillismo sobre acoso sexual ante la incapacidad de pintar el cuento feliz
de su incrustación en la vida laboral. La mujer dejo en estar encerrada en su
casa por lo que no debe padecer la histeria antigua de ese encierro.
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