LOS
NIÑOS Y LA SELECCIÓN DE SU FUTURA PROFESIÓN
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
A
los niños puede resultarles difícil decidirse por una futura profesión. Después
de todo, hay tantas cosas interesantes que hacer. Y decidir cuál se convertirá
en el trabajo de su vida es una gran responsabilidad. Pero los padres están listos
para ir metiendo en la mente del niño, lo que ellos consideran debe estudiar su
hijo qué tipo de futuro les gustaría para su hijo. Según encuestas recientes, siete
de cada diez padres estaría feliz si su hijo fuera médico. En segundo lugar, se
encuentra la profesión de abogado. Y una tercera se relaciona con los negocios
sea el que ellos han ejercido o, algún tipo de negocio.
En
la actualidad existen muchas distorsiones en la percepción de los roles
sociales, en donde hay padres que desean que su hijo sea funcionario público y
se enriquezca rápidamente. Todo ello hace sufrir al niño por ser los propios
padres quienes insisten y obligan al niño desde pequeño a seleccionar la profesión
que los padres anhelan com o si fuera propia. La razón de esto está en la
crianza que recibieron estos padres, sus necesidades no cumplidas, el
analfabetismo, la inexperiencia de los padres en materia de educación y muchos
otros factores que de una forma u otra son la causa de los problemas y
desviaciones de comportamiento de los niños.
La mayoría de los padres (80%) cree que su
hijo debe pensar en elegir una profesión a estudiar desde el primer grado de secundaria.
Un 10% piensa que debería hacerlo en sexto grado la escuela primaria y un 10%
que debe elegir su carrera en segundo de bachillerato. Los padres creen conocer
sobre la orientación vocacional por su experiencia de vida y destacan en sus
conversaciones con el hijo las ventajas de esa profesión, sin embargo, olvidan
de escuchar o de observar los intereses del niño, es decir sus inclinaciones
para darles una idea más aceptada de lo que existe en el mercado laboral.
Unos
padres con experiencia laboral reconocen muchas de las ventajas de cierta
profesión, así como las actividades que se desarrollan, pero otros no tienen a
su disposición las herramientas necesarias para darse una idea clara de sus pretensiones.
Para que un estudiante futuro profesionista sea exitoso requiere una actitud
positiva y para ello necesita que sus intereses personales estén en ese camino de
lo contrario en toda su carrera de estudiante y profesional lo acompaña la
dejadez, mediocridad acompañada de frustraciones, insatisfacción con vida y
enfermedades mentales.
En
la escuela primaria es necesario y conveniente que los maestros salgan del
aula, de la escuela y lleven a los niños a visitar, consultorios, hospitales,
despachos de abogados, contadores, etc. Para que el niño desde esa edad
temprana tenga contacto con el mundo laboral y al momento de elegir su futura
vida lo hagan de forma efectiva. En la escuela secundaria se debe de constituir
un consejo vocacional formado por padres profesionistas con la intención de dar
tutoría a los pubertos en su posible identificación de su talento, habilidades,
para que desarrolle esas actividades, y comprenda las competencias que necesita
desarrollar como profesional.
Hasta
hoy los cursos y métodos seguidos en este campo educativo en secundaria y
bachillerato han fallado. Se puede deber a que por lo general en bachillerato
quien se encarga de la orientación vocacional es un psicólogo, y no un especialista
en cada una de las ramas del conocimiento. La orientación vocacional temprana
es el primer paso, y quizás el más importante, para comprender el potencial del
desarrollo de los niños y la elección de profesión. Es extremadamente
significativo que la mayoría de los padres modernos consideren importante
involucrar a profesionales no solo el psicólogo escolar para evaluar los
intereses, la mentalidad y las características personales y compararlos con los
requisitos modernos de las especialidades.
Cuando
se trabaja en conjunto entre profesionistas, y el psicólogo escolar minimiza
los riesgos de una elección fallida de una futura profesión. Los futuros profesionistas están fallando y
existe una gran deserción escolar en bachillerato y la universidad, y en la mayoría
de los casos se debe a que la selección de una carrera obedece a presiones de
los padres o simplemente porque la chica o el chico que les gusta se inscribió en
esa carrera, y deciden ir detrás suyo. La pregunta que continua en el aire es
¿Los padres deben continuar manipulando o decidiendo lo que su hijo debe
estudiar?
Son
muy pocos los padres que permiten que su hijo elija a discreción el camino de
su futuro profesional, y se debe muchas veces a que ellos imaginan que en esa
profesión su hijo no encontrara trabajo. Otros padres desean ver a su hijo
socialmente hablando entre los más populares de su sociedad por ello los
empujan a ser Médicos, abogados, contadores públicos, y se oponen rotundamente
a que estudien para profesores, arte, comunicaciones, deportes, etc.
Lo
primordial en la valoración de los padres, es que su hijo este seguro económicamente
para vivir, y para ello, que la profesión elegida por su hijo tendrá demanda
cuando se gradúe de la escuela. Aquí les planteo otra pregunta sobre la
importancia al elegir ¿oportunidad de autorrealización, estabilidad laboral, económica
con salario digno, preocupado por el prestigio de la profesión?
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