sábado, 16 de noviembre de 2024

 

TODO LO QUE NO ME MATA, ME HACE FUERTE

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Las palabras bonitas que escuchamos, no siempre son ciertas, su mayoría son un cumplido o un interés por ese algo. Una frase que intriga y muchas de las personas que desean consolarse utilizan en su defensa es: “¡Todo lo que no me mata me hace más fuerte!”  Eso, fue lo que dejo escrito, Nietzsche, luego se volvió loco y prontamente murió. Porque son palabras bonitas, pero no son ciertas. Ola ver5dad es que todo lo que no nos mata, nos va matando lentamente, poco a poco, de forma imperceptible. Nos va envenenando el alma. Mata nuestra bondad y credulidad. Nuestra ternura y sinceridad.

 Nuestra apertura, generosidad, nuestra alma dulce, y corazón tierno. - El engaño, la traición, la mezquindad, la ingratitud, la crueldad, la injusticia pueden no matar de inmediato, pero cada vez que lo recordamos, es como ir consumiendo gota a gota dosis de veneno. Nos damos ánimos con “Aguantaremos, aguantaremos, la herida sanará, el tiempo la “borrará” Sin embargo la cicatriz permanecerá, abierta, la piel en la herida, se volverá áspera. Y, así poco a poco va uno adquiriendo esa piel rugosa, dura en el alma. Te auto preguntaras ¿cómo sucedió esto? Y puedes consolarte: ¡me he vuelto más fuerte! Sí.

 Pero otra cuerda de mi alma se rompió, otra campana sentimental cerro el alma. Algo o alguien murió allí, en el alma: un hada buena o un angelito. La verdad es que es una palabra “Muy cruel” Y que es utilizada para contrarrestar ese malestar, y contraatacar si es necesario. Y sabes, estas consciente con seguridad que te pueden golpear, así sin más, sin ningún motivo. Sabes que no existió la gratitud, y esto no te sorprende en absoluto viniendo de la persona que decías amar, te sentías orgullosa, te habías acostumbrado a su compartición en sentimientos. Ahora tendrás que acostumbrarte. Y aprender a tolerar, o defenderte. En la vida, se va perdiendo algo de nosotros a cada golpe que recibimos en traición, menosprecio, decepción.

 Se va para siempre, una parte de nuestros sentimientos, y una de las partes que lo genera en el alma se muere dando paso una coraza dura en esa fibra sentimental. Se pierde esa cualidad humana tan importante. Por ello reflexiono sobre “Todo lo que no me mata simplemente no me mata de inmediato, pero lo hará” y se debe a que te hace más insensible, y con ello muere una parte de ti. Los que van matando fibras sentimentales deberían ser considerados asesinos del alma amable, de los sentimientos, los impulsos, el aliento, el ánimo.

 TESTIMONIO: “VIVIR CON UN TRAIDOR”: Después de la traición de mi marido, seguí viviendo con él durante más de dos años. Él no me dejó ir y yo tenía miedo de irme, ya que siempre dependí económicamente de él. Lo que tengo como resultado: no lo respeto, me insulto constantemente. Un día me decidí y conseguí un trabajo, y por supuesto se enojó bastante, pero aguanté sus insultos y me metí a trabajar, ahora el salario es bueno. Actualmente ya no me da miedo irme. Puedo sustentarme plenamente con dignidad. - Me estoy preparando para divorciarme, ahorrar dinero y estudiar.  Antes le tenía miedo, hoy “Le digo en la cara que me iré de todos modos”. No cree, y dice constantemente que ama.

 No importa lo que haga, no importa cuánto lo intente, no puedo perdonarlo. Y sus humillaciones y súplicas ya resultan bastante aburridas. Me sorprende su paciencia al verme sonriendo sin miedo en el rostro. No lo niego, una vez, él fue el sentido de la vida para mí. Tengo dos niños, y ellos están de mi lado. Lo tratan con frialdad, aunque traté de explicarles que él me traicionó a mí, no a ellos. Sólo recuerdan mi estado, mis miedos, ansiedades, aquellos instantes en que no deseaba vivir. Hoy, “Lo odio”, y lo tolero, no sé por qué... por los hijos, por el dinero, o porque cuando nos conocimos estábamos ambos sin un peso en la bolsa y ahora   yo gano mi dinero y no dependo de él. Él vive para su propio placer. Despues del primer hijo me considero inferior a otras mujeres con las que me traiciona “Odio a los traidores” Mi abuela nos decía que cada persona recibe lo que se merece ¿Debo aguantar mi castigo por tolerarle tanto tiempo, y equivocarme? – Mi madre aguanto a mi padre, toda su vida. Él se la pasaba tomando con sus amigos, y todos sus hijos llegamos a odiarlo.

 No entendía por qué lo hacía, pero mi madre lo aguanto todo su tiempo de vida. Lo soportó, pero fue difícil durante la mitad de su vida. Lo vi envejecer, convertirse en un viejo inútil al que nadie necesitaba, pero mi madre se negaba a darle puerta y que se marchara para otra le lavara sus nalgas sucias, así que mi abuela tenía razón, y se aplica en la vida de mi madre “cada una tiene lo que se merece” Despues de mi primer parto, descubrí que mi marido me engañaba con una novia que tuvo antes de casarse conmigo. La primera vez, le arme un escándalo, y él me mintió en mi propia cara, inventaba todo tipo de tonterías, que no pasó nada, yo la muy estúpida le creía.

 Me dejaba engañar en mis narices, y no porque yo fuera una tonta, sino porque me resultaba conveniente, y hasta beneficioso “Recién parida, y sin entradas económicas” Me quede callada, y me dije, pase lo que pase, no le daré el gusto aquella en divorciarme. Un año despues estaba nuevamente pariendo, y el continúo engañándome, pero ahora con mayor cinismo y ganas, descubrí que él estaba con ella nuevamente. Al principio le echaba la culpa a ella, pero con la madurez comprendí que la culpa es de mi esposo.

 No puedo decir que ella no tuvo nada que ver, pero se acabó aquella idea tonta, de que no me divorcio para no entregárselo a esa mujer por nada del mundo. Hoy quiero insultarlo constantemente, humillarlo, molestarlo, involuntariamente me vuelvo grosera con él, no quiero hacer nada por él. Sí, reconozco que estuve enferma mentalmente y controlada por las ideas aprendidas en mi hogar, pero soy la única responsable de esto. A los traidores ¡Los odio!

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