martes, 15 de agosto de 2023

 

FIN DE LOS HUMANOS

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

El cambio climático cobra factura con enfermedades infecciosas. El calor y la humedad favorecen la producción y propagación de todo tipo de microorganismos y mohos alterados que contagian en todas las regiones del orbe. Se mezcla la contaminación con lo lluvioso, el calor para que las epidemias sean posibles y contagiosas al ser humano.

Nadie quería prestar atención al cambio climático y sus posibles efectos sobre los microorganismos y las enfermedades infecciosas, hoy no hay forma de saber lo que sucederá en las próximas décadas en cuanto a enfermedades trasmisibles ¿100 vacunas por niño al nacer? ¿100 bacterinas? ¿Millones de unidades de antibióticos? Es un grave problema y pone en jaque a la humanidad.

Cada vez, serán más difíciles en atender y de mayor velocidad de transmisión, lo mismo sucederá con los microorganismos, vectores, huéspedes intermedios y los factores disponibles. No es solo la temperatura sino los químicos, gases, derrame de millones de antibióticos, corticosteroides, heces fecales y todo tipo de virus, bacterias, hongos en los ríos y el mar.

En un principio nos asustó la peste bubónica, fiebre amarilla (La fiebre amarilla es una enfermedad hemorrágica febril caracterizada por insuficiencia hepática y renal), la lepra, el sarampión, la poliomielitis, hepatitis C, ébola, dengue, cólera, Chikungunya, Zika, sífilis, gonorrea, hasta llegar al coronavirus. Sin embargo la prevalencia y la gravedad van en aumento ante la modificación de las larvas, los microorganismos, flora, fauna y las condiciones propicias para que las enfermedades sean incontrolables y graves.

El esquema de comodidad se ha modificado al aumentar las tasas de mortalidad. En principio se pensaba que las enfermedades acabarían con una parte de la población pobre y que estaba relacionada con sus condiciones socioeconómicas, pero ahora el mal es de todos. Pensar que las enfermedades trasmitidas por vectores en zonas zoonóticas (Moscos, garrapatas, chinches etc.) no afectaba a la población de ciudades con servicios dejo de ser factor.

A medida que los bosques se vean afectados, lo harán las especies que en ellos habitan disminuyendo muchas especies, insectos y quedando vivos los que se modifiquen y muten. Similar sucederá con bacterias, virus, parásitos por ejemplo: La encefalitis de La Crosse depende de los huecos de los árboles en los bosques frondosos para su reproducción en su vector (Ardillas) Los ciervos han ido disminuyendo y con ello la garrapata ixodes dammini que trasmite la enfermedad de Lyme por la espiroqueta Borrelia burgdorferferi, pero tengamos en cuenta que la ley de la vida es: Si uno no está, llega otro a ocupar su lugar, por lo que aparecerán nuevas enfermedades.

Algunas de las epidemias bajaron su propagación gracias a que son cíclicas (Inicio de clima frio o caloroso) Se puede predecir que el ser humano dependerá en un futuro cercano en vivir prácticamente aislado controlando su temperatura ambiental y esto dependerá de lo que siga ocurriendo con los microorganismos, mutaciones, sistema inmunológico humano.

Los nuevos trasmisores no tienen temporada vigente, pueden aparecer en lo inmediato y no es un tapabocas lo que pueda controlarlos. Los periodos y formas de incubación tienen que ver con los químicos, temperaturas, medio ambiente y el hecho de aparezca nuevamente la fiebre amarilla es una realidad (Se dispone de una vacuna eficaz para la fiebre amarilla) A mayor calor ambiental el periodo de incubación de los virus y otros microrganismos es más corto y para sobrevivir se puede dar una metamorfosis y por tanto ser más mortales. El dengue con sus 4 serotipos ha sido localizado en cientos de lugares distantes por lo que está viajando por el mundo (Entre el 20 y el 50% de las víctimas con la forma grave mueren, aunque la recuperación, cuando ocurre, casi siempre es completa.

El dengue suele ser una enfermedad no mortal con fiebre, sarpullido y malestar prolongado. Una forma grave de dengue con fiebre hemorrágica y síndrome de shock se describe principalmente en personas que padecen una segunda infección con un serotipo diferente) La mayoría de los casos de fiebre hemorrágica son niños y la tasa de letalidad es de aproximadamente el 5%, pero no existe una inmunización preventiva específica para el dengue.

Otro mosquito que trasmite el dengue (Aedes albopictus: Conocido como mosquito tigre Asiático) va sobreviviendo a temperaturas de menor frio por lo que va avanzando para vivir en lugares fríos, agravando así el riesgo de transmisión del dengue. Se creía que este mosquito moriría en lugares donde falta agua pero el mosquito ya se está desarrollando en lugares secos y húmedos.

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