ENFRENTA LA VIDA DE FRENTE
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Pero estoy consciente que no se puede dar marcha atrás, el pasado es eso. Mis reflexiones me han llevado a valorar y siempre llego a la conclusión que la vida me ha quitado mucho, pero me ha regresado parte de lo perdido. Aunque perdí a seres querido que se fueron para siempre, todavía tengo a mi lado personas que me importan. La amargura, tristeza y alegría son temporales. Todos en ciertos momentos de nuestra vida enfrentamos situaciones difíciles, y en ese momento creemos que no podremos escapar generando en nosotros emociones negativas, decepciones, desesperación al grado que algunos ya no desean seguir viviendo. Tronamos con un grito desgarrador ¡¿Por qué me sucede a mí?!
La vida es un paño de alegrías y tristezas; algunos experimentan brillo y esplendor, mientras que otros languidecen y caen en la desesperación. La vida es una serie de decisiones, algunas repetibles, otras solo se dan una vez, y otras están predeterminadas y escapan a nuestro control. Algunos eligen cosas malas, otros se ven obligados a tomar decisiones en esas malas circunstancias, y a algunos se les niega incluso la oportunidad de elegir. Algunos se ven obligados a elegir la liberación, dejando solo la opción de soportar. Estas son mis propias cicatrices, demasiadas quizás para saborearlas o vivirlas.
Solo ocasionalmente puedo recordar la agonía de lejanas heridas. Solo aceptando la vida puedo disfrutarla verdaderamente. ¡Comprender este principio es clave para vivir con libertad y felicidad! ¿Qué es exactamente la felicidad para mí? Quizás felicidad solo se encuentra en la soledad de mi reflexión, pero debo regresar al bullicio ¿es eso realmente cierto? ¿Puedo encontrar amigos que me ayuden en tiempos de crisis? ¿Hay amigos que puedan echarme una mano? Soy de esos tipos raros que no quiero molestar a los demás ni que me molesten.
A veces solo quiero estar solo en paz. La preocupación excesiva de los amigos me parece presión, y a veces la soledad se convierte en una forma de vida que me brinda paz y consuelo. Muchas cosas en la vida son ilógicas. Por eso solo quiero vivir como me plazca. Decido mi propio estilo de vida y forjo la persona en la que me convertí y sigo mudando.
Sin embargo, con el paso del tiempo, comprendemos gradualmente que, incluso después de experimentar dolor repetido, aún podemos redescubrirnos y encontrar la felicidad. Aprendí en mi largo camino por este valle de risas y lágrimas a dar las gracias por ese pasado en experiencias, amores, aprendí a soltar, apreciar la felicidad del presente y creer que mi futuro será aún mejor. Encontré intereses y aficiones, dejé que se convirtieran en una fuente de alegría en la vida y me senté feliz a disfrutarlos. Rápidamente fueron pasando las primaveras siempre con los nuevos comienzos, y las esperanzas en que ese algo algún día me llegaría “Comienzos y finales, trayendo cosas hermosas y quitándome a seres que amo”
He aprendido a apreciar cada momento y he encontrado fuerza a cada momento sea agradable o desgastante, a existir formando un todo y sentirme solo o pleno. Los desagravios recibidos no los olvido, no se borran por completo, aunque no son el tema más importante de mi vida. A través de la experiencia, he aprendido a aceptar la cara que la vida me plante, me he ido acostumbrando al tiempo, aprendiendo a disfrutar de la belleza de la soledad y de las masas, he encontrado poco a poco la paz interior. Ya no me siento vacío por estar acompañado o solo, mi amor por la vida se ha reavivado.
He buscado mis intereses y aficiones, y escribir mis emociones y pensamientos a diario ello se ha convertido en una forma de aliviar el estrés y expresarme. También he construido conexiones genuinas con los demás. Todo esto me permite dar la bienvenida a la llegada de la primavera, verano, otoño, al invierno, y sentir en cada estación del año la belleza de la vida. En esta vida, queremos poseer muchas cosas. Cuanto más poseemos, más perdemos. Cuanto menos perdemos, menos nos duele el alma. Cuanto más exigimos, más nos duele el alma.
Perder aquello a lo que nos hemos acostumbrado deja una sensación de vacío. Sigo pensando en el pasado, pero eso no significa que esté triste; solo significa que estoy recordando esa versión cariñosa de mí mismo. A veces, simpatizar con alguien no es porque lo comprendas bien, sino porque ves tu propio reflejo en él. Quienes se esconden en un rincón y reniegan de los problemas que han sufrido en su vida disfrutan de su soledad, se “lamen sus heridas”. Porque no quieren volver a ser decepcionados, han aprendido a vivir solos.
¡Qué maravilloso sería si pudiéramos elegir olvidar todo lo desagradable de la vida, y quedarnos solo con los momentos más hermosos que hemos disfrutado! Hay tantas dificultades que escapan a mi comprensión; ¡es demasiado difícil! En la vida, a veces perseguimos demasiado, esperamos demasiado y, al final, podemos perder aún más. Tener demasiadas exigencias y expectativas a veces puede romper la conexión con los demás y dejarnos exhaustos y decepcionados. Quizás soltar expectativas y exigencias, volver a un estado de desorientación y redescubrirnos a nosotros mismos sea la mejor opción.
En esta vida, ¿quién puede garantizar que un día no pasará por momentos difíciles? ¿Tienes esa confianza? Incluso si estás perdido, ¡contar con alguien que te ayude es suficiente! Antes de amar a los demás, primero debes amarte a ti mismo, pero no puedes amar solo a una persona; debes aceptar y abrazar la felicidad de ser amado y amar a los demás. Aunque sientas que has sufrido muchas pérdidas y no haya nada en este mundo que te importe o a lo que estés apegado, si sientes que tu vida ha sido un desastre, ¡que así sea! Es hora de despejar tu mente, volver a un estado de reencontrarte contigo mismo. Quizás las cosas más hermosas de la vida suelen suceder después de salir de tu zona de confort.
Date un tiempo para escapar del ajetreo y el estrés, relajarte y dialoga contigo mismo. Pregúntate qué deseas de verdad. ¿Qué tipo de vida e historia anhela tu alma? Acéptate a ti mismo y a tu situación actual. No te obsesiones demasiado con los arrepentimientos del pasado ni con las preocupaciones del futuro. Abraza la belleza del momento presente y valora el tiempo que pasas con tu familia y amigos. Reconéctate con la vida. No dejes que las exigencias y las búsquedas excesivas afecten negativamente tus relaciones con los demás.
Y lo que es más importante, recuerda que la vida es un viaje corto, lleno de cambios. Prepárate para aceptar y adaptarte al cambio. Esto puede incluir cambiar tu estilo de vida actual. La historia de cada persona es única. Reinicia y empieza a crear nuevas historias, reconéctate contigo mismo y compréndete, disfruta del presente y encuentra tu propia felicidad. No importa cuán fragmentado o caótico pueda ser el pasado, todos tienen la oportunidad de reescribir su propia historia de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario