sábado, 30 de septiembre de 2023

 TESTIMONIO DE LA MAESTRA POETA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Durante muchos años se ha dedicado a escribir poesía. Se casó y vivió con su esposo feliz por 35 años. Le vino la desgracia al perder a sus padres, luego a un hijo, un hermano, pero ella asegura que logro sobrevivir a todo con filosofía existencial. Ahora esta jubilada y vive tranquila, y me dice que disfruta la vida y no espera nada, que toda la vida ya se lo a entregado. Escribe poesía desde la edad en que cursaba el primero de secundaria. No la pública, ya que no le atraen los reflectores. Tiene una luz interior asombrosa y la gente lo nota y se siente atraída por ella, por ser muy talentosa, simpática y amable. – Maestra ¿Por qué habla del amor en su poesía, si vive sola?
Ella habla así del amor: “Lo principal es que haya alguien a quien quieras entregárselo todo”. Usted ha sido maestra por más de 30 años. En la profesión todo mundo la conoce. Muchos amigos suyos conocen sus poemas. Y al mismo tiempo, sigue siendo una persona muy modesta, incluso, al parecer, desatendida. ¿Cómo existe, sin dar a conocer su poesía? – Vivo la vida, como he deseado. Me sumerjo en cuerpo y mente en ese mundo maravilloso que es la poseía y desde ahí construyo mundos. Tengo mi propia vida y mis reflexiones penetran allí de vez en cuando. Cuando era una jovencita de preparatoria, me sucedía con más frecuencia.
Ahora soy una mujer madura. Mediante la poseía es como si me protegiera a mí misma, lo que significa que no estoy para publicar mis letras, en eso siempre me he protegido. Creo que nací con esa vocación, incluso traté de escribir poseía en inglés, pero no contaba con ese idioma al 100%. Cuando les mostraba mis trabajos a mis compañeros de preparatoria, todos abrían los ojos en señal de que les gustaban. Me quedo en mente una frase de una canción de Cornelio reina “Me Cai de la nube en que andaba” Por ello mantengo los pies en la tierra.
Escribir poesía en este tiempo en exponerte a que la gente ignorante se ría de ti y que digan que eres una romántica trasnochada, o de ¿Cuál fumaste? Refiriéndose a la marihuana. No comprenden lo maravillosos que es caminar por ese mundo imaginario, que para el poeta es una realidad. Al momento en que escribes, tú también vuelas hacia las nubes o logras mantener el contacto con la realidad. No, soy una persona absolutamente con los pies en la tierra. Vivo de forma sostenible con la jubilación. No tengo dinero para viajar, así que aquí me la paso en la casa y haciendo mis mandados al mercado.
No es correcto admitir que deseo regresar a la escuela, tal vez porque me llego el momento de la vejez que a todas nos va llegando. Mi mundo fue la escuela, los niños, mis hijos, mi familia, y la poesía. Ahora veo poca televisión ya que en realidad nunca me ha llamado la atención, y es que lo que escucho en ella me desmotiva, solo trasmiten mensajes negativos, palabras que ofenden o conductores simples sin educación. Soy una persona confiada con aquellas personas que amo o que son importantes en mi vida. ¿Cómo salgo de situaciones difíciles? Bueno, como todos los demás, lloró a solas y suspendo para enseguida continuar con mi vida.
- Maestra, ¿Usted cree que la poesía les llega del cielo a los poetas y que por eso se inspiran? – Hay de todo, en ocasiones redactas poemas ordinarios, en otros tienes que aplicarte, y vas escribiendo sobre las experiencias en que la vida que va enfrentando, lo que ves, oyes, observas. Hay momentos en que te nace esa comezón y te sientas a escribir sin ton ni son, al final te das cuenta que no tiene una conexión y lo abandonas. - ¿De dónde saca la inspiración? – De la gente, de lo que habla, con lo que empatizo. Los escucho y eso permanece en mí y cuando regreso a la soledad de mi casa, me sale como poesía. Sólo uso mis oídos. Vivo sola, con una gata y dos perritas. A ellos les leo mis poesías y mueven la cola en señal de que les gusta.
Siendo maestra frente a grupo leía mucha literatura, a mis alumnos e hijos les contaba cuentos. Ahora tengo una vida tranquila sin el compromiso de la escuela, pero mi mente se quedó pegada “Allá” Recientemente comencé a escribir cuentos en donde manejo historias de vida enfocada a los niños. En una ocasión estuve tentada a publicar un libro, pero me arrepentí al considerar que Dios me hizo poeta para que descansara mi alma. Hay millones de bellos poemas escritos por los mejores poetas de todos los tiempos, pero sólo unos pocos se convierten en clásicos.
Aquí importa el lenguaje del que escribe, la temática. Recuerdo, por ejemplo, las poesías que recitábamos en secundaria a la hora de honores patrios, los concursos de poesía en los que nunca participe por tímida. Hoy escribo versos y los actuó frente a mi gata y perritas. No lo sé, tal vez sea presunción. Pero tengo una razón para desarrollar esta cualidad, especialmente cuando escucho lo que se canta hoy en lo cotidiano. Tuve muchas amigas en la vida y en la escuela, me llevaba bien con todas, ahora me quedan pocas y hablo con ellas por teléfono. Tengo que agradecerles que me llamen. Generalmente tengo una actitud tranquila hacia la vida.
Leo mucho. Se escribe poesía no porque tengamos el corazón destrozado, sino que es una forma adecuada de manejar nuestros sentimientos. No soy una persona de recuerdos en absoluto, no me gusta quedarme pegada en el pasado. Vivo este día hoy. Lo recuerdo todo y no quiero recordar nada. Todo esto ya no existe. Escribí sobre mi padre y mi madre. Pero ahora me resulta difícil hablar de esto. A ellos les quede muy agradecida por la vida y enseñanza que me dieron.
Por las cualidades que tengo. Un gran número de personas, han convivido con mi vida, y es a ellas las que les he regalado mis cualidades, y ellas me han dado las suyas. Mis padres me criaron de tal manera que no tengo arrogancia, perturbación de ningún estrato de la sociedad y, envidia: esto es lo más importante. Mis padres fueron personas con un alto sentido del honor y la dignidad nunca traicionaron ni vendieron a nadie en sus vidas y no tenían ningún vicio. Mi padre era amable y bondadoso, y mi madre igual. Mi esposo se marchó, no nos entendíamos bien, me fui haciendo vieja y el andaba desesperado por seguir siendo joven, de esta manera podrás darte cuenta que éramos mentalmente muy diferentes.
En las familias sucede que él siempre tiene razón o ella siempre tiene razón. Pero debes darle a tu pareja la oportunidad de ganar. Dense unos a otros la oportunidad de ser ganadores. Y no se limite a estar seguro de tener razón. Mi esposo no me dejaba escribir poesía, me atacaba diciéndome que no tenía talento para eso, pero yo, lo desobedecía. Me encanta hacer lo que hago. No puedo negar que, con la llegada de mi esposo, me sentí completamente segura, amada, y deseaba preservar ese matrimonio, pero con su partida me di cuenta del fracasó.
Me di cuenta que un contrato matrimonial no tiene validez cuando el amor se apaga. Mi lugar era donde él estaba, pero en el matrimonio no hay heroísmo y el que se enfada se va a veces sin despedirse. Te quedas pensando “No, era mi hombre, no era mi destino” Esto me da la oportunidad de vivir ahora. Ya no espero enamórame de otra persona, soy una persona normal, me gusta cocinar. Amo todo lo que se supone que debo hacer en la vida. Lo único que extraño de mi juventud con respeto a la poesía es que mis emociones salían con más fuerza. Lo más importante es que estés dispuesto a aceptar lo que tú vida quiera darte.
Y entonces todo estará bien. Muchas lloran y escriben poesía porque se encuentran con el equivocado. En mi vida aprendí que, si viven juntos y se gustan, a menudo hacen lo que él quiere y él hace lo que usted hace, y de alguna manera todo se equilibra. No, es bueno quedarse pegada con “Solo me casare con este” Una se va enamorando y sigue adelante, sin hacernos esa pregunta complicada. Me hice vieja, y ya no quiero perder a nadie, y por eso es mejor para mí no volverme a enamorar, de esta forma no pierdo a nadie.

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