sábado, 5 de julio de 2025

 

LA CRITICA A LA ESCUELA ES SALUDABLE

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex Director de “La escuela Normal del Pacifico” Ex Director General “Instituto Pedagógico Hispanoamericano.

Los niños que regresan a la misma escuela despues de avanzar un grado se sienten cómodos. En las escuelas primarias la ansiedad, la angustia y el acoso escolar han disminuido, cosa que no ha sucedido con las secundarias y bachilleratos. En estas escuelas los estudiantes se sienten mal al regresar. Si tomamos los resultados de la prueba PISA nos dirá que andamos mal en matemáticas y lectura, pero en primaria debemos sentirnos orgullosos de nuestras escuelas. ¿Cuál es el propósito de estarse quejando que nuestras escuelas andan muy mal?

¿Acaso quieren convencer a los estudiantes que ir a una escuela es tanto como acudir a una porquería de lugar? ¿Eso, hará que los estudiantes se desempeñen mejor? ¿Acaso creen que diciéndoles a cada rato a los maestros que son pésimos sus resultados e insultándolos se obtendrán mejores resultados? ¿Por qué no fomentar el respeto de los padres hacia la escuela de sus hijos como base de un respeto mutuo entre padres y maestros? Los padres argumentan que sus hijos no se sienten seguros en la escuela, ¿Y acaso lo están en su hogar? Se entiende cualquier tipo de preocupación que vaya en beneficio de ellos por lo que tanto maestros como padres debemos estar atentos para garantizar que todos los niños estén en un entorno seguro y amigable.

Ahora que empieza la escuela, hay muchos ángulos que mirar para los profesores, una de las cosas que no hay que olvidar es la cooperación con los padres, porque cuando se hace bien desde el principio, se facilita el trabajo. Cuando el profesor logra ganarse la confianza de los padres, se vuelve mucho más fácil enfrentar la difícil tarea de ser responsables de un grupo grande y diverso de estudiantes. La clave para un buen comportamiento de los alumnos radica principalmente en la implicación de los padres en la educación de sus hijos, por ello el maestro siempre los debe tener en cuenta. Organice una reunión con los padres lo antes posible.

El objetivo de la reunión es dar a los padres una participación en el trabajo de clase a través de información, discusiones y decisiones conjuntas. En la reunión, se les informa a los padres sobre qué tipo de maestro eres, qué expectativas tienes para los estudiantes con respecto al aprendizaje y la comunicación, y qué haces para darles seguimiento. Explique cómo planea cooperar con los padres con respecto a sus hijos y la clase y solicite su opinión. Responda las preguntas de los padres, escuche sus sugerencias y trate de acomodarlas.

Consiga que los representantes de los padres se unan a usted para dirigir debates sobre lo que los padres creen que es importante con respecto al trabajo escolar, como el comportamiento de los estudiantes, su comunicación, estudios y trabajo social. Establezca objetivos para la cooperación futura. Dígales a todos los padres regularmente lo que su hijo está haciendo bien. Informe a los padres sobre los proyectos contemplados, y darles la oportunidad de seguir su progreso, por ejemplo, con e-mails, watts que sus hijos escriben y les envían desde clase, con fotografías.

Brinde a los padres una participación en los proyectos en los que sus hijos están trabajando enviándoles un correo electrónico informándoles sobre el proyecto y alentándolos a discutirlo con sus hijos en sus propios términos. Ejemplos de tales podrían ser: el reloj, la tabla de multiplicar, la gravedad de la tierra, etc. Invite a todos los padres una vez por trimestre a tomarse un café una mañana en la escuela. En la reunión pueden los alumnos presentar un proyecto en el que han trabajado, cantar o tener otra actuación. Sin embargo, lo principal es brindarles a los padres la oportunidad de conocer el entorno laboral de sus hijos, ver y conversar con sus compañeros, otros padres y el docente. Brinde a los padres la oportunidad de calificar el aprendizaje de sus hijos usando las mismas escalas de calificación que usted usa.

Envíeles un proyecto de evaluación, por ejemplo, después de que los alumnos hayan trabajado. Explique para qué metas han estado trabajando los estudiantes y qué debería ser una señal de su éxito. Incluya instrucciones claras sobre la mejor manera de entregar y evaluar el proyecto. Brinde a los padres la oportunidad de expresar su evaluación en un lenguaje coherente también. Siguiendo los proyectos en los que los estudiantes han estado trabajando en la escuela, envía a todos los padres un correo electrónico/mensaje de texto, solo una palabra relacionada con el proyecto. La idea es dar a los padres la oportunidad de preguntar con más detalle a sus hijos y conseguir que hablen.

La escuela no debe dejar de hacer reuniones con los padres al menos cada tres meses, donde el objetivo es que el estudiante, los padres y el maestro intercambien información, discutan y tomen decisiones conjuntas sobre lo que está por venir. Estas reuniones son más útiles cuando el tema y los objetivos de la reunión se envían a casa antes de la reunión. Aquí el profesor tiene que tener cuidado de no dar a los padres y al alumno menos tiempo para expresarse del que ellos mismos utilizan. Todos los padres y estudiantes deben salir de estas reuniones felices y llenos de esperanza. No es necesario recordar que la escuela funciona en una sociedad de diversidad, siempre se debe tener en cuenta y buscar formas, en cooperación con los padres, que se adapten a cada uno.

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