MI EXPERIENCIA DE
VIDA
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director de
“Escuela Normal del Pacifico” y ex Director General del “Instituto Pedagógico
Hispanoamericano”
Me pregunto ¿Qué he aprendido durante mi vida, sobre los
demás, sobre el mundo? Debo admitir que todavía no tengo nada especial que
destacar, ya que el proceso de comprensión aún está muy incompleto, todavía
queda mucho por entender y comprender. Creo que me di cuenta de que, si
trabajas duro en estos temas, todo puede salir bien. Mi aprendizaje en la vida
y escolar no se puede describir en pocas palabras. Durante mis estudios recibí
conocimientos fundamentales verdaderamente valiosos que cambiaron por completo
mi visión de mí mismo, de los demás y del mundo en general. Aprendí a mirar
cada situación desde diferentes perspectivas, dejé de pensar en estereotipos y
me deshice de construcciones mentales rígidas costumbristas.
La rigidez e inflexibilidad del pensamiento adquirido en la
etapa de mi niñez y juventud, fueron reemplazadas por flexibilidad, tolerancia,
y esto, a su vez, me abrió los ojos a cosas que no tenía idea de que existían,
y dejar de lado los juicios de mis prejuicios. Al ir aprendiendo mediante la
filosofía, psicología, la ciencia, cultura, poco a poco vas dominando y
moldeando la experiencia. Una persona en cualquier caso comienza a comprender
más, y esto conduce a cambios irreversibles en su vida y en sí misma. Creo que
los años dedicados al estudio me han vuelto más consciente y, como resultado,
mi actitud hacia las personas que me rodean ha cambiado, de alguna manera he
comenzado a comprenderlas y aceptarlas más y me he vuelto aún más empático.
También me di cuenta de que no me había equivocado y que la
actitud arrogante, egocentrista de mi juventud, no era lo mio. Durante muchos
años intento y me he ido moldeando en mis motivos internos, y el pensamiento
reflexivo de clásicos sabios los fui incrustando haciéndolos propios. Debía enfrentarme
al experimento llamado “Vida”, y ello significa afrontar los miles de variantes
que se reflejan de diferentes maneras en la interacción con otras personas y
seres vivos, y esto no aplica solo a la comprensión de textos, a la
comunicación, la sensibilidad, los estados de ánimo, sino en ser un humano más
completo.
Comprendí quién quiero ser, con quién quiero estar, me
concentré aún más. Me di cuenta de que las personas cambian y que no siempre es
necesario aferrarse a ellas si algo ya no te conviene. Me di cuenta de que
necesito darme descanso, de lo contrario puedo agotarme rápidamente. La apatía
es un fenómeno temporal y se puede soportar. Me di cuenta de que la
frustración, debe atenderse rápidamente, de que, si realmente quiero lograr
algo, necesito ir hacia mi objetivo por todos los medios posibles, necesito
desarrollarme siempre, de que “Jamás dejamos de aprender”.
En mi juventud, eran sólo palabras desde afuera, pero me
llego ese momento en que lo sentí, y se quedó dentro de mí para vivir. Hoy sé que
cada uno tiene su propia historia única, incluso si no lo cree así. Me interesé
aún más por aprender lo que somos los seres humanos, los animales, y la
naturaleza, le presté atención a las personas, sus deseos y sueños, sus miedos
y sus problemas. Me pude dar cuenta que lo principal es saber preguntar. Y fue
así como, me di cuenta de que nada es imposible para una persona, que uno puede
vivir una vida interesante y vibrante, aprendiendo sobre el mundo que nos rodea
y sobre nosotros mismos todos los días.
Me di cuenta de que, si aceptas con gratitud lo que el mundo
te da, aceptas con humildad lo que te quita y valoras tu tiempo y el de los
demás, entonces la vida se vuelve más fácil. Entre esos gratos recuerdos fueron
quedando grabados con hiero al rojo vivo algunos de mis compañeros de clase por
sus pláticas entretenidas, y maestros por sus clases interesantes.
Tuve durante mi educación materias que me aterraron de solo
escuchar nombrarlas, y reconozco que no teníamos ni idea de qué había detrás de
ese nombre tan aterrador, por lo que estábamos muy preocupados de no aprobarla,
pero al final la asignatura me resultaba no ser la más difícil. Unos ejemplos
lo fueron Bioquímica, anatomía topográfica, fisiología, parasitología,
virología, enfermedades infecciones, etc.
Aprendernos de memoria el sistema nervioso, teníamos que ver “en vivo”
el trabajo del sistema nervioso.
Para ello, el profesor trajo ranas y las abrió ante nuestros
ojos, aún vivas, y mostró cómo y qué se mueve una rana decapitada bajo la
influencia de la electricidad, productos químicos y otros irritantes conectada
a un Fisiografo. Lo mismo hizo con conejos, y tuve la experiencia de asistir a
un rastro para ver el sacrificio de cientos de animales. Fue en ese momento que
me pregunte ¿Por qué estaba estudiando veterinaria y zootecnia? En ese momento
estaba mirando desde adentro lo cruel que somos con los animales, y
placenteramente los comemos en la casa.
Necesitaba trabajar en
mi persona para no ser tan cruel, y esta idea detono en mi cerebro conseguir
literatura de todos los sabios existencialistas y sus citas. Fuera como fuera
yo no sería un inhumano, mi aprendizaje y capacidad no la utilizaría para
compórtame en esta forma. Yo amaba lo bello de la vida, lo bello del
pensamiento humano. Hoy, veo esa formación en mi pasado y me comparo con mi yo
actual, que a través de combinar diferentes estudios comencé a entender lo que
es el llamado don poderoso progreso, y sus discursos retóricos. Estudie danza,
artes, teatro, psicología, Pedagogía, filosofía, medicina veterinaria, y
algunas otras más que fueron muy interesantes, emocionantes y ampliaron
significativamente mis horizontes.
Todas ellas en conjunto fueron para las que había que
prepararse no sólo mucho, sino también “fuertemente”, esforzando el cerebro,
invirtiéndole años de noches completas en desvelo. Hoy entiendo mejor el
comportamiento de un ser humano, de un gato, un perro, las obras de
Shakespeare, Moliere, los filósofos clásicos y existencialistas, los
diagnósticos psicológicos. Y, no son solo los logros personales de obtener
títulos o diplomas, sino que creo que “Mi mayor logro en mis estudios es
adquirir la capacidad de expresar mis pensamientos de forma oral, y escrita, lo
que me permite ir por la vida tranquilo. E cambiado mi vida hasta el punto de
que, si alguien me conoció en la juventud, estoy completamente trasformado
hasta el punto de ser irreconocible.
Esto lo notan mis viejos profesores, compañeros y otras
personas de mi círculo. Esta habilidad es muy importante en el mundo moderno y
me alegro de haber podido desarrollarla durante mis estudios en la Academia. -
Probablemente mi mayor avance esté relacionado con una mayor concienciación:
encontré la fuerza para darme terapia personal, socializar y, en general, adquirí
muchas habilidades importantes.
Aprendí que para ser un mejor ser humano no solo se trata de
intelectualidad, sino esfuerzo cada día para ser mejor persona. Esto, a su vez,
provoca experiencias placenteras. Reconozco que desafié mi vida por nacer en un
pueblo, sin una escuela secundaria, cercana de la academia. A los 12 años de
edad cuando salí dudé mucho de mí mismo y pensé que esta tarea estaba más allá
de mis posibilidades. Sin embargo, todo resultó ser exactamente lo contrario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario