ANEMÍA INFECCIOSA EN CABALLOS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario Zootecnista FESC: Universidad Nacional
Autónoma de México.
La anemia infecciosa es una enfermedad aguda o crónica, caracterizada por daño a los órganos hematopoyéticos, fiebre recurrente, fenómenos sépticos, diátesis hemorrágica, anemia con disminución del contenido de hemoglobina y del número de glóbulos rojos, trastornos del sistema cardiovascular, pérdida de fuerza y porte viral prolongado. Fue descrito por primera vez en Francia por Ligaey (1843), Care y Bale (1904) establecieron la naturaleza viral de la enfermedad y demostraron que el patógeno está contenido en la sangre y los órganos de un animal enfermo.
En condiciones naturales, la anemia infecciosa, afecta a caballos, burros y mulas. La fuente del agente infeccioso son los animales enfermos. Los caballos con un curso latente de la enfermedad pueden ser portadores del virus durante 10 años o más. El virus se libera del cuerpo de los caballos enfermos en secreciones y excrementos que contienen proteínas: orina, heces, moco nasal y leche. Los factores de transmisión incluyen alimento, agua, estiércol y basura. La principal vía de infección es transmisible a través de insectos hematófagos, especialmente tábanos, en cuya saliva el virus persiste durante mucho tiempo.
Los caballos sanos pueden enfermarse como resultado de que incluso 0,01 ml de sangre infectada ingresen al cuerpo a través de la piel. La enfermedad se registra con mayor frecuencia en el verano (se pronuncia estacionalidad). Recientemente, la enfermedad se ha detectado en EE.UU., Australia, Japón, India, países africanos, Europa. La industria equina en los países donde se registra anemia infecciosa sufre grandes daños económicos. La mortalidad en los brotes primarios de la enfermedad oscila entre el 20% y el 80%. Se requieren gastos especialmente elevados para medidas complejas de diagnóstico, prevención y eliminación de la enfermedad.
El virus pertenece a la familia Retroviridae (del latín Retro-reverse), el género Lentivirus (del latín Ltnti - lento), es decir, incluye virus lentos. El virus contiene ARN monocatenario, pero su genoma, a diferencia del de todos los demás virus conocidos, es diploide y consta de dos moléculas de ARN idénticas conectadas por enlaces de hidrógeno.
El virión, como todos los retrovirus, contiene un ADN polimerasa dependiente de ARN (transcriptasa inversa), que asegura la síntesis de ADN en la matriz de ARN del virión. La replicación del ácido nucleico del virión pasa por las etapas de formación del ADN bicatenario del provirus con su integración en el genoma celular.
El virus es sensible al éter, termoestable, la ebullición lo destruye en 1-2 minutos, la luz solar lo inactiva en 1-3 horas. El virus persiste en la orina y el estiércol hasta por 2,5 meses y en el heno infectado hasta por 9 meses. Las cepas del virus INAN aisladas en diferentes partes del mundo son antigénicamente idénticas. La proteína central común a ellos se encuentra en RSC, RZSC y RDP. Al mismo tiempo, las glicoproteínas de membrana son siempre variables, lo que en RN distingue una cepa de otra.
La inmunidad en este virus no ha sido suficientemente estudiada. Durante mucho tiempo, la naturaleza prolongada del curso del virus y la supervivencia (persistencia) a largo plazo del patógeno en el cuerpo de los animales se explicó por una violación o disminución de la respuesta inmune del cuerpo al virus. Y sólo los estudios de las últimas dos décadas han descubierto anticuerpos fijadores del complemento, precipitantes y neutralizantes de virus en el suero sanguíneo de caballos enfermos.
Los anticuerpos se detectan entre 14 y 120 días después de la infección y, en ocasiones, durante toda la vida del animal. Sin embargo, no se comprende bien la relación entre los anticuerpos y el grado de inmunidad de los caballos al virus. Por tanto, los anticuerpos neutralizantes del virus que se forman no son capaces de prevenir las recaídas de la enfermedad ni de neutralizar el virus. Se ha establecido que el 99% del virus infeccioso que circula en la sangre está asociado a anticuerpos en forma de complejo antígeno-anticuerpo. El virus, durante su larga permanencia en el organismo del caballo, cambia significativamente sus propiedades biológicas, lo que pone en duda la posibilidad de una vacunación eficaz contra esta enfermedad.
No se ha desarrollado ningún tratamiento. Los animales enfermos están sujetos a sacrificio. El diagnóstico se realiza de forma compleja. Se tienen en cuenta las características epizoóticas, los resultados de estudios clínicos, patológicos, hematológicos, serológicos y pruebas biológicas. La más informativa, económica y de corto plazo es la prueba serológica de suero sanguíneo de caballo en la reacción de precipitación por difusión. En caso de detección de caballos con el virus, se declara inseguro el establecimiento, se pone en cuarentena y se toman las medidas según las instrucciones para la eliminación del virus.
Las restricciones en la granja se levantan después de retirar todos los caballos que reaccionan positivamente, recibir un doble resultado negativo de la prueba con un intervalo entre pruebas de 45 días y realizar las medidas veterinarias y sanitarias finales. Después de tres meses, se lleva a cabo un estudio de control único de toda la población.
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