sábado, 6 de diciembre de 2025

 

DIVORCIO, O SACRIFICIO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Es bastante comprensible que una mujer a menudo esté atada de pies y manos por la vida cotidiana y los niños, y si no tiene la oportunidad de hacer algo por sí misma, y no “por el hogar, por la familia”, lo más probable es que se quede encerrada en esta vida cotidiana, experimentando una crisis personal permanente. A menudo, en este caso, una pareja es una forma de resolver sus problemas personales, y luego el divorcio es una pérdida total de apoyo en la vida, un colapso, el fin de todo. Una persona adecuada debe elegirse a sí misma, no todo lo que requiera sacrificio. ¡Ningún sacrificio jamás es pagado! Tales son las leyes del sacrificio en esta vida, un ritual de donde la mujer es la donadora del tiempo de su vida de forma gratuita y cuando sus poderes mágicos por su edad van disminuyendo viene la acción en su sustitución por una nueva que traiga consigo esos poderes.

Las relaciones sexuales como marcador de un posible divorcio también son muy significativas. Por regla general, los cónyuges evitan las relaciones sexuales durante una crisis, lo que sólo acerca el divorcio. (Incapacidad de llegar a un acuerdo y comunicarse acerca de las necesidades sexuales, llegando al punto donde no hay dialogo) También existe una incompatibilidad física real, cuando no soportamos el olor de nuestra pareja o su hábito de comer con la boca abierta, pero esto, lamentablemente, no surgió de repente - sucedió antes, y si trataste de no notarlo, entonces quizás tenías otras buenas razones para entrar en un matrimonio así.

Los hombres y las mujeres reaccionan de manera diferente al divorcio y tratan de salvar su matrimonio de diferentes maneras. Para algunos hombres el divorcio les genera felicidad, liberación, para otra culpabilidad que no duro para toda la vida. Las mujeres, buscan la razón dentro de sí mismas y se apresuran intentando mejorarse externa e internamente. Sus intentos de perder peso, cambiar, parecer más jóvenes y crecer personalmente a menudo adoptan formas bastante extrañas. Sin embargo, todas se aconsejan ¡Cuídate! ¡Ve inmediatamente a un salón de belleza! Algunas de las mujeres acuden con una bruja que les eche las cartas, tratando de conocer y predecir su futuro para poder prepararse de alguna manera para negociar con su marido su destino.

El problema de este tipo de mujeres es su total dependencia económica y el miedo si hay hijos en el matrimonio. En un posible divorcio, el hombre empieza de inmediato a buscar quien la reemplace, por extraño que parezca, tiene miedo de estar solo, sobre todo si ha vivido mucho tiempo en un matrimonio, donde la vida está establecida y arreglada. Por lo tanto, un hombre encuentra muy rápidamente un reemplazo temporal para su esposa, lo que le ayuda a mantener su identidad masculina y le permite continuar sin preocupaciones (Rara vez se casa con esta pareja), porque el hombre prácticamente no elige, sino que toma lo primero que tiene a mano. Las cualidades de una compañera temporal prácticamente no tienen importancia.

En otros casos con la idea de venganza el hombre toma a otra mujer incluso antes del divorcio, alguien que todavía no necesita. En cambio, la mujer lo reflexiona, para ella es como una nueva iniciación, piensa de una manera nueva, se libera de su infantilismo y dependencia de la opinión del hombre. Para ella dependiendo de su personalidad puede ser un poderoso impulso para su desarrollo, el crecimiento de la conciencia y la independencia. Se despierta a la vida se involucra en la sociedad, cambia para mejorar y cura su problema psicológico. Son las mujeres las que con mayor frecuencia se arrepienten de haber perdido mucho tiempo en una unión aburrida e incómoda por no haber solicitado el divorcio mucho antes. Antes de divorciarse, pregúntese ¿Porque necesito hacerlo?

Un gran número de las mujeres piensan que a veces no es tan transcendental el divorciarse por una traición, y que la infidelidad no se debe a que el amor por ella se haya desvanecido, sino más bien un deseo de su pareja por diversificar una relación aburrida. La mayoría de los hombres aseguran que engañan a su mujer al verlas como la vida las ido consumiendo en su físico, lo que hace que pierdan el atractivo sensual. Al preguntarnos realmente la causa ¿Qué inicia un divorcio? En mi opinión personal, antes del divorcio se van dando señales en que la traición y el engaño ronda a la pareja.  Una vida estable, que supuestamente elimina el amor, es sólo una manera de mantener el estatus social en la sociedad, mientras se pierden las relaciones.

Y el divorcio se convierte en el resultado natural de una relación en la que hay lugar para las críticas, la humillación, la devaluación, el silencio agobiante, pero no hay lugar alguno para el diálogo, o si lo hay es áspero, humillante, arrogante. Sin embargo, a últimas fechas el divorcio se está convirtiendo en una forma cada vez más popular de resolver los problemas que se han acumulado en las relaciones, cuando a menudo personas bastante exitosas no pueden encontrar un lenguaje común. El adulterio se maneja de forma silenciosa, cuidando no destruir la relación del matrimonio.

En el adulterio se maneja y controla con bastante manipulación por parte de ambos. Los pleitos desgastantes se observan por actitud del que domina en la pareja y no puede resistir humillarla hasta en público ¡Esta loca, eres una estúpida, ¿Acaso esta tonta, o retrasada mental?”! Le dice el hombre a su pareja, y si ella se indigna y responde, él nuevamente ataca ¡Bueno, ya lo ves! ¡Te lo dije, eres una inútil! ¡Estás loca, zafada, a y todo el mundo lo puede ver!” Hay testigos por todas partes que asienten con la cabeza al unísono. Y las mujeres que presencian esta acción se conduelen del hombre ¿Cómo puede vivir este pobrecito con esta loca? El conflicto de muchos hombres es que les encanta devaluar a su pareja.

Les llena de orgullo prometerle a su mujer y no cumplir. A lo que ella molesta exclama - ¡Lo sabía! ¡Siempre rompes tus promesas! Para el hombre es soporte en su masculinidad que todo mundo lo vea, y se conduela por ser capaz de tolerarla, y para reafirmarse la humilla ¡Nadie te necesita, ni tu propia familia, solo yo te soporto! Este tipo de mujeres tienen por pareja a un hombre déspota, pero además ellas están convencidas que nadie las necesita, y que si ya tienen algún niño nadie las aceptara. Para este tipo de hombres, todas sin excepción las mujeres son tontas, cabronas, sinvergüenzas, que no razonan las cosas.

Todas estas son frases típicas de un manipulador que utiliza a su pareja, minando su autoestima y autor respeto. Son hombres que no saben escuchar, mucho menos establecer una conversación o dialogo. Por supuesto, que no pregunta sino para todo reclama, y no tiene paciencia en escucharla. Llega ese momento en que ninguno de los dos tiene ni el tiempo ni el deseo de escucharse. El resultado es incomprensión, falta de comunicación y una incapacidad para reflexionar sobre los acontecimientos y las palabras. Para entenderse es importante primero aclarar la cabeza, algo que, de hecho, las parejas jóvenes hacen muy raramente, porque muchos matrimonios se concluyen apresuradamente, basándose en las emociones.

Los jóvenes a menudo no tienen, y no pueden tener, la experiencia de comprender qué necesitan, por qué se casan, en qué familia y bajo qué costumbres familiares fueron criados y en cuál, su otra mitad. ¿Qué valores, principios y responsabilidades había en la familia de los padres de ella y en los suyos, ¿Quién lavará los platos y quién ganará dinero? Esto es precisamente el desequilibrio de los matrimonios modernos, no la diferencia de edad. Es la familia la que se convierte en el modelo de relaciones para muchos, en un modelo en la distribución de responsabilidades y principios de la crianza de los hijos, y los jóvenes muchas veces no lo tienen en cuenta. ¿Entenderemos que algo tendrá que cambiar, somos capaces de cambiar? Todas estas diferencias saldrán a la luz tarde o temprano, y mientras tanto, muchas cosas ya son visibles al principio.

E incluso si una pareja fue criada en circunstancias similares, comparte los mismos principios y puntos de vista sobre la familia, pueden surgir desacuerdos debido a malentendidos. Son posibles a nivel de temperamentos y reacciones a los acontecimientos, donde uno le dice al otro ¡No, me toques, estoy de mal humor! Y el otro se ofende dándole la espalda le maldice. Aquí cada uno analiza únicamente su propia reacción, reacciona a su manera, del modo que considera posible y aceptable para sí mismo. Una de las razones y requisitos previos para el divorcio puede ser una crisis personal, difícil de atravesar para ambas partes, especialmente cuando las cosas no van bien no sólo en casa sino también en el trabajo.

En este momento, puede ser difícil para una persona distinguir entre su propia insatisfacción con la vida y el resultado de la interacción con su entorno. Y a veces, por temor a los cambios internos, una persona intenta cambiar su entorno (familia, trabajo, amigos), con la esperanza de poder evitar una crisis personal. Es como un recuerdo de toda tu vida, donde tienes la oportunidad de “empezar de nuevo”, con “borrón y cuenta nueva”.  Hay que reconocer que a menudo se produce una crisis personal en el contexto de los éxitos de la pareja, cuando los cónyuges que empezaron por el mismo camino de repente empiezan a notar diferencias significativas en los resultados obtenidos. Si uno de la pareja considera que su éxito es sólo personal, independiente de su pareja, el otro puede atravesar esta crisis personal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario