NIÑO INVESTIGADOR, Y
“NO” INVESTIGAR A LOS NIÑOS”
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director de la
escuela Normal del Pacifico – Ex Director General del Instituto Pedagogico
Hispanoamericano.
A la fecha casi todas las investigaciones se han enfocado en el niño desde la perspectiva de un adulto que lo investiga, y han dejado fuera al niño como investigador de su propia vida. Esperamos que más investigadores profesionales destacados inviertan en este campo y nos abran nuevas perspectivas sobre el mundo infantil. Desde el siglo XX se ha puesto en marcha un movimiento mundial en favor de los derechos del niño. El reclamo de los derechos del niño surgió por primera vez en el contexto de los movimientos de empoderamiento y liberación de los grupos desfavorecidos, especialmente después de la promulgación de la Convención sobre los Derechos del Niño, que llevó el movimiento por los derechos del niño a su apogeo.
En 1980, se comenzó a reconocer a los niños como personas capaces con derecho a participar en la toma de decisiones que les conciernen. La sociedad a comprendido gradualmente que los niños deben ser respetados, sus voces deben ser escuchadas y se les debe otorgar el derecho a la libre expresión. La gente a regañadientes, ha empezado a comprender que los niños tienen derecho a expresar sus opiniones sobre temas que les afectan directamente, y que los adultos deben respetar su derecho a expresarse. La nueva tendencia no es estudiar a los niños, sino que ellos sean sus protagonistas en el estudio, haciendo hincapié en escuchar a los niños y respetar sus relaciones sociales y su cultura única.
En los estudios tradicionales sobre la infancia, se estudiaba exclusivamente a los niños como materia prima “Objetos de estudio” y se consideraba a la infancia como un hecho puramente biológico. Los niños en lo tradicional son pequeños inmaduros a los que hay que moldear y hornear con las ideas de los adultos por lo que deben depender totalmente del criterio educativo de los adultos. Los adultos no comprenden a los niños, no les permiten participar, y sus padres y maestros son los que los representan para formarles la imagen que bajo la óptica del estado el futuro ciudadano debe poseer ¿Acaso los niños no piensan, no perciben el mundo que les rodea, y son una masa que se meterá al horno para crear pan? “Los adultos nunca pueden participar plenamente en el mundo social de los niños porque nunca pueden volver a ser niños por mucho que lo intenten”
Los niños de prescolar pueden utilizar diversos métodos o sistemas simbólicos para registrar, comprender y expresar sus recuerdos, pensamientos, predicciones, hipótesis, observaciones y emociones, así como su resolución de problemas, en un proceso de exploración continua, formulación y verificación de hipótesis. “Los niños son constructores sociales capaces” (Reggio Emilia) Numerosos estudios existentes también han demostrado que los niños son capaces de expresar sus propias opiniones sobre el mundo familiar en el que viven (como el prescolar, primaria, el hogar, etc.).
Los niños, como son el grupo más vulnerable de la sociedad, siempre han sido considerados en la cultura social como una existencia social inmadura, una persona marginal que todavía está en desarrollo, y ubicada al margen de la cultura social. Las investigaciones en materia educativa se enfocan desde la observación de los adultos presentando a los niños como la materia a investigar, y estudiarlos extrayendo conclusiones que se dan como verdad concluyente. Los adultos olvidan que los niños tienen sus propias voces la cual no es escuchada o comprendida por el adulto quien carece de la conciencia necesaria para escuchar a los niños.
A llegado la hora de darle un nuevo enfoque a la investigación pedagógica y psicológica en donde los niños no sean investigados sino investigadores, para darle rumbo a investigaciones con niños en donde sean ellos los protagonistas. Es un nuevo enfoque de respeto a los niños, y creer en sus capacidades para que sean ellos quienes investiguen. Para un investigador sea psicólogo, pedagogo le implica que debe pensar como niño, ver y considerar sus actividades actuales y futuras desde la perspectiva de un niño, y encontrar un equilibrio razonable entre respetar el presente y prepararse para el futuro.
Para lograr una perspectiva educativa centrada en el niño se requieren condiciones y caminos específicos. Por ejemplo, la investigación participativa permite utilizar métodos más representativos y escuchar más observaciones y pensamientos de los niños, desde los contenidos de investigación que sean beneficiosos para mejorar el aprendizaje y la vida de los niños. Estudiar la transición del prescolar a la escuela primaria, su orientación familiar todo con la intención de apoyarlo para un mejor desarrollo. Para los niños no es nada fácil expresar sus pensamientos en un contexto de adultos que los gobierna y controla. Afortunadamente cada vez son más los padres que se ocupan de aprender sobre la vida de los niños y lo llevan a la práctica en la educación de su hogar. Son padres que se esfuerzan por superar este desafío.
Las actuales investigaciones en materia educativa son principalmente métodos de tipo positivista sobre desarrollar un pensamiento dualista dando como resultado una relación entre adultos y niños que es de “acción y pasividad” y sustentada por investigadores pedagogos, y psicólogos desde el punto de vista de adultos. Es decir, los adultos son los expertos, y el niño, el sujeto de investigación “Observarlos, acumular y medir datos, probarlos y darles su evaluación” A los niños con este tipo de investigación se les niega ser capaces, y su derecho a ser escuchados al convertirlos en la materia prima de su investigación. Por lo que hace necesario una investigación con una nueva perspectiva en donde se tome en cuenta al niño en su rol protagónico para fortalecerlo e involucrarlo en proyectos de investigación, y se les permita expresar sus experiencias, cogniciones y comprensión del mundo en el que viven.
Los adultos no estamos acostumbrados a escuchar a los niños, ni a preguntarles su opinión. Los métodos tradicionales de investigación educativa se basan principalmente en el lenguaje hablado y escrito, pero a los niños, debido a su corta edad y a su limitado desarrollo del lenguaje, les resulta difícil expresar sus puntos de vista de forma eficaz. A los niños les interesa la inclusión del dibujo, elaboración de mapas, auto fotografías, grabación de audios, documentales especiales para niños (Participan activamente) y con estos métodos pueden mejorar la capacidad de los niños para expresar sus puntos de vista a los adultos, facilitar la recopilación de datos y, por lo tanto, permitir que los adultos comprendan las perspectivas de los niños. (Método mosaico: Iniciado por Clark (2005)”
El mundo a través de la lente de los niños” Aquí el niño tiene la oportunidad de expresar sus propias opiniones, y sentimientos. Alienta a los niños a explorar diferentes formas de expresar sus percepciones del mundo y a comunicar sus puntos de vista de un modo que sea significativo para ellos, convirtiéndose así en participantes activos en la investigación. Ann Lewis en su libro “Estudiar desde la perspectiva del niño” sostiene que escuchar las perspectivas de los niños en la investigación requiere respetarlas, y el principio más importante es obtener el consentimiento del niño y su tutor.
Los investigadores y maestros deben obtener el consentimiento de los padres e informarles a los niños sobre el propósito de la investigación de forma fácil de entender para obtener su consentimiento. Los niños tienen derecho a negarse, o retirarse de la investigación cuando así lo deseen. Debe mantener un diálogo abierto y de apoyo, y se les debe informar que tienen derecho a interrumpir o negarse a participar en la investigación en cualquier momento.
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