FIN DE LOS
HUMANOS
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
El cambio
climático cobra factura con enfermedades infecciosas. El calor y la humedad
favorecen la producción y propagación de todo tipo de microorganismos y mohos
alterados que contagian en todas las regiones del orbe. Se mezcla la
contaminación con lo lluvioso, el calor para que las epidemias sean posibles y
contagiosas al ser humano.
Nadie quería
prestar atención al cambio climático y sus posibles efectos sobre los
microorganismos y las enfermedades infecciosas, hoy no hay forma de saber lo
que sucederá en las próximas décadas en cuanto a enfermedades trasmisibles ¿100
vacunas por niño al nacer? ¿100 bacterinas? ¿Millones de unidades de
antibióticos? Es un grave problema y pone en jaque a la humanidad.
Cada vez,
serán más difíciles en atender y de mayor velocidad de transmisión, lo mismo
sucederá con los microorganismos, vectores, huéspedes intermedios y los
factores disponibles. No es solo la temperatura sino los químicos, gases,
derrame de millones de antibióticos, corticosteroides, heces fecales y todo
tipo de virus, bacterias, hongos en los ríos y el mar.
En un
principio nos asustó la peste bubónica, fiebre amarilla (La fiebre amarilla es
una enfermedad hemorrágica febril caracterizada por insuficiencia hepática y
renal), la lepra, el sarampión, la poliomielitis, hepatitis C, ébola, dengue,
cólera, Chikungunya, Zika, sífilis, gonorrea, hasta llegar al coronavirus. Sin
embargo la prevalencia y la gravedad van en aumento ante la modificación de las
larvas, los microorganismos, flora, fauna y las condiciones propicias para que
las enfermedades sean incontrolables y graves.
El esquema de
comodidad se ha modificado al aumentar las tasas de mortalidad. En principio se
pensaba que las enfermedades acabarían con una parte de la población pobre y
que estaba relacionada con sus condiciones socioeconómicas, pero ahora el mal
es de todos. Pensar que las enfermedades trasmitidas por vectores en zonas
zoonóticas (Moscos, garrapatas, chinches etc.) no afectaba a la población de
ciudades con servicios dejo de ser factor.
A medida que
los bosques se vean afectados, lo harán las especies que en ellos habitan
disminuyendo muchas especies, insectos y quedando vivos los que se modifiquen y
muten. Similar sucederá con bacterias, virus, parásitos por ejemplo: La
encefalitis de La Crosse depende de los huecos de los árboles en los bosques
frondosos para su reproducción en su vector (Ardillas) Los ciervos han ido
disminuyendo y con ello la garrapata ixodes dammini que trasmite la enfermedad
de Lyme por la espiroqueta Borrelia burgdorferferi, pero tengamos en cuenta que
la ley de la vida es: Si uno no está, llega otro a ocupar su lugar, por lo que
aparecerán nuevas enfermedades.
Algunas de
las epidemias bajaron su propagación gracias a que son cíclicas (Inicio de
clima frio o caloroso) Se puede predecir que el ser humano dependerá en un
futuro cercano en vivir prácticamente aislado controlando su temperatura
ambiental y esto dependerá de lo que siga ocurriendo con los microorganismos,
mutaciones, sistema inmunológico humano.
Los nuevos
trasmisores no tienen temporada vigente, pueden aparecer en lo inmediato y no
es un tapabocas lo que pueda controlarlos. Los periodos y formas de incubación
tienen que ver con los químicos, temperaturas, medio ambiente y el hecho de
aparezca nuevamente la fiebre amarilla es una realidad (Se dispone de una
vacuna eficaz para la fiebre amarilla) A mayor calor ambiental el periodo de
incubación de los virus y otros microrganismos es más corto y para sobrevivir
se puede dar una metamorfosis y por tanto ser más mortales. El dengue con sus 4
serotipos ha sido localizado en cientos de lugares distantes por lo que está
viajando por el mundo (Entre el 20 y el 50% de las víctimas con la forma grave
mueren, aunque la recuperación, cuando ocurre, casi siempre es completa.
El dengue
suele ser una enfermedad no mortal con fiebre, sarpullido y malestar
prolongado. Una forma grave de dengue con fiebre hemorrágica y síndrome de
shock se describe principalmente en personas que padecen una segunda infección
con un serotipo diferente) La mayoría de los casos de fiebre hemorrágica son
niños y la tasa de letalidad es de aproximadamente el 5%, pero no existe una
inmunización preventiva específica para el dengue.
Otro mosquito
que trasmite el dengue (Aedes albopictus: Conocido como mosquito tigre
Asiático) va sobreviviendo a temperaturas de menor frio por lo que va avanzando
para vivir en lugares fríos, agravando así el riesgo de transmisión del dengue.
Se creía que este mosquito moriría en lugares donde falta agua pero el mosquito
ya se está desarrollando en lugares secos y húmedos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario