sábado, 1 de junio de 2024

 

DIRECTORES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

¿Por qué será que allá, en el norte, siempre sobran maestros y acá, en el sur, siempre faltan a sus clases?  La cantidad de gente que aspira a convertirse en directores de escuela aumentó vertiginosamente desde la última vez que se dio una huelga magisterial, por ser más atractivo que estar frente a un grupo, además de que implica recompensas que el maestro frente a grupo no disfruta, tampoco se requiere ser lo suficientemente apto, esto es una clara demostración que lo que menos importa en este país es la educación al no adquirir compromisos de mejorar el área que dirige la educación.

 El gobierno asume el desafió y abre más plazas para que nuevos directores se postulen, pero en la práctica llegan los menos preparados. Por su parte el maestro considera que ser director sin el visto bueno del Sindicato es estresante por las múltiples grillas que hacen que deje el prestigio por los patios de la escuela en donde fue postulado

Lo cierto es que, más que nunca, los ojos están puestos en dirigir. La meta ahora es trabajar, pero desde otro lugar y con otra jerarquía, tal vez desde un puesto más elevado. La idea parece buena, siempre y cuando los pies sigan apoyados en la tierra y estén firmes con el sindicato. Uno de los más grandes problemas que enfrentan las escuelas es el vandalismo, que acaba con los edificios y los muebles escolares, los lavabos, vidrios rotos y baños graffiteados, etc.

Todo ese dinero podía estarse invirtiendo en computadoras, libros, materiales didácticos, construcciones adecuadas, por lo que hay que inmiscuir a la sociedad a cuidarlas. Sin embargo, los docentes creen que la mayor parte del caos que los vándalos producen consiste en ataques pequeños pero regulares, que van sumando mucho dinero a lo largo del año.

Esta pérdida implica para algunas escuelas -por ejemplo- tener que invertir parte del presupuesto en arreglar vidrios rotos en vez de traer los equipos de ciencia y tecnología que la escuela necesita.  Actualmente los estudiantes utilizan sus teléfonos celulares para copiarse y los padres de familia los justifican. Según un estudio académico sobre cuántos jóvenes se copia en la escuela, se estima que entre un 3 y un 5 por ciento de los que se presentan a los exámenes se copia y que sólo una muy pequeña minoría son descubiertos. Lo que deja a la vista que el hecho de copiarse es muy frecuente y que la novedad es por medio del celular.

Sea como sea, los jóvenes agudizan cada vez más su ingenio para encontrar formas viables de copiarse en un examen. A veces pierden más tiempo preparando los acordeones “Aquellos que nosotros utilizábamos” que lejos están los célebres papelitos escritos debajo de la regla o escrituras en la tapa de los bancos. Algunos profesores argumentan que copiando se aprende; otros, que quienes se copien en las pruebas nunca aprenderán nada. Como siempre, desde siempre y para siempre, cada maestro con su librito y cada alumno con su estrategia. Pero, aunque sea, ¡que no se note!

FONICA EN LOS MAESTROS: La competencia fónica forma parte de las actividades orales de los maestros, la comprensión auditiva, la expresión oral y la interacción oral, es decir si el maestro no cuenta con este recurso natural creara problemas en los alumnos. Sabemos que la pronunciación es el soporte de la lengua oral, tanto en su producción como en su percepción, lo que hace que otorgue inteligibilidad a la producción oral del educando y le facilite la comprensión auditiva. De hecho, los educandos con un nivel alto de competencia fónica suelen tener un nivel alto de comprensión auditiva.

 La competencia fónica también está presente en la escritura y la lectura, manifestándose en la voz interior del niño. En efecto, existen demasiados vicios en los maestros en materia de la pronunciación y su vocabulario ya que su adquisición implica, entre otras cosas, su correcta percepción y producción en la lengua oral. Una insuficiente competencia fónica provoca errores de ortografía y de ortoepía, (especialmente la entonación y la intensidad), que son las que transmiten una actitud o intención del hablante, como pregunta, interés, indiferencia, sorpresa, etc.

 En cuanto a la competencia discursiva, muchos de ellos están en la calle, en cuanto a la entonación cuentan con una voz de pito descompuesto que lastima. Por último, la pronunciación interviene decisivamente en las competencias sociolingüísticas, ya que es uno de los elementos que caracterizan las variedades de registro, geográficas y sociales de la lengua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario