TODO LO QUE NO ME MATA, ME HACE FUERTE
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Las palabras bonitas que escuchamos, no siempre son ciertas,
su mayoría son un cumplido o un interés por ese algo. Una frase que intriga y
muchas de las personas que desean consolarse utilizan en su defensa es: “¡Todo
lo que no me mata me hace más fuerte!”
Eso, fue lo que dejo escrito, Nietzsche, luego se volvió loco y
prontamente murió. Porque son palabras bonitas, pero no son ciertas. Ola
ver5dad es que todo lo que no nos mata, nos va matando lentamente, poco a poco,
de forma imperceptible. Nos va envenenando el alma. Mata nuestra bondad y
credulidad. Nuestra ternura y sinceridad.
Nuestra apertura, generosidad, nuestra alma dulce, y corazón
tierno. - El engaño, la traición, la mezquindad, la ingratitud, la crueldad, la
injusticia pueden no matar de inmediato, pero cada vez que lo recordamos, es
como ir consumiendo gota a gota dosis de veneno. Nos damos ánimos con
“Aguantaremos, aguantaremos, la herida sanará, el tiempo la “borrará” Sin
embargo la cicatriz permanecerá, abierta, la piel en la herida, se volverá
áspera. Y, así poco a poco va uno adquiriendo esa piel rugosa, dura en el alma.
Te auto preguntaras ¿cómo sucedió esto? Y puedes consolarte: ¡me he vuelto más
fuerte! Sí.
Pero otra cuerda de mi alma se rompió, otra campana
sentimental cerro el alma. Algo o alguien murió allí, en el alma: un hada buena
o un angelito. La verdad es que es una palabra “Muy cruel” Y que es utilizada
para contrarrestar ese malestar, y contraatacar si es necesario. Y sabes, estas
consciente con seguridad que te pueden golpear, así sin más, sin ningún motivo.
Sabes que no existió la gratitud, y esto no te sorprende en absoluto viniendo
de la persona que decías amar, te sentías orgullosa, te habías acostumbrado a
su compartición en sentimientos. Ahora tendrás que acostumbrarte. Y aprender a
tolerar, o defenderte. En la vida, se va perdiendo algo de nosotros a cada
golpe que recibimos en traición, menosprecio, decepción.
Se va para siempre, una parte de nuestros sentimientos, y una
de las partes que lo genera en el alma se muere dando paso una coraza dura en
esa fibra sentimental. Se pierde esa cualidad humana tan importante. Por ello
reflexiono sobre “Todo lo que no me mata simplemente no me mata de inmediato,
pero lo hará” y se debe a que te hace más insensible, y con ello muere una
parte de ti. Los que van matando fibras sentimentales deberían ser considerados
asesinos del alma amable, de los sentimientos, los impulsos, el aliento, el
ánimo.
TESTIMONIO: “VIVIR CON UN TRAIDOR”: Después de la traición de
mi marido, seguí viviendo con él durante más de dos años. Él no me dejó ir y yo
tenía miedo de irme, ya que siempre dependí económicamente de él. Lo que tengo
como resultado: no lo respeto, me insulto constantemente. Un día me decidí y
conseguí un trabajo, y por supuesto se enojó bastante, pero aguanté sus
insultos y me metí a trabajar, ahora el salario es bueno. Actualmente ya no me
da miedo irme. Puedo sustentarme plenamente con dignidad. - Me estoy preparando
para divorciarme, ahorrar dinero y estudiar.
Antes le tenía miedo, hoy “Le digo en la cara que me iré de todos
modos”. No cree, y dice constantemente que ama.
No importa lo que haga, no importa cuánto lo intente, no
puedo perdonarlo. Y sus humillaciones y súplicas ya resultan bastante
aburridas. Me sorprende su paciencia al verme sonriendo sin miedo en el rostro.
No lo niego, una vez, él fue el sentido de la vida para mí. Tengo dos niños, y
ellos están de mi lado. Lo tratan con frialdad, aunque traté de explicarles que
él me traicionó a mí, no a ellos. Sólo recuerdan mi estado, mis miedos,
ansiedades, aquellos instantes en que no deseaba vivir. Hoy, “Lo odio”, y lo
tolero, no sé por qué... por los hijos, por el dinero, o porque cuando nos
conocimos estábamos ambos sin un peso en la bolsa y ahora yo gano mi dinero y no dependo de él. Él
vive para su propio placer. Despues del primer hijo me considero inferior a
otras mujeres con las que me traiciona “Odio a los traidores” Mi abuela nos
decía que cada persona recibe lo que se merece ¿Debo aguantar mi castigo por
tolerarle tanto tiempo, y equivocarme? – Mi madre aguanto a mi padre, toda su
vida. Él se la pasaba tomando con sus amigos, y todos sus hijos llegamos a
odiarlo.
No entendía por qué lo hacía, pero mi madre lo aguanto todo
su tiempo de vida. Lo soportó, pero fue difícil durante la mitad de su vida. Lo
vi envejecer, convertirse en un viejo inútil al que nadie necesitaba, pero mi
madre se negaba a darle puerta y que se marchara para otra le lavara sus nalgas
sucias, así que mi abuela tenía razón, y se aplica en la vida de mi madre “cada
una tiene lo que se merece” Despues de mi primer parto, descubrí que mi marido
me engañaba con una novia que tuvo antes de casarse conmigo. La primera vez, le
arme un escándalo, y él me mintió en mi propia cara, inventaba todo tipo de
tonterías, que no pasó nada, yo la muy estúpida le creía.
Me dejaba engañar en mis narices, y no porque yo fuera una
tonta, sino porque me resultaba conveniente, y hasta beneficioso “Recién
parida, y sin entradas económicas” Me quede callada, y me dije, pase lo que
pase, no le daré el gusto aquella en divorciarme. Un año despues estaba
nuevamente pariendo, y el continúo engañándome, pero ahora con mayor cinismo y
ganas, descubrí que él estaba con ella nuevamente. Al principio le echaba la
culpa a ella, pero con la madurez comprendí que la culpa es de mi esposo.
No puedo decir que ella no tuvo nada que ver, pero se acabó
aquella idea tonta, de que no me divorcio para no entregárselo a esa mujer por
nada del mundo. Hoy quiero insultarlo constantemente, humillarlo, molestarlo,
involuntariamente me vuelvo grosera con él, no quiero hacer nada por él. Sí,
reconozco que estuve enferma mentalmente y controlada por las ideas aprendidas
en mi hogar, pero soy la única responsable de esto. A los traidores ¡Los odio!
No hay comentarios:
Publicar un comentario