sábado, 27 de julio de 2024

 

LOS NIÑOS Y LA SELECCIÓN DE SU FUTURA PROFESIÓN

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

A los niños puede resultarles difícil decidirse por una futura profesión. Después de todo, hay tantas cosas interesantes que hacer. Y decidir cuál se convertirá en el trabajo de su vida es una gran responsabilidad. Pero los padres están listos para ir metiendo en la mente del niño, lo que ellos consideran debe estudiar su hijo qué tipo de futuro les gustaría para su hijo. Según encuestas recientes, siete de cada diez padres estaría feliz si su hijo fuera médico. En segundo lugar, se encuentra la profesión de abogado. Y una tercera se relaciona con los negocios sea el que ellos han ejercido o, algún tipo de negocio.

En la actualidad existen muchas distorsiones en la percepción de los roles sociales, en donde hay padres que desean que su hijo sea funcionario público y se enriquezca rápidamente. Todo ello hace sufrir al niño por ser los propios padres quienes insisten y obligan al niño desde pequeño a seleccionar la profesión que los padres anhelan com o si fuera propia. La razón de esto está en la crianza que recibieron estos padres, sus necesidades no cumplidas, el analfabetismo, la inexperiencia de los padres en materia de educación y muchos otros factores que de una forma u otra son la causa de los problemas y desviaciones de comportamiento de los niños.

 La mayoría de los padres (80%) cree que su hijo debe pensar en elegir una profesión a estudiar desde el primer grado de secundaria. Un 10% piensa que debería hacerlo en sexto grado la escuela primaria y un 10% que debe elegir su carrera en segundo de bachillerato. Los padres creen conocer sobre la orientación vocacional por su experiencia de vida y destacan en sus conversaciones con el hijo las ventajas de esa profesión, sin embargo, olvidan de escuchar o de observar los intereses del niño, es decir sus inclinaciones para darles una idea más aceptada de lo que existe en el mercado laboral.

Unos padres con experiencia laboral reconocen muchas de las ventajas de cierta profesión, así como las actividades que se desarrollan, pero otros no tienen a su disposición las herramientas necesarias para darse una idea clara de sus pretensiones. Para que un estudiante futuro profesionista sea exitoso requiere una actitud positiva y para ello necesita que sus intereses personales estén en ese camino de lo contrario en toda su carrera de estudiante y profesional lo acompaña la dejadez, mediocridad acompañada de frustraciones, insatisfacción con vida y enfermedades mentales.

En la escuela primaria es necesario y conveniente que los maestros salgan del aula, de la escuela y lleven a los niños a visitar, consultorios, hospitales, despachos de abogados, contadores, etc. Para que el niño desde esa edad temprana tenga contacto con el mundo laboral y al momento de elegir su futura vida lo hagan de forma efectiva. En la escuela secundaria se debe de constituir un consejo vocacional formado por padres profesionistas con la intención de dar tutoría a los pubertos en su posible identificación de su talento, habilidades, para que desarrolle esas actividades, y comprenda las competencias que necesita desarrollar como profesional.

Hasta hoy los cursos y métodos seguidos en este campo educativo en secundaria y bachillerato han fallado. Se puede deber a que por lo general en bachillerato quien se encarga de la orientación vocacional es un psicólogo, y no un especialista en cada una de las ramas del conocimiento. La orientación vocacional temprana es el primer paso, y quizás el más importante, para comprender el potencial del desarrollo de los niños y la elección de profesión. Es extremadamente significativo que la mayoría de los padres modernos consideren importante involucrar a profesionales no solo el psicólogo escolar para evaluar los intereses, la mentalidad y las características personales y compararlos con los requisitos modernos de las especialidades.

Cuando se trabaja en conjunto entre profesionistas, y el psicólogo escolar minimiza los riesgos de una elección fallida de una futura profesión. Los   futuros profesionistas están fallando y existe una gran deserción escolar en bachillerato y la universidad, y en la mayoría de los casos se debe a que la selección de una carrera obedece a presiones de los padres o simplemente porque la chica o el chico que les gusta se inscribió en esa carrera, y deciden ir detrás suyo. La pregunta que continua en el aire es ¿Los padres deben continuar manipulando o decidiendo lo que su hijo debe estudiar?

Son muy pocos los padres que permiten que su hijo elija a discreción el camino de su futuro profesional, y se debe muchas veces a que ellos imaginan que en esa profesión su hijo no encontrara trabajo. Otros padres desean ver a su hijo socialmente hablando entre los más populares de su sociedad por ello los empujan a ser Médicos, abogados, contadores públicos, y se oponen rotundamente a que estudien para profesores, arte, comunicaciones, deportes, etc.

Lo primordial en la valoración de los padres, es que su hijo este seguro económicamente para vivir, y para ello, que la profesión elegida por su hijo tendrá demanda cuando se gradúe de la escuela. Aquí les planteo otra pregunta sobre la importancia al elegir ¿oportunidad de autorrealización, estabilidad laboral, económica con salario digno, preocupado por el prestigio de la profesión?

 

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