viernes, 26 de abril de 2024

 


BAÑOS EN LAS ESCUELAS

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

El problema del des-abasto de agua en las escuelas del sector público no es nuevo. Aunque no sea algo que, recomiendo, en la década de los 60, cuando estudiaba primaria, me aguantaba las ganas de ir al baño y esperaba hasta llegar a mi casa. Ir al baño significaba visitar un lugar oscuro, húmedo, con el piso mojado, irónicamente sin agua potable y maloliente, pero era un asunto que todos, padres, profesores y alumnos, dábamos por hecho; parecía que exigir mejores baños nos estaba prohibido por ser ésa una escuela pública.

Es costumbre del mexicano no exigir a sus gobiernos mejores condiciones de vida pública y conformarse con lo que hay por miedo, ignorancia o conformismo. Aunque se lea raro, lo hecho se da por hecho. El problema de los baños en las escuelas públicas no es privativo de una zona del país en particular. De acuerdo con un diagnóstico de la infraestructura de la Secretaría de Educación Pública elaborado en el marco de la Alianza por la Calidad de la Educación.

El regreso a clases en la mayor parte del país, el Secretario de Educación Pública, dijo que el 12 por ciento de los inmuebles escolares tiene problemas de agua, lo cual recrudece el problema de higiene. En diferentes espacios noticiosos o en las abundantes conferencias de prensa, las autoridades federales de salud y educación, y el mismo presidente de la República, han reconocido la insalubridad en las escuelas por problemas de abasto y/o de infraestructura, pero no se han comprometido a solucionar un problema que, repito, no es nuevo.

Y la prensa, en otros contextos inquisitiva hasta el hastío, se ha dedicado a reproducir cifras, pero no a cuestionar de fondo el origen del problema y las soluciones. En otros temas han abundado las entrevistas de banqueta, a tal o cual senador, a tal o cual, diputado, al candidato y al dinosaurio. No hay sosiego, en ciertas épocas sobre todo políticas, pero todo sigue igual.

Cierto que el sistema educativo nacional no va a solucionar a corto plazo el problema de los sanitarios y el abasto de agua en sus escuelas y la comida chatarra, pero la televisión abierta ha puesto el foco de atención en esto, y exige de las autoridades el anuncio de una solución a mediano plazo. Dejar pasar este asunto vital, como lo han hecho gobierno y sociedad por décadas, es dejar de lado el compromiso por una mejor educación y el cambio de paradigma en cuanto a salud pública, de correctiva a preventiva. Aunque la nueva admi9nistración pública parece estar ayudando en este último punto.

 No hay justificación para que en las escuelas públicas los baños no funcionen o no existan, como tampoco hay justificación para que en dichos espacios no haya agua. Los gobiernos federales y estatales tienen la obligación de ofrecerle a la sociedad espacios dignos para la educación, la salud, el entretenimiento y otros aspectos de la vida pública. Está de por medio no sólo la salud, sino la dignidad de los mexicanos. Pero hay compromisos pendientes en la gestión de la educación; los baños de las escuelas públicas son parte de esto.

 La Alianza por la Calidad de la Educación lo define claramente en los puntos establecidos en sus avances: modernización de los centros escolares (infraestructura y equipamiento, gestión y participación social, tecnologías de la información y la comunicación); profesionalización de los maestros y las autoridades educativas (ingreso y promoción, profesionalización, incentivos y estímulos); bienestar y desarrollo integral de los alumnos (salud, alimentación y nutrición, condiciones sociales para mejorar el acceso, permanencia y egreso oportuno); formación integral de los alumnos para la vida y el trabajo, y evaluar para mejorar. Un programa demasiado ambicioso, pero necesario, considerando el contexto en el que se inserta el sistema educativo mexicano. Por lo pronto, la exigencia es clara: baños dignos para las escuelas públicas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario