martes, 27 de agosto de 2024

 

EMOCIONES EN LOS MAESTROS 

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Lo primero sería iniciar por regular las emociones negativas en el maestro, que sea capaz de adaptarse a nuevos escenarios con jóvenes que piensan y actúan diferente a los de su generación, así como una moderna práctica pedagógica, psicológica, con estrategias modernas didácticas para la solución de problemas emergentes. Que el maestro sea capaz en controlar sus emociones negativas. Un maestro negativo se enferma, grita, actúa con mala conducta, genera conflictos, y se frustra.

 El estudio de los estados mentales en entornos educativos es relevante principalmente porque los estados mentales influyen significativamente en el proceso de formación de la personalidad de los alumnos. Los maestros padecen rasgos de inestabilidad en su carácter que se presentan en forma negativa por sus estados emocionales. Para algunos este problema se vuelve recurrente en maestros de primaria, y se prolonga sobre todo en maestros de secundaria y bachillerato. Se dejan notar en su comportamiento en situaciones emocionales al momento de la clase.

 Las formas de su influencia pedagógica en algunos casos incluyen “gritos escandalosos, amenazas constantes, etiquetas y apodos, expulsión de la clase” Y todo se debe a que en ese instante entran en un shock emocional ante la realidad, que no corresponde con sus expectativas. Además, los conflictos con alumnos pueden explicarse por el deseo del profesor de afirmarse en su papel de maestro. Muchos de ellos asumen una postura destructiva al dar una respuesta y en la mayoría de estas situaciones se debe a que el profesor está en ese momento agotado por sus propios problemas personales, y reacciona a esa fatiga con una ruptura total ante el estrés emocional.

 Pocos son los profesores en el nivel de secundaria y bachillerato que logran controlar su reacción negativa, la tendencia es responder olvidarse de su papel dentro del aula. Esto, es una cualidad profesional que se adquiere con el desarrollo de habilidades para saber ¿Cómo controlar en ese instante la carga negativa, y reaccionar ante lo negativo en acciones positivas? El bajo nivel de cultura psicológica, el desarrollo insuficiente de las capacidades de comunicación y de la capacidad de regular las propias emociones conducen al hecho de que una parte importante de los profesores de secundaria y bachillerato, padecen enfermedades estresantes, innumerables enfermedades somáticas y neuropsíquica.

 El profesor debe contar con la habilidad para regular sus emociones gestionando en esta forma su propio estado mental y emocional. Todo depende de cuan efectivo sea para controlar su sistema de emociones, como interactúa con el mismo, su grado de percepción del conflicto y su personalidad para que todo se equilibre con un proceso mental. En su actividad pedagógica, no basta con gestionar sus emociones negativas, sino que requiere una profunda restructuración consigo mismo en su esencia recapacitando en los métodos empleados en sus actividades para corregir sus respuestas emocionales.

 Para ello el maestro requiere estar motivado con sus actividades, es decir con el proceso educativo como su profesión, también debe tener el deseo de cambiar su propio estado emocional mediante su estado mental con una actitud emocional diferente ante los acontecimientos, selectividad de la respuesta emocional y originalidad de los estados emocionales emergentes. Un maestro motivado se auto regula en función de lo que le está sucediendo en el proceso, cambia métodos, y técnicas en lo inmediato, activa su estado lógico, analiza la situación, y concentra su atención en sus actividades, dialogo interno.

 El maestro agobiado utiliza la descarga verborrea, amenaza, pierde la atención del conflicto, y comienza a gritar o se deprime. Cuando los alumnos inician la revolución dentro del aula sin atender al maestro, es un momento en donde se requiere atención por parte del maestro, concentración, pensamiento lógico, análisis de la situación, dialogo, y no descargas verbales, culpables, y amenazas. La elección de un método de regulación particular depende del nivel de actualización y productividad del proceso mental del maestro. Mucho tiene que ver con la personalidad del maestro, y su forma de actividad pedagógica en el aula (No presta atención suficiente a su trabajo, no es claro en sus posturas, no establece límites a las reglas, sus herramientas pedagógicas son pobres, su metodología necesita revisarse a fondo, etc.) ¿Tiene un bajo nivel ideológico hacia su profesión, su actividad la orienta de forma egoísta, su actitud es de indiferencia hacia la enseñanza, bajo nivel de desarrollo intelectual y cultural?

 ¿Falta de determinación y actividad; bajo nivel de empatía y reflexión, ¿presencia de signos defectuosos en su habla? Una persona desequilibrada, inquieta y olvidadiza no debería elegir una profesión de profesor. Ser profesor no solucionara sus problemas económicos y para serlo se requieren cualidades profesionales y personales. El primer criterio para admitir a un estudiante para profesor es su bienestar psicológico asociado con talento para resolver problemas humanos siendo capaz en resolver sus propios problemas. En las escuelas formadoras de maestros se necesita evaluar y revaluar las cualidades del estudiante asociadas con la profesión.

 

 

 

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