ABUSO SEXUAL
EN NIÑOS Y ADOLESCENTES
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Los abusos
sexuales, no solo han cogido a familiares de ellos sino a sacerdotes,
educadores, personajes famosos, artistas, mafias organizadas en la explotación
sexual, empresas turísticas que los ofertan, tropas de ejércitos en países
invadidos o controlados por otro país. La molesta general es en el sentido que
encubren el acto para que no sean castigados los culpables (Iglesia Católica,
sistema educativo, organizaciones deportivas, policías, ejercito, tribunales,
poder político, etc.) Lo que se ha logrado es muy poco en comparación con lo
que realmente sucede en la lucha contra este problema que denigra a cualquier
sociedad en sus valores esenciales y derecho de los niños.
Es un
problema que rebasa el entendimiento humano y desnudo la posición de los seres
humanos. Se puede argumentar que es esencia del animalismo y es difícil
extirparlo, sin embrago si es posible evitarlo procurando que se reduzca,
además de que los niños reciban una eficiente atención terapéutica y una justa
reparación del daño por el perjuicio recibido en su integridad (Física, mental)
El abuso
sexual en contra de menores debería pasar a ser una de las prioridades en la
agenda de los gobiernos federales y estatales en la investigación y atención
para que no ocurra. Atender los perfiles de profesores, sacerdotes,
entrenadores deportivos, policías, políticos, rangos en el ejército, jueces,
tribunales etc.) Darle seguimiento observando el tipo de contacto que establece
el adulto con el niño. Relevante es dar observancia a los adolescentes que
mantienen contacto con los niños al establecerse una posición de poder y de
control al igual que las profesionales mencionadas.
El abuso
sexual ocurre en tocamiento físico de la vagina, pene, senos, nalgas, sexo
oral, penetración como también el desnudar al niño para ver su cuerpo,
exhibirlo en redes o utilizarlo como pornografía. En ocasiones los abusadores
no utilizan la fuerza física sino engaños, juegos, regalos, manipulación
verbal, chantajes. Son persuasivos comprándoles regalos, organizando
actividades engañosas para confundirlos.
La
legislación establece penas pero la gran mayoría no se concretan ante la falta
de denuncias o las denuncias engañosas de padres en conflicto diferente que
utiliza al niño para denigrar a su rival. Por ello es importante la valoración
por especialistas dedicados a esa actividad en casos de abuso sexual. Un asunto
que va presentándose es el abuso sexual ante la necesidad económica del
adolescente en donde el ofensor lo manipula psicológicamente al colocarlo en
estado de vulnerabilidad y dependencia.
Se puede dar
en relaciones cercanas como familiares, personas adultas que están cerca del
adolescente y conocen las problemáticas por las que está pasando.- El abusador
construye una relación afectuosa y lo engaña con acercamientos de que lo
“comprende” manipulando de esta manera sus motivaciones afectuosas.
Hay que tener
cuidado al valorar a las adolescentes cuando ya han tenido conocimiento y
frecuencia sexual con el involucrado evitando el error que esa experiencia es
la razón suficiente para que no exista delito catalogado de abuso sexual (Edad
de la víctima y la del abusador es relevante) El que ofende intenta generar estimulación
en su víctima para satisfacer su propio deseo de allí que la víctima ejerza el
rechazo en silencio confundiéndose la complacencia. Los abusos se producen en
lo familiar, educativo (Jardines de niños, primarias, secundarias, colegios
particulares y en los últimos tiempos en bachilleratos)
La situación
en los bachilleratos se va saliendo de control y se debe a que mafias
establecidas controlan desde adentro a las jóvenes mediante el uso de teléfono
móvil para venderlas en actos de prostitución y consumo de drogas. Quienes se
encargan son en ocasiones jóvenes varones inscritos en ese bachillerato, o
profesores, esta manera de operar se ha vuelto crónica involucrando hasta las
calificaciones de las jóvenes (Poco se atiende para prevenirlo y castigarlo).
Las redes de
proxenetas victimizan adolescentes, utilizando las redes y la tecnología.
México ante el mundo muestra una cara vendada con la mirada perdida hacia otro
lado en actividades ilegales ya sea por omisión o ser responsables directos en
el negocio. En el negocio entran dueños de hoteles, moteles, departamentos
rentados exclusivamente para el negocio.
El tráfico de
menores adolescentes se observa por las autoridades como algo normal y lo
justifican comentando que crecieron viendo esta situación en sus casas y además
aportan económicamente en su hogar lo que los convierte en culpables al tener
familiares que lo ejercen. La falta de prevención y una política pública y los
actores para saber identificar los casos, riesgos y entorno, así como el bajo
número de denuncias genera ausencia en atención.
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