ALBERT EINSTEIN (FISICO, MATEMATICO)
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano
FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
CITAS:
“La vida es como andar en bicicleta. Para mantener el equilibrio, hay que seguir
moviéndote” - “El mundo es peligroso no porque algunas personas hagan el mal,
sino porque algunas personas lo ven y no hacen nada” – “Si no puedes explicarle
algo a un niño de 6 años, es que tú mismo no lo entiendes” – “Solo hay dos
cosas infinitas: el universo y la estupidez. Aunque no estoy seguro del
universo” – “No se puede culpar a la gravedad de que la gente se enamore” – “¡Qué
época tan triste aquella en la que es más fácil destruir un átomo que abandonar
los prejuicios!” – “Un hombre inteligente resuelve un problema. Un hombre sabio
lo evita.”
“Intenta
convertirte no en un hombre de éxito, sino en un hombre de dignidad” - “Si
quieres llevar una vida feliz, debes estar apegado a una meta, no a personas o
cosas” – “Creo en Dios… que se revela en la armonía legal de todas las cosas, y
no en un Señor que se ocupa del destino y las acciones de personas específicas”
- “Todos mienten, pero no da miedo, nadie se escucha”. – “La paz no se puede
mantener por la fuerza. Solo se puede lograr mediante el entendimiento”
“Soy
lo suficientemente artista como para pintar libremente en mi imaginación. La
imaginación es más importante que el conocimiento” – “La armonía de la ley
natural revela una Razón tan superior a nosotros que, en comparación con ella,
todo pensamiento y acción sistemáticos de los seres humanos parecen una
imitación insignificante. Mi religión consiste en un sentimiento de modesta
admiración por la inteligencia infinita que se revela en los más mínimos
detalles de esa imagen del mundo que solo somos parcialmente capaces de captar
y conocer con la mente. Esta profunda confianza emocional en el orden lógico
supremo de la estructura del universo es mi idea de Dios”
“Si
vives como si nada en este mundo fuera un milagro, podrás hacer todo lo que
desees sin obstáculos. Si vives como si todo fuera un milagro, podrás disfrutar
hasta de las más pequeñas manifestaciones de belleza en este mundo. Si vives
ambas cosas a la vez, tu vida será feliz y productiva” – “No soy solo un
pacifista, soy un pacifista militante. Estoy dispuesto a luchar por la paz.
Nada terminará en guerra si la gente se niega a ir a la guerra” – “No te
esfuerces por tener éxito, sino más bien por ser valioso” - “En medio del
desorden, encuentra la simplicidad; en medio de la discordia, encuentra la
armonía; en medio de la dificultad, encuentra la oportunidad…”
“No
sé con qué armas se librará la Tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta se
librará con palos y piedras” – “Si un escritorio desordenado significa una
mente desordenada, entonces ¿qué significa un escritorio vacío?” – “Todos somos
genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar un árbol, vivirá
toda su vida creyéndose un tonto” – “Dios usa las coincidencias para mantener
su anonimato” – “Quien marcha contento al son de la música en formación ya se
ha ganado mi desprecio. Le dieron un cerebro por error; una médula espinal le
habría bastado. Esta desgracia para la civilización debe ser abolida. Heroísmo
a la orden, crueldad sin sentido y la repugnante insensatez llamada
patriotismo: cuánto lo odio, qué vil y ruin es la guerra. Preferiría ser
despedazado antes que formar parte de este asqueroso espectáculo. Estoy
convencido de que el asesinato bajo el pretexto de la guerra no deja de ser
asesinato”
“La
educación es lo que queda después de olvidar todo lo aprendido en la escuela” –
“La teoría es cuando todo se sabe, pero nada funciona. La práctica es cuando
todo funciona, pero nadie sabe por qué. Combinamos teoría y práctica: nada
funciona... ¡y nadie sabe por qué!” – “Nuestra posición en la Tierra es
realmente asombrosa. Cada uno aparece en ella por un breve instante, sin un
propósito claro, aunque algunos logran inventarlo. Pero desde la perspectiva de
la vida cotidiana, una cosa es obvia: vivimos para los demás, y sobre todo para
aquellos de cuyas sonrisas y bienestar depende nuestra propia felicidad” – “¡Nací
y eso es todo lo que necesito para ser feliz!”
“La
mente, una vez expandida, nunca regresa a sus límites anteriores” – “El orden
sólo lo necesita un tonto, el genio gobierna el caos” - “El objetivo de la
escuela debe ser siempre educar una personalidad armoniosa, no un especialista”
- “Es mejor creer que no creer, porque con la fe todo se hace posible” – “No se
puede prevenir la guerra preparándose para ella” – “No tiene sentido seguir
haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes” - “Sólo hay un camino hacia
la grandeza, y ese camino es a través del sufrimiento” – “Nuestras creencias e
ideas suelen ser una trampa que limita nuestras posibilidades. El único
conocimiento que nos puede impulsar en el camino del desarrollo es saber que la
imaginación lo puede todo. Y todo lo que es posible en nuestra imaginación es
posible en la realidad”
“No
les enseño nada a mis alumnos, simplemente creo condiciones para que ellos
mismos aprendan” – “Para ser un miembro perfecto del rebaño de ovejas, primero
hay que ser oveja” - “He aprendido a ver la muerte como una vieja deuda que
debe pagarse tarde o temprano” - “Desde que los matemáticos adoptaron la teoría
de la relatividad, yo mismo ya no la entiendo” - “No podemos hablar de grandes
logros y éxitos mientras haya niños infelices en la tierra” – “La información
en su forma pura no es conocimiento. La verdadera fuente del conocimiento es la
experiencia” – “No es porque sea muy inteligente. Es porque tardo mucho en darme
por vencido ante un problema”
“En
el corazón de cada dificultad se encuentra la oportunidad” – “Para ganar,
primero hay que jugar” – “No puedo creer en Dios como un ser que influye
directamente en las acciones de los individuos ni juzga sus creaciones. No
puedo creer en él, aunque la causalidad mecánica de la ciencia moderna se
cuestiona hasta cierto punto. Mi fe consiste en la humilde adoración a un
espíritu incomparablemente superior a nosotros, que se nos revela en lo poco
que podemos conocer con nuestras mentes débiles y perecederas. La moral es muy
importante, no para Dios, sino para nosotros” – “Un amigo es una persona que
conoce la melodía de tu corazón y te la cantará cuando la olvides”
“Sólo
es digna la vida que se vive por el bien de los demás” - “Un hombre sólo
comienza a vivir cuando logra superarse a sí mismo” – “La única forma sensata
de enseñar a la gente es con el ejemplo” – “Un día dejarás de aprender y
empezarás a morir” – “Sólo aquellos que intentan lo absurdo lograrán lo
imposible” – “Si los hombres son buenos sólo porque temen el castigo y desean
la recompensa, entonces somos criaturas miserables” – “Cualquier tonto puede
saberlo. La cuestión es entender” – “Ningún objetivo es tan elevado que
justifique medios indignos para alcanzarlo” – “Todo el mundo sabe que es
imposible. Pero entonces llega un ignorante que no lo sabe y lo descubre” – “La
pregunta que me desconcierta es ¿Estoy loco yo o lo están todos los demás?”
Nacio
el 14 de marzo de 1879 en Ulm, Alemania, y fallecido el 18 de abril de 1955 en
Princeton, Estados Unidos. Aunque nació en Alemania, rechazó la ciudadanía
alemana y se convirtió en suizo. Más tarde, se naturalizó estadounidense.
Ganador del Premio Nobel de Física en 1921, se encuentra entre los científicos
más influyentes y admirados de la historia de la humanidad. Sus estudios
contribuyeron al cambio de concepción de la Física en el siglo XX y fueron más
allá de este campo, que también influyó en las ciencias sociales. Según las
teorías de Einstein, es posible comprender el universo a gran escala y
comprender la interacción entre el espacio, el tiempo y la gravedad.
El
gran físico Albert Einstein, después de visitar Bélgica, Suiza y Gran Bretaña,
emigró a Estados Unidos y nunca regresó a Alemania, donde la persecución a los
judíos se recrudeció con la llegada de los nazis al poder. En su nuevo puesto,
continuó su trabajo sobre la teoría de la relatividad, al mismo tiempo que
criticaba el régimen de Adolf Hitler y simpatizaba con los antifascistas.
Albert Einstein llegó a Estados Unidos como refugiado de la Alemania nazi, y
llegó acompañado de su esposa Elsa, sus hijas adoptivas, con ellos venia la
secretaria Hélène Dukas y su asistente Walter Mayer.
Tuvo
que abandonar su tierra natal para siempre en medio de crecientes sentimientos
antisemitas después de que el partido nazi, llegó al poder. Además de sus
actividades científicas, Einstein tradicionalmente mostró una actividad
bastante alta en el campo político. Se adhirió a convicciones de izquierda
moderada, era socialdemócrata y publicaba en revistas de la orientación
correspondiente. Además, Einstein habló respetuosamente de Vladimir Lenin y sus
intentos de implementar la justicia social, aunque no aprobó los métodos
totalitarios para construir una sociedad socialista, mientras que en esos
momentos todos los físicos en el mundo llamaban a Lenin, “gángster político”
En
1918, Einstein fue uno de los fundadores del Partido Demócrata Alemán, liberal
de izquierda, que defendía, entre otras cosas, el desarrollo de la cooperación
con la URSS. Apoyándose en la intelectualidad creativa, científica y técnica.
El partido al que perteneció se llamaba Nacional Demócrata popular, pero se
disolvió después de que los nazis tomaron el poder. Al principio, Einstein no
le dio mucha importancia al ascenso del nazismo, considerando que el éxito de
Adolf Hitler era momentáneo y se basaba en la agitación económica del país tras
el Tratado de Versalles. Dijo que Hitler ganó por el hambre, y la necesidad de
Alemania, y tan pronto como las condiciones económicas mejoren, Hitler
inmediatamente dejará de importar. La visión de Einstein era que odiaba la
guerra por vivir la primera guerra mundial.
Sin
embargo, con el acercamiento de la Segunda Guerra Mundial, la visión del mundo
de Einstein, ardiente antimilitarista desde la Primera Guerra Mundial, cambió
notablemente. Ante ello dijo: “A medida que el peligro fascista continúa
intensificándose, ya no creyó en la eficacia del pacifismo pasivo. La paz
universal no puede mantenerse mientras el fascismo domine en Europa” Los
nazistas se dieron a la tarea en desprestigiar a todos los científicos judíos y
les llamaron “Seudo-ciencia” En particular, la teoría de la relatividad fue
duramente criticada.
En
sus ataques, los propagandistas utilizaban la figura de Johannes Stark, premio
Nobel y acérrimo opositor de esta teoría. Hasta la caída de Hitler, el físico
no dejó de exponer los crímenes del régimen nazi. La respuesta hacia él no fue
menos dura y su actividad científica fue calificada de “conspiración judía en
física”. Los nazis también utilizaron a Philipp von Lenard (Premio nobel de
física), quien señalo: “Debemos entender que es indigno que un alemán sea
seguidor espiritual de un judío” A los judíos se les prohibió estudiar en la
universidad, enseñar, estar en la administración pública y trabajar en los
medios de comunicación, así como servir en el ejército y hacer negocios.
Los
libros incluso de pensadores tan destacados de origen judío como Karl Marx y
Sigmund Freud estaban estrictamente prohibidos. A medida que el nacionalismo
radical crecía en el país, Einstein comenzó a recibir amenazas de muerte. En
los folletos distribuidos se ofrecía una gran recompensa monetaria a la cabeza
del científico. Sin embargo, no se quejó públicamente de la opresión de las
autoridades, ni siquiera cuando lo despidieron de la Universidad de Berlín y le
confiscaron todas sus propiedades. La situación se volvió absolutamente
intolerable tras la partida de Einstein, en septiembre de 1935, con la adopción
de las leyes raciales de Nuremberg.
A
partir de ahora quedaron prohibidos el matrimonio, la convivencia y las
relaciones sexuales entre judíos y “ciudadanos de sangre alemana o afines”. La contratación de sirvientes domésticos por
parte de judíos entre mujeres de origen ario, la exhibición por parte de judíos
de la bandera nacional o imperial, etc. La violación de las prohibiciones se
castigaba con pena de prisión. Una enmienda a la ley adoptada en noviembre
legitimó la privación de la ciudadanía alemana a los judíos. Ellos “no podían
ser ciudadanos de Alemania” y perdieron el derecho a votar.
Ya
estando en Estados Unidos, Einstein recibió la noticia de la confiscación de
una casa y un pequeño terreno en Potsdam que pertenecían a su hija. Los
familiares del físico que permanecieron en Alemania se vieron esencialmente
privados de sus medios de subsistencia. En
respuesta, Einstein volvió a renunciar a su ciudadanía alemana (primero en 1896
para estudiar en Suiza) y a su membresía en las Academias de Ciencias de Prusia
y Baviera. En 1939, 280 mil de aproximadamente medio millón de judíos emigraron
de Alemania en el contexto de la histeria antisemita y las humillaciones que
generó el gobierno de Hitler. Menos afortunados fueron los que eligieron vivir
en los países de Europa del Este, a donde llegaron los nazis con el comienzo de
la Segunda Guerra Mundial. Einstein ayudó a quienes fueron a Estados Unidos a
establecerse al principio, encontrar un trabajo y encontrar un hogar. Cuando
distribuyó su propio dinero, no hizo publicidad de su organización benéfica. Al
mismo tiempo, brindó apoyo moral a los antifascistas alemanes.
Los contemporáneos notaron la modestia, la
sencillez y la accesibilidad del investigador, a pesar de su gran nombre. El
propio físico recibió el puesto de profesor de física en el Instituto de
Estudios Avanzados de Princeton, inaugurado en 1930, donde ya trabajaban los
científicos emigrantes John von Neumann y Kurt Goedal. En 1940, Einstein aceptó
la ciudadanía estadounidense, manteniendo al mismo tiempo un pasaporte suizo
emitido en 1901. Continuó su trabajo sobre la teoría de la relatividad y prestó
gran atención a los intentos de crear una teoría de campo unificada. Tras un
periodo de adaptación, los Einstein se instalaron en el número 12 de Mercer
Street. Un par de años después, la esposa del científico empezó a tener graves
problemas de salud.
El
20 de diciembre de 1936 murió de una enfermedad cardíaca a la edad de 60 años.
Su hijo Hans-Albert, emigró posteriormente a Estados Unidos, tras defender su
tesis en el Politécnico de Zúrich, donde estudió su padre a finales del siglo
XIX. Posteriormente se convirtió en profesor en la Universidad de California,
Berkeley. El 02 de agosto de 1939, Einstein padre envió una famosa carta a
Franklin Roosevelt, en la que instaba al presidente a comenzar a crear armas
atómicas. En su nueva patria, rápidamente logró convertirse en una persona conocida
y respetada, la personificación de la imagen de un profesor distraído, pero al
mismo tiempo mantuvo su reputación de genio insuperable.
El
logro más famoso de Einstein fue el desarrollo de la Teoría de la Relatividad,
expresada por la ecuación E = mc 2. Esta fórmula muestra la similitud entre
masa y energía. Las contribuciones a la física teórica llevaron a Einstein a
recibir el Premio Nobel de Física, principalmente por el descubrimiento del
efecto fotoeléctrico. Se considera fundamental para la evolución de la teoría
cuántica y para el desarrollo de la energía atómica.
BIOGRAFIA:
Albert Einstein: Nació el 14 de marzo de 1879 en Ulm, en el estado alemán de
Württemberg. De familia judía, su padre, Hermann Einstein, era dueño de una
fábrica de equipos eléctricos y su madre, Pauline, era ama de casa. La pareja
tenía una hija, Maja, dos años menor que Albert. Los principales estudios se
llevaron a cabo en la escuela Luitpold Gymnasium en Munich, donde Einstein
enfrentó una serie de desafíos. Como el desafío de hablar con dificultad
(Padeció dislexia, trastorno de aprendizaje para leer y escribir), se tomó un
tiempo para aprender a leer y su atención se centró en la música clásica.
A los seis años ya tocaba el violín, hábito
que mantuvo durante toda su vida. En su juventud, comenzó a mostrar interés por
la física y escribió “La investigación del éter en campos magnéticos”. Ingreso
a la Escuela Politécnica Federal de Zurich, Suiza, mostrando una notable
facilidad para las matemáticas. Allí conoció a Milena Maric (1875-1948), su
futura esposa. Milena será la segunda mujer en graduarse como matemática en
esta institución. La pareja tuvo una hija en 1902, Liesel, cuyo destino sigue
siendo un misterio. Se dijo que la niña fue adoptada o criada por familiares del
esposo del científico, lo que nunca se aclaró. Después de graduarse, le costó
trabajo conseguir trabajo.
En su vida personal, las complicaciones
vinieron de la familia de Milena, que lo rechazó. Einstein encontró trabajo en
una oficina de patentes en Suiza y, en 1903, se casó con Milena. Los dos
tuvieron dos hijos más, Hans y Edward. El matrimonio terminó en divorcio en
1919. En el mismo año, Einstein se casó con Elsa Lowenthals (1836 - 1936), su
prima. Sin embargo, para la madre de los niños, prometió traspasar las
ganancias del futuro Premio Nobel, que cumpliría años después. Debido al
discurso y comportamiento antisemitas, Einstein viajó a los Estados Unidos. En
1933, ocupó una cátedra en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton,
Nueva Jersey, donde permaneció hasta el final de su vida.
Después
del lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, en agosto de
1945, Einstein comenzó a defender las restricciones sobre el uso de bombas
nucleares en las guerras. Se disculpó públicamente por apoyar la investigación
para la creación de la bomba atómica. En 1947, fundó el Comité de Emergencia de
Científicos Atómicos con su amigo Szilard. A Einstein se le concedió la
residencia permanente en los EE. UU.
En
1935 y recibió la ciudadanía estadounidense en 1940. Durante la Segunda Guerra
Mundial (1939-1945) trabajó en el sistema de armamento de las bases de la
Marina de los EE. UU. En la posguerra defendió las ideas socialistas, la
creación de un gobierno mundial y el Estado de Israel. Durante este tiempo,
también comenzó a trabajar por los derechos civiles de los nativos americanos,
relacionando su situación con la persecución sufrida por los judíos en la
Europa de Hitler. Clasificó el racismo como una enfermedad durante un discurso
pronunciado en 1946 en la Universidad de Lincoln, en Inglaterra. Murió el 18 de
abril de 1955 de un aneurisma que había sufrido el día anterior. El cerebro del
científico fue extirpado por el patólogo Thomas Stoltz Harvey (1912-2007) y
permanece en el laboratorio de la Universidad de Princeton, donde ha sido
objeto de numerosos estudios.
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