EMOCIONES EN LOS
MAESTROS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Lo primero sería
iniciar por regular las emociones negativas en el maestro, que sea capaz de
adaptarse a nuevos escenarios con jóvenes que piensan y actúan diferente a los
de su generación, así como una moderna práctica pedagógica, psicológica, con
estrategias modernas didácticas para la solución de problemas emergentes. Que
el maestro sea capaz en controlar sus emociones negativas. Un maestro negativo
se enferma, grita, actúa con mala conducta, genera conflictos, y se frustra.
El estudio de los
estados mentales en entornos educativos es relevante principalmente porque los
estados mentales influyen significativamente en el proceso de formación de la
personalidad de los alumnos. Los maestros padecen rasgos de inestabilidad en su
carácter que se presentan en forma negativa por sus estados emocionales. Para
algunos este problema se vuelve recurrente en maestros de primaria, y se
prolonga sobre todo en maestros de secundaria y bachillerato. Se dejan notar en
su comportamiento en situaciones emocionales al momento de la clase.
Las formas de su
influencia pedagógica en algunos casos incluyen “gritos escandalosos, amenazas
constantes, etiquetas y apodos, expulsión de la clase” Y todo se debe a que en
ese instante entran en un shock emocional ante la realidad, que no corresponde
con sus expectativas. Además, los conflictos con alumnos pueden explicarse por
el deseo del profesor de afirmarse en su papel de maestro. Muchos de ellos
asumen una postura destructiva al dar una respuesta y en la mayoría de estas
situaciones se debe a que el profesor está en ese momento agotado por sus
propios problemas personales, y reacciona a esa fatiga con una ruptura total
ante el estrés emocional.
Pocos son los
profesores en el nivel de secundaria y bachillerato que logran controlar su
reacción negativa, la tendencia es responder olvidarse de su papel dentro del
aula. Esto, es una cualidad profesional que se adquiere con el desarrollo de
habilidades para saber ¿Cómo controlar en ese instante la carga negativa, y
reaccionar ante lo negativo en acciones positivas? El bajo nivel de cultura
psicológica, el desarrollo insuficiente de las capacidades de comunicación y de
la capacidad de regular las propias emociones conducen al hecho de que una
parte importante de los profesores de secundaria y bachillerato, padecen
enfermedades estresantes, innumerables enfermedades somáticas y neuropsíquica.
El profesor debe
contar con la habilidad para regular sus emociones gestionando en esta forma su
propio estado mental y emocional. Todo depende de cuan efectivo sea para
controlar su sistema de emociones, como interactúa con el mismo, su grado de
percepción del conflicto y su personalidad para que todo se equilibre con un
proceso mental. En su actividad pedagógica, no basta con gestionar sus
emociones negativas, sino que requiere una profunda restructuración consigo
mismo en su esencia recapacitando en los métodos empleados en sus actividades
para corregir sus respuestas emocionales.
Para ello el maestro
requiere estar motivado con sus actividades, es decir con el proceso educativo
como su profesión, también debe tener el deseo de cambiar su propio estado
emocional mediante su estado mental con una actitud emocional diferente ante
los acontecimientos, selectividad de la respuesta emocional y originalidad de
los estados emocionales emergentes. Un maestro motivado se auto regula en
función de lo que le está sucediendo en el proceso, cambia métodos, y técnicas
en lo inmediato, activa su estado lógico, analiza la situación, y concentra su
atención en sus actividades, dialogo interno.
El maestro agobiado
utiliza la descarga verborrea, amenaza, pierde la atención del conflicto, y
comienza a gritar o se deprime. Cuando los alumnos inician la revolución dentro
del aula sin atender al maestro, es un momento en donde se requiere atención
por parte del maestro, concentración, pensamiento lógico, análisis de la
situación, dialogo, y no descargas verbales, culpables, y amenazas. La elección
de un método de regulación particular depende del nivel de actualización y
productividad del proceso mental del maestro. Mucho tiene que ver con la
personalidad del maestro, y su forma de actividad pedagógica en el aula (No
presta atención suficiente a su trabajo, no es claro en sus posturas, no establece
límites a las reglas, sus herramientas pedagógicas son pobres, su metodología
necesita revisarse a fondo, etc.) ¿Tiene un bajo nivel ideológico hacia su
profesión, su actividad la orienta de forma egoísta, su actitud es de
indiferencia hacia la enseñanza, bajo nivel de desarrollo intelectual y
cultural?
¿Falta de
determinación y actividad; bajo nivel de empatía y reflexión, ¿presencia de
signos defectuosos en su habla? Una persona desequilibrada, inquieta y
olvidadiza no debería elegir una profesión de profesor. Ser profesor no
solucionara sus problemas económicos y para serlo se requieren cualidades
profesionales y personales. El primer criterio para admitir a un estudiante
para profesor es su bienestar psicológico asociado con talento para resolver problemas
humanos siendo capaz en resolver sus propios problemas. En las escuelas
formadoras de maestros se necesita evaluar y revaluar las cualidades del
estudiante asociadas con la profesión.
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