miércoles, 13 de septiembre de 2023

 

LOS NIÑOS CON LOS NIÑOS, LAS NIÑAS CON LAS NIÑAS (Chicoche)

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad nacional Autónoma de México.

 Los maestros se esfuerzan observando principalmente las características psicológicas y de edad del niño, aunque muchos maestros ya han comenzado a tener en cuenta la diferencia en características psicofisiológicas, habilidades intelectuales y formas. Así, como la percepción, necesidades y comportamiento social de los niños de diferentes sexos. El sistema de educación preescolar está fuertemente feminizado y, en el hogar, una parte importante de las familias crece en familias monoparentales.

Esta situación tiene un impacto muy negativo, especialmente para los niños al no tener contacto social con la otra parte. Es en el período preescolar que se produce la definición y aceptación del rol de género. A la edad de 2-3 años, los niños comienzan a darse cuenta de su género y a identificarse. En el período de 4 a 7 años se desarrolla la estabilidad de género. Queda claro para los niños que el género es un fenómeno constante, que los niños crecen fuera de las niñas y las niñas crecen fuera de las niñas. Se llega a un entendimiento de que la pertenencia a uno u otro género no cambia según los deseos personales del niño o la situación.

La educación de género es un proceso complejo que se manifiesta en cualquier tipo de actividad. El enfoque de género se basa en la diferenciación por género, teniendo en cuenta las características socio biológicas de los niños en el proceso educativo. Con un enfoque de género en la organización de las actividades educativas de los preescolares, a través de la selección de formas, contenidos, ritmos, métodos y volúmenes de enseñanza, se crean las mejores condiciones para la asimilación de conocimientos por parte de los niños.

 Existe un enfoque diferenciado para enseñar a las niñas y los niños, y ello se debe a que los cerebros de niños y niñas se desarrollan en diferentes momentos, en desiguales secuencias e incluso a disparejos ritmos. Las niñas empiezan hablar mucho antes que los niños y se debe a que, en las niñas, el hemisferio izquierdo del cerebro se forma antes, que es responsable del pensamiento y el habla racional-lógico. En los niños, el hemisferio izquierdo del cerebro se desarrolla más lentamente, por lo que la esfera figurativo-sensual domina hasta cierta edad. En cuanto a su temperamento: Los niños tienden a ser más malhumorados y más difíciles de calmar. Las niñas tienden a ser emocionalmente más estables, y tienden a llorar.

Los niños se caracterizan por la movilidad, se vuelven más resistentes, muestran emociones negativas más lúcidas para sus travesuras. Las niñas son más receptivas al estado emocional de los demás. A los niños les encanta jugar con niños y para ello se juntan, y entre ellos compiten, se pelean. Las niñas tardan un poco más en comenzar a jugar en grupo, y comentan entre ellas asuntos que consideran son íntimos, y lo manejan como secreto de lealtad, aunque solo se trate de dudas por falta de comunicación con sus padres. En el proceso educativo de aprendizaje, es importante tener en cuenta que las niñas y los niños perciben la información de manera diferente.

La percepción auditiva de las niñas es superior a la de los niños, es por eso que es mejor trabajar con los niños con apoyos de ayudas visuales basadas en la percepción visual. En el proceso el niño debe expresar lo que es emocionalmente significativo o interesante para él. Durante la formación la maestra debe estar consciente que el movimiento de la mano para escribir o dibujar las niñas van un año a dos delante de los niños en su desarrollo. Las niñas aprenden más rápido la entonación de las palabras, y evalúan perceptivamente las cosas importantes. Para ellas por ejemplo una evaluación negativa por parte de su maestra las limita en su desarrollo, ya que les encanta ser evaluadas de forma positiva, sobre todo en presencia de sus compañeros de aula y sus padres.

Para un niño es importante ser evaluado cuando obtiene ese logro positivo, y le sirve de apoyo psicológico para ir en busca de nuevas habilidades. El niño observa si sus padres se sienten orgullosos de él, y con ello obtiene un efecto positivo en su crecimiento personal, le permite estar orgulloso de sí mismo y tratar de alcanzar nuevas metas. La mayoría de los niños solo desean ir más adelante cuando obtienen este resultado, tienden a mejorar esta habilidad, lo que les lleva a dibujar o construir lo mismo. Esto requiere comprensión por parte del maestro. Los Juegos de los niños y niñas son muy diferentes.

Para los niños, los juegos son movimientos, y además son ruidosos. En cambio, las niñas son tranquilas, por eso los niños se lesionan más que las niñas al haber mayor probabilidad de lesiones. Sin embargo, este tipo de juegos no se les debe impedir o cuestionar ya que eso tiene un impacto negativo en su desarrollo como persona. Es muy importante que la maestra sea quien organice los juegos, que se dé la oportunidad de participar con ellos en sus juegos de conjunto, teniendo así la oportunidad de conocerlos mejor, y desarrollar en ellos la confianza que necesitan. Recordemos que desde un principio el niño asumirá los roles masculinos y la niña los femeninos. En la clase de educación artística, los niños aprenden elementos de danza y movimiento que requieren destreza, fuerza masculina, las niñas aprenden suavidad de movimientos.

 En la danza los niños desarrollan las habilidades para verse como masculinos, y las niñas a ser estéticas, elegantes. En música los niños prefieren tocar los tambores y las niñas panderos, flauta. Lo importante es el tipo de música y canción seleccionada por su maestra. Si la maestra es rustica, tosca, silvestre, los pondrá a bailar de acuerdo a su criterio social, lo que ella alcanza a comprender y cree que es positivo dañando la futura percepción de lo estético y acústico en los niños. No olvidemos que la danza, la música, el teatro le permite al niño y niña dominar los rasgos de personalidad. Es solo observando como la maestra podrá tener el conocimiento de la resistencia y habilidad de los niños. Un niño hace 10 veces una secuencia y una niña difícilmente llegara a cinco.

 Una niña salta mejor la cuerda. En educación física, los niños ocupan más espacio que las niñas. Los niños desarrollan ritmo, las niñas plasticidad, es por ello que hay deportes masculinos y femeninos. Los niños y las niñas no pueden ser criados de la misma forma. Hay ciertos valores, normas de comportamiento y prohibiciones que todos, independientemente del género, deben aprender, que son importantes en cualquier sociedad. Su ejemplo puede servir como: tolerancia, respeto por uno mismo he y otros, la capacidad de elegir, la capacidad de asumir la responsabilidad, la humildad, misericordia.

 

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