AMBIENTE LABORAL EN
SECUNDARIA Y BACHILLERATO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
La revolución late en su
duda más profunda y las precisiones tiemblan, lloran y gimen, gritan en busca
de ayuda. Ver tras la niebla, ver más allá de la luz el precipicio está cada
vez más cerca y de allí, el abismo bajo mis pies. Los brotes de violencia
escolar, cada día son más frecuentes, y además son el problema más escondido en
las escuelas por parte de las autoridades escolares, incluso los profesores
hablan de ingobernabilidad en las aulas.
Lo que durante muchos
años habían sido bromas pesadas entre
alumnos y pequeños actos de indisciplina hacia los profesores, se ha dado paso
a lo que hoy se describe como violencia escolar destructiva, un fenómeno no tan
nuevo en las escuelas y que preocupa por la forma en que es escondido a los
padres de familia ( Bien se matan y se les recibe con la frase “Es muy buen
alumno, solo es un roce entre ellos, así son los chamacos” ) por ejemplo la
situación en la enseñanza secundaria “no es alarmante, aunque dista mucho de
ser aceptable”. Pero los bachilleratos son un desastre.
Juan José: tiene 13 años
y cursa primero de Secundaria: Un día platico con su directora, para que
atendiera su caso de agresión por otro alumno. Se identificó como víctima. –Dijo-
“Un día, mis amigos me quitaron todo lo que llevaba para gastar en mi desayuno
y yo me deje por miedo. Pasaron varios días y volvieron a lo mismo; lejos de
devolverme el dinero me volvieron a quitar lo poco que llevaba. El quinto día
se repitió la situación; yo tenía mucha hambre y les dije que me iba a comprar
una torta para desayunar. Entonces fue cuando comenzaron los problemas, me
quitaron mi dinero a la fuerza”.
“Ya no sólo me obligaban
a darles mis veinte pesos, sino que tenía que traer veinte para cada uno. Yo
les dije que no, que ya no les iba a dar más. A la mañana siguiente, ya ni me
miraban, me ignoraban. Durante un tiempo no pasó nada, hasta que un día me
sorprendieron solo en los baños, me pidieron todo el dinero, claro, yo sólo
tenía los veinte pesos de siempre, así que empezaron a pegarme hasta dejarme
tirado en el suelo y después me quitaron el cinto y me bajaron los pantalones,
no me violaron, pero a punto estuvieron con la amenaza de que si hablaba quien
mete droga a la escuela me lo harían”
¿Que comentan los padres
de familia sobre lo que sucede en la escuela?: Los maestros siguen enseñando
como cuando yo estuve hace 30 años a puro repetir y repetir, no revisan las
tareas, regañan a los niños y los castigan casi siempre de manera injusta
algunos los agarran de sus mandaderos, cuando nos llaman solo es para quejarse,
pero no se dan cuenta que ellos se la pasan platicando por los patios mientras
los dejan solos en el aula. En secundaria se la pasan pasando lista y
haciéndose tontos como que revisan la tarea. Por otro lado, creen que somos
papelería, que ya la lámina no se dé quien que ahora el mapa y si de gastar se trata
vienen, el sweater, uniforme deportivo y cívico y muchas cosas.
Es un “gastazo” las cooperaciones por
inscripción, la cooperativa escolar, el día del maestro, etc. Por otro lado las
escuelas están que dan lastima, no hay biblioteca, centro de cómputo, material
didáctico, en la tienda solo existe comida chatarra a altos precios, el trato
de director y maestros es déspota, nos tratan con la punta de la bota si se nos
ocurre preguntar algo Los maestros nunca
reconocen si se equivocan o si su forma de trabajo es deficiente, los grupos de
40 por la mañana y diez por la tarde, pero por la tarde están los maestros más
flojos y los alumnos más burritos o corridos de las otras escuelas, cada
festival es otra sacadera de dinero.
Los que defienden a los
maestros comentan: Si no hubiera sido por la escuela donde estudié sería una
analfabeta. Era muy pobre, aprendí muchas cosas que luego me sirvieron para
defenderme en la vida; a mis hijos les digo que valoren lo que tienen que los
maestros de antes no andaban con tantas huelgas y paros, que eran mejores, que
su ejemplo fue invaluable. Tener que trabajar con 40 chiquillos o más todos hablando
al mismo tiempo: ¡que paciencia! Siempre
un consejo para aliviar una preocupación, siempre la palabra orientadora al
detectar algún problema. Recuerdo a mi maestro: siempre alegre y optimista,
dicharachero y ocurrente, la escuela era un espacio de vida maravilloso.
OTRO Padre: Recuerdo que
al principio me negaba a ir, me llevaban a fuerzas, pero luego, sin darme
cuenta, me fui acostumbrando, la escuela me hizo organizarme y reconocer la
validez del esfuerzo propio y ajeno: flojeando me iba mal y poniendo un poquito
de mi parte me hizo avanzar hasta hacer una carrera. Ahí me aprendí el himno
nacional y supe respetar nuestra bandera, pero lo más importante es que supe
reconocer lo que es nuestra cultura y nuestras costumbres y tener un sentido de
superación
¿Qué piensan los
maestros? - El nombramiento de maestra
que tengo me ha permitido vivir sin las preocupaciones de quienes tiene siempre
que estar buscando trabajo. Tengo prestaciones, si tienes suerte, vas escalando,
que, no es mucho, pero te ayuda para solventar más holgadamente tus
necesidades. Mi casita la adquirí con un crédito que me gestionó el sindicato.
Tengo la tranquilidad, aunque es cansado ya me impuse.
A través de mi trabajo he
intervenido con los padres de familia para que cambien sus actitudes y sean
mejores esposos pues las malas relaciones influyen negativamente en el
aprendizaje de sus hijos. Me gusta mi trabajo Me siento realizada, tenemos como
maestros una gran responsabilidad con los alumnos de primaria, pues allí deben
ir definiendo sus inclinaciones respecto a lo que harán en la vida. Creo que
nosotros, además de enseñarles diferentes aspectos de las ciencias, buscamos
enseñarles a ser ordenados en lo que hacen; cuando les dejamos tarea, ahí
podemos ver si van adquiriendo responsabilidad, conocer si saben organizar su
tiempo para el juego y su tiempo para estudiar.
Ahí también podemos
darnos cuenta si existe en su casa un ambiente propicio para el estudio ¿Qué hacemos
con nuestro tiempo? Siempre en cursos, siempre atendiendo nuevos programas,
siempre cumpliendo con las indicaciones que nos dan. - Siempre estudiando en
verano, entrando en especializaciones, en posgrados. La preparación que he
venido adquiriendo en todos estos años de servicio creo que me ha permitido ser
mejor maestro, sin embargo, creo que debo seguir preparándome pues la escuela
tiene siempre muchos problemas que resolver.
Cuando me encuentro a
alumnos que tuve ya como profesionistas o simplemente trabajando honestamente,
o como padres de familia, me siento orgulloso. Me he encontrado a ex alumnos
que su situación económica era entonces muy difícil, y que ahora está mucho
mejor, teniendo un trabajo que les ha permitido salir de esa condición. Aquí es
donde veo la labor de nosotros, pero principalmente la de nuestros centros de
trabajo, que están enclavados en todos los rincones del país.
Yo como maestro siento
que realizo una labor hermosa en la sociedad, principalmente porque me ha
tocado iniciar a mis niños en los conocimientos que les permitirían defenderse
en su vida adulta. Saber leer, hablar correctamente, y escribir y manejar las
operaciones matemáticas son para mí las herramientas más importantes que la
escuela puede ofrecer para luego adquirir otros conocimientos. A mí me parece que
la escuela de gobierno y nosotros los maestros lo que más hemos hecho por la
niñez, es que sientan que tienen la oportunidad de vivir mejor habiendo tantos
pobres en el país, y que sólo estudiando y preparándose se puede lograr.
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