martes, 25 de julio de 2023

 

VACACIONES

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Con la llegada del verano, las múltiples tormentas, la avenida de arroyos y el río y del buen tiempo de vacaciones a muchos San Ignacenses radicados en Culiacán y Mazatlán, les suele gustar aprovechar alguno de sus días de vacaciones para darse un chapuzón, ya sea en el arroyo de Colompo, el de Tacuitapa, en el de San Joaquín (San Juan).

Por ello, los que no pueden disfrutar de varios días de vacaciones alejados de casa se tienen que conformar con alguna de la multitud de posibilidades que ofrece la comunidad de San Ignacio o, en su defecto, las comunidades vecinas.

Unos prefieren acudir a las piscinas de sus barrios, ya sea en Culiacán o en Mazatlán o en definitiva a las playas de Altata, el Tambor o las múltiples y bellas de Mazatlán, otros visitar alguna de las playas más cercanas como la Ceuta en la Cruz de Elota, mientras que parte del resto se decanta por relajarse en algunos de los ríos como el presidio de Villa unión o en su paso por Siqueros. Sin embargo, los que eligen esta opción no pueden sumergirse en cualquier río o arroyo debido a que algunos de ellos son sumamente peligrosos o simplemente están muy contaminados.

Según afirman desde la secretaria del Medio Ambiente, no en todos los lugares está permitida esta actividad. "Hay unas zonas de baño que son determinadas. Uno no puede hacerlo donde quiera", comentaba uno de los trabajadores de playa y esto se debe a que algunas de las playas se volvieron exclusivas de los hoteles y no permiten al turismo nacional reposar en ellas...

Y añadía que son las zonas en las que está permitido darse un remojón, las que se vigilan "con más intensidad" por guardia ex profeso de los hoteles llegando incluso a ser los mismos policías del municipio quienes se encargan de sacarlos bajo el argumento de que son privadas...

Los resultados que si están contaminadas o no, se hacen unos estudios año tras año se realizan durante los meses de verano en puntos concretos de baño, y los dan a conocer. Según comentaba, se hacen las pruebas durante los meses de calor, pero los datos no se dan hasta que no concluye la temporada: "Lo hacemos de esta manera porque quizá hoy salga que una playa está mal debido a determinadas circunstancias.

De las investigaciones elaboradas durante el verano del año pasado se puede concluir que la calidad del agua de los ríos y embalses de San Ignacio, Mazatlán y Culiacán es, exceptuando algún caso concreto, buena, pero con mucho arrastre de lodo. Las zonas de Mazatlán que, dieron peores resultados fueron, el río Presidio, la playa Norte. Los estudios realizados en esta última playa indican que en dos de las muestras se superó "el valor imperativo para coliformes fecales".

En cuanto al río presidio el problema estriba en que las heces fecales de todos los pueblos bajan a través de el y esto influyo en la calidad del agua y además frente a la población en donde se bañan las personas existen riesgos de pozos por el exceso de material extraído para la construcción de viviendas en Mazatlán y cada año se reportan personas ahogadas. Por ello, el baño en el verano debe ser habitual checar el estado de las aguas en donde nos sumergimos ya que es el punto concreto de las enfermedades.

Así, en Mazatlán, concretamente en la playa norte; los pinitos;olas altas y el Villa Unión (Río), se recomienda no abrir la boca por el peligro que representa su contaminación. Se recomienda el baño con precaución, ya que según los resultados, las aguas del río presidio a veces no superaron los mínimos requeridos debido a que la depuradora de la población cercana de Villa unión "no resuelven la carga microbiana que soporta el río".

Por otra parte, según los estudios realizados además otro de los contaminantes es la actividad ganadera que influye negativamente en sus aguas. Sin embargo el agua no debe ser tan dañina ya que los Mazatlecos continúan asistiendo a bañarse en sus aguas es decir al igual que siempre aclarando que lo que si se está notando este verano es una disminución de visitas.

Quizá no tanto debido a la calidad del río, como a que no ha ayudado el tiempo. Debido a la climatología este verano está siendo "bastante flojo". "No está haciendo buen tiempo, pero los días que si lo ha hecho los arroyos han acogido a la misma gente que otros años". La calidad del río piaxtla es correcta, ya que al ubicarse el paso del mismo enfrente del pueblo, "no le llega ningún desagüe" y sus desagües a donde si llegan es a San Javier. San Ignacio cuenta con una depuradora de heces fecales al final del pueblo misma que sirve para cuidar la calidad del agua. "Hace unos años tuvo problemas porque se vino material de las minas de Tayoltita Durango, pero con el paso de los años se limpió.

El sol, sin duda alguna, es una fuente incomparable de energía que no solo tiene el poder de aparecer y desaparecer sino que logra manipular hasta nuestros estados de ánimo. Cuando somos muy pequeños, los médicos sugieren que nos expongamos al sol de manera continua con el fin de crearnos una atmósfera reconocible en la cual nos podamos desenvolver el resto de nuestra vida.

En la adolescencia, ese sol se convierte en sinónimo de diversión y alegría. Nadie olvida sus paseos en las playas, con grupos de amigos y horas eternas sobre la arena o al borde de alguna piscina sin protección alguna. En la década de los veinte, nos empieza a generar cierto respeto, por las manchas y quemadas sobre la piel. Ya conocemos qué se siente al insolarse y por ende hemos padecido el ardor, la fiebre, la ira cuando alguien nos toca los hombros y la mortificación al meternos a la ducha caliente y sentir que estamos pisando las puertas del infierno.

Pero sin duda el cambio drástico en nuestra relación con el sol se da a partir de los treinta años. Nos convencemos de su poder hasta el punto de llegar a temerles a sus incalculables perjuicios. Aparecen, sin ser anunciadas, las arrugas prematuras, las manchas esparcidas a lo largo y ancho de nuestra cara y espalda, los lunares casuales en sitios inesperados, la detestable sombra en el bigote.

El sol, como una entidad reveladora y sin piedad, se convierte en nuestro peor enemigo. Saca a flote hasta las imperfecciones del alma, poniéndolas en evidencia de manera descarnada. Tanto así que las mujeres que padecen de celulitis, que por cierto son el noventa por ciento de la población femenina, a la hora de ir al mar se amarran a los sombreros o bronceadores con la mayor capacidad con la que se cuente en las farmacias, la piel se pone arrugada por el exceso de horas dentro del agua, pero es preferible a salir y quedar quemados por el astro.

En cuanto a las mujeres que tienen estrías no se quedan atrás. Esas rayas delicadas de color más tenue ubicadas en las caderas, nalgas, abdomen y brazos, se convierten a plena luz de medio día en rasguños feroces de gatos callejeros con un aire morado y con relieve que lo único que generan frente al público es impresión de que alguien las golpeo.

El calor deja de ser una sensación un tanto agobiante para transformarse en un monstruo intimidante que coloquialmente llamamos: golpe de calor. Por supuesto, bajo la custodia de gotas de sudor que ruedan sin freno desde la nuca hasta el tobillo, haciendo peaje en nuestras nalgas de manera cosquillosa y pegajosa. Con el paso del tiempo nos damos cuenta que esa linda canción que tantas veces tarareamos: “Sol, solecito, caliéntame un poquito, por hoy por mañana y por toda la semana”.

No era nada más que el himno a nuestra adulta desgracia. Como será de despiadado el sol, que hasta los pelos se ven más brillantes y abundantes, sobre todo en zonas como el estómago, los brazos, las patillas, el cóccix y los dedos gordos de los pies. Por eso cada vez que se acercan las vacaciones las mujeres se traumatizan del pavor al saber que el plan será a algún lugar visitado de manera atenta y constante por el sol. Ante los defectos físicos no hay nada mejor que una buena sombrilla, un buen bloqueador y un buen vaso de agua fresca.

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