LARRAÑAGA Y
SUS CUENTOS
LA MADRE Y SU
HIJO
Si eliges a
una mujer atractiva, tienes que aceptar que podría estar coqueteando y
controlar tus celos. Si eliges a una mujer valiente debes admirar su fuerza y
la luchadora que hay dentro de ella, pero recuerda que sigue siendo un corazón
sensible y bondadoso. Ninguna mujer es perfecta. Si la amas primero por sus
imperfecciones y luego por su bien, entonces es una mujer que llegó para
quedarse en tu vida por mucho tiempo. Si eliges a una mujer dinámica, tienes
que aceptar su independencia. Si eliges a una mujer débil deberías saber que
ella se aferrará a ti.
Si eliges a
una mujer que eligió ser ama de casa y madre a tiempo completo, debes aceptar
que ella no tiene ingresos propios y tendrás que cuidar de ella. Si eliges
estar con una mujer trabajadora, tienes que aceptar que no siempre puede cuidar
de todo en la casa.
Fui joven y
admiré las nalgas desnudas en las playas, luego llegaron las Selfie. Mujeres
jóvenes que consideran es su cuota a la sociedad y como si fuera su cuota
sagrada se desnudas subiendo su desnudes a las redes de face. Personalmente
estoy triste y dolorido que tantas mujeres jóvenes tiendan a ser autoestimadas.
Que los hombres que las miran las clasifiquen como carne en venta y ellas estén
esperando a esos clientes. Somos humanos, tenemos deseos, dignidad, altura.
Me quedé dos
noches otra vez en el pueblo visitando potreros y caminado en las veredas.
Bendita soledad, y silencio cubierto por un canto de los pájaros. Quería
beberme ese silencio, la añoranza de los viejos tiempos, las canciones entonadas
en esos caminos cuando era un niño ¿Qué se puede decir de ello? Ahí está la
calma, el silencio y el eco del aire que balbucea palabras ininteligibles. La
vida sencilla, trivial que pocas veces se comparte entre seres humanos y la
naturaleza.
Es mejor
preferir estar en cierto tiempo solos para aclarar el alma, dejar un espacio al
alma con la intención que se olvide del bullicio, las pláticas sin sentido. En
un alma como la que tenemos cuando niños al primer mes del embarazo dentro de
la madre, y empieza a latir el corazón. Los oídos aún no están desarrollados
para escuchar su canto, pero sentimos el amor que nos manda por su sangre.
Allí
esperamos a su segundo mes de embarazo, y deseamos escuchar la voz de nuestra
madre, lo feliz que nos hace cuando acaricia su panza y nos habla como si
estuviéramos atentos a escucharla. Vamos creciendo, comenzamos a movernos al
tercer mes y ella lo siente. Al cuarto mes sabemos el estado de ánimo en el que
se encuentra. Para el quinto ya comprendemos si ella anda preocupada, siente si
movemos las manitas o los pies. Ella se desespera quiere saber si es hombre o
mujer, pero pequeño no puede decírselo debido que se divierte jugando y
moviéndose. Ella sabe cuándo está dormido.
En séptimo la
molestamos queriendo salirnos, ella se muestra cansada por el embarazo, pero
sigue paciente hablándonos. E niño al escuchar su canto, sentir sus caricias se
desespera por conocer ese mundo maravilloso en donde ella vive. Sabe por sus
caricias y su voz que le protegerá. El octavo mes es molesto para el niño, se
la pasa casi todo el tiempo con la cabeza hacia la salida, aunque está bien a
veces empuja tan fuerte que le duele, pero no es aun el momento de salir, así
que sigue esperando.
Quisiera
gritarle ¡Aquí estoy Mama, estoy bien no te preocupes! Darle las gracias por
aguantarle tanto tiempo dentro de su cuerpo. Llega el noveno mes y faltan pocas
horas para salir, está muy emocionado, ya no puede esperar más por verla,
quiere que le abrace, darle las gracias, que escuche su llanto y me entrega ese
amor que lleva dentro. Ella siente dolor, pero se aguanta, se siente lastimada
y todo por el amor por él. Al fin he llegado a la vida que le pueda dar muchas
satisfacciones o decepcionarme, una vida que le puede llenar de ilusiones,
sueños, esperanzas. Tendrá que crecer para enfrentarse a la realidad.
Estar al
pendiente para que no le destruya, que valore lo importante, madurar para dejar
de culpar a otros y aceptarse tal cual es. La vida tomará lo que tenga hasta
que deje de quejarse y empiece a ser agradecido. Debe en dejar de mirar afuera
y comenzar a reflejar lo que es y lleva por dentro. Puede caer una y otra vez
hasta que aprenda y se grabe la lección. Es la primera encrucijada y comenzó
llorando puesto que tiene miedo y le quita del camino cómodo del vientre en
donde era “Él” quien controlaba sus horas de alimento y sueño. Ahora sale a
enfrentarse a los primeros enemigos.
Lo acompaña
un fluido espeso parecido al agua de un rio, y es golpeado en sus nalgas para
que respire. Al tiempo llegué a la edad de los jóvenes y se asusta de los
alcances que la juventud ofrece, se reí de los placeres hasta deja de tomar
nada en serio riéndome de sí mismo. Una juventud rebelde, que desea todo
controlar, que vive en las tormentas de sus rayos y sus demonios interiores
asustada. Alcanza la madurez y el cielo se despeja de esas tormentas, la vida
le sonríe llena de bondad, de grandeza y mira atrás para recordar a su madre,
la raíz de donde Afloro, la grandeza para cuidar sus alas y sin decirle nada le
dejo volar en su propia existencia. Fue cuando entendió lo corto que es la
vida, el cómo se burla y lo convierte en nada, le da y le quita, le duele y
añora el sabor de sus besos hasta convertirse en lo que él quiere.
Entre aquel
parto y su llegada a este mundo aprende que debe apresurarse sin atormentarse,
sin caprichos, a buscar lo que se le niega, los tesoros escondidos en otras
almas hasta que dentro de su alma solo quede amor. La gente no cree que las
almas se contaminan y llegan a la su muerte sin muchas cosas por dejarlas sin
terminar, no admiten sus manchas oscuras en el camino. Barrer mi alma de
adentro hacia afuera para arreglar los conflictos internos, las resacas
emocionales, las aguas sucias y obsesiones compulsivas que hacen se pierda la
cordura, la paz y la alegría.

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