sábado, 2 de agosto de 2025

 

MANIPULADORES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Hay personas acostumbradas a lograr sus objetivos solo manipulando a los demás. Con frases sencillas, te controlan a ti y a tu comportamiento, y te obligan a actuar de forma beneficiosa para ellos. Y tú estarás completamente seguro de que tus acciones son el resultado de una decisión tomada por ti mismo. Ahora imagina lo divertido que es ver a un manipulador en acción cuando conoces el motivo de sus palabras y acciones. Cuando los viejos métodos ya no le funcionen para manipularte, la persona empezará a perderse. En realidad, el arte de manipular no es tan difícil de reconocer. El secreto está en usar frases halagadoras no obstante existe un alto riesgo de que la persona actúe de forma diferente a la que pretendía.

Pero es poco probable que percibas palabras manipuladoras (a primera vista) como algo negativo. En general, es necesario conocer al enemigo de vista por ejemplo utiliza la frase “Te estás tomando esto demasiado en serio” Esta frase también puede presentarse como “Eres demasiado sensible, te molestas por nada, no es para tanto lo que te hice”. Algo que definitivamente no escucharás de un manipulador es una disculpa, al menos no una sincera. Puede burlarse de ti delante de tus amigos, engañarte, humillarte delante de desconocidos, pero no admitirá que se equivocó.

A todas tus justas acusaciones, él responderá con modestia: “Te lo tomas todo demasiado a pecho”. Y entonces empiezas a sentirte culpable y a pensar que te estás metiendo con cosas inofensivas. “Me gusta bromear con mis amigos, y tú eres el único que se molesta con mis bromas” Si lo pescas en una mentira exclamara ofendido “Bueno, mentí una vez, pero probablemente quería lo mejor para ti, lo hice para no dañarte”. En esos momentos, te parece que cualquier otra persona, en tu lugar, no prestaría atención a esas cosas. El manipulador ha sembrado hábilmente dudas en ti, y ya no puedes analizar la situación, lo que, por supuesto, le juega en sus manos.

Al ver tu cara de molestia, puede decirte “Me entendiste mal” A menudo, las víctimas de manipuladores exclaman con enojo: “¿En serio creíste que actuaría en mi propia contra?”. A esta frase, el manipulador tiene una respuesta inmediata: “¿Cómo pudiste pensar eso de mí? ¡Me malinterpretaste!”. La expresión ofendida de tu interlocutor hará su trabajo, y empezarás a sentir remordimiento, pues ¿cómo podrías sospechar que una persona tan honesta intenta hacerte daño? Intentarás disculparte y justificarte de alguna manera, pero el manipulador espera precisamente eso de ti.

Listo, a partir de ese momento estás atrapado. Intentaba hacerte sentir culpable. Esto es muy conveniente, porque cuando empiezas a comprender los motivos de las acciones del manipulador, la única manera efectiva de salirte con la tuya es darle la vuelta a la situación para que la culpa recaiga sobre ti. Su frase “Me entendiste mal” ¿Acaso te toma por un tonto, que no entiendes sus palabras?  es la frase más común que permite al manipulador echarte la culpa.

No dejes que nadie te trate como a un niño pequeño. “Estás siendo ilógico, no estas razonando la situación, las cosas no son como las piensas” Para disipar sospechas, el manipulador puede desviar la conversación para que gire solo en torno a ti. En cuanto digas algo incorrecto, inmediatamente oirás una evaluación contraria de tus acciones. Lo más probable es que el manipulador diga que te estás comportando de forma ilógica, incorrecta e irracional.

La lista podría ser interminable, pero ya te haces una idea. Una descripción así de tu comportamiento te hará, como mínimo, dudar de ti mismo, que es lo que el manipulador intentaba conseguir con sus palabras. Para subirse encima de tu opinión expresa “"Yo no soy mejor que tú. Pero tú una vez...” (Pone su argumento para desarmarte) Para despejar sospechas, el manipulador te recordará todos tus errores y fracasos, y los exagerará para que empieces a dudar de tu criterio.

Resultará que solo hay una mala persona aquí “Y, ese eres tú” En cuanto empieces a justificarte o a arrepentirte, sabrás: el manipulador ha ganado. La única manera efectiva de no dejarse controlar es simplemente irse. Nunca intentes demostrar nada ni justificarte. Todas tus palabras son inútiles para el manipulador. Su objetivo no es descubrir la verdad, sino protegerse por todos los medios, ganarte, lograr su objetivo. Esa persona te puede estar molestando con sus manejos para hacerte sentir menos y usa palabras situaciones y hechos del pasado que te sean desagradables con la intención de desarmarte.

Intentar hablar con un manipulador no te llevará a nada. Lo más probable es que intente callarte de inmediato con la frase “Le estás dando demasiadas vueltas a las cosas”. Claro que dudarás de ti mismo: ¿le das demasiadas vueltas a esas nimiedades? Porque hay gente que vive sin preocupaciones. Parece que quienes te rodean viven tranquilos y despreocupados, mientras que tú mismo te inventas problemas.

En cuanto empiezas a preguntarte ¿Tendrá razón y estoy haciendo una montaña de nieve donde no existen problemas? Es ahí, en donde el manipulador ya logro su objetivo “Te ha vencido, estas en sus manos” – “No hagas drama, no dramatices, es lo que te exige cuando te ha ofendido. A los manipuladores les encantan las situaciones dramáticas y se esfuerzan por crearlas. En general, si tus emociones negativas se presentan repetidamente como un intento de crear un drama, márchate de inmediato, sin siquiera pensarlo. Es muy probable que el manipulador intente irritarte aún más.

 

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