jueves, 30 de marzo de 2023

 

MAESTRO



La profesión docente es una de las más antiguas. La actividad de un maestro es condición necesaria para la existencia de cualquier civilización como una sola integridad, ya que asegura la continuidad de la tradición y de la cultura en el desarrollo de la sociedad. Ha contribuido a la formación de todas las sociedades. Su profesión es una de las más intensas por su importancia y el campo de trabajo que atiende para asegurar el desarrollo pleno de los seres humanos.

Para lograrlo requiere la característica de la flexibilidad, estabilidad emocional, ser eficaz, aguantar la carga de trabajo y cambios sociales. No solo se trata de competencias, sino de preocupaciones y los intereses bien definidos puesto que la perspectiva económica del docente es baja con la calidad de vida que merece.

En este sentido es contradictorio que el estado dedique la mayor parte de sus recursos a otro tipo de actividades menos productivas en el campo humano, por lo que el maestro siempre está enfrentando su propia crisis social. Los maestros de educación primaria que llegan jóvenes a el campo rural y deciden quedarse a vivir en este muestran un nivel superior de compromiso que los que estando en ese campo regresan a la zona urbana, esto significa que su amor por la profesión es mayor y su aspiración es servir a esa sociedad para que le genere buenos ciudadanos.

El comportamiento profesional presenta varias variables y por lo general los maestros que regresan a la zona urbana se dedican menos a prepararse, estudiar terminando en ser rutinarios sin el menor cuidado por el desarrollo de los niños perdiendo con ello la visión de su misión. Esto podría explicarse por falta de vocación, falta de tiempo, la ciudad los absorbe por lo que su desarrollo profesional lo llevan a cabo de forma lenta y paulatina conforme lo van empujando por una baja en su autoestima profesional.

También tiene mucho que ver la edad, conforme van envejeciendo dejan de asistir a cursos, lectura, conferencias y comienzan a contar los años que faltan para jubilarse. Al revisar los datos en su desarrollo profesional podemos observar que los maestros de nivel primaria y secundaria en lo general abandonan todo tipo de lecturas a los 50 años de edad lo que explica su trabajo basado exclusivamente en su experiencia adquirida, soportando su perfil en su prestigio profesional logrado.

Los maestros jóvenes que regresan a la zona urbana resienten los bajos salarios en comparación con otras profesiones menos importantes de acuerdo al aspecto social, económico y político, se molestan por el trato irrespetuoso y de bajo prestigio que la sociedad muestra hacia su persona comparándolo por su nivel económico y juzgándolo en su falta de ambición para conseguir bienes materiales.

La autoridad educativa lo atiborra de papeleo, le corta las alas a la motivación, lo somete a trabajos que supuestamente son para su desarrollo pero que al final sirven para que la autoridad educativa justifique su trabajo. La conciencia del maestro dentro de las aulas es cada vez más importante, es por ello que su identidad profesional es relevante para el giro de su personalidad frente al grupo.

Un maestro está preocupado por los intereses de sus alumnos, el bienestar individual y colectivo ya que de ello depende el tipo de escuela en calidad y sus resultados obtenidos lo confirman al dedicar tiempo adicional al desarrollo y atención de los alumnos. El maestro capacitado y con vocación de servicio es una seria elección del tipo de profesionista que se necesita para garantizar la seguridad y un mayor desarrollo, o caer en la confrontación con los alumnos, padres, autoridades desembocando el error en la autodestrucción.

Un maestro productivo, creativo, atento, respetuoso, amable está adquiriendo una enorme importancia. No solo debe conocer y manejar los planes de estudio, contenidos, además debe estudiar la historia, cultura, psicología cognitiva, psicología de la personalidad y psicología social, literatura, tradiciones regionales, arte, igualdad de género, sexualidad etc. A todo lo anterior incorporar experiencias relacionada con la comprensión de la realidad escolar, económica, política, y social.

Conciencia implica comportamiento interno y externo en términos de desarrollo. Es un sentimiento que un buen maestro desarrolla en su autoconocimiento actuando en sus fenómenos psicológicos de forma integral. El maestro es en síntesis una personalidad única, definida, identificada con el desarrollo humano y que se va modificando como resultado de la experiencia de la materia en un entorno en constante cambio.

Un maestro con una imagen de sí mismo aceptada por la sociedad por su riqueza en la conjugación de múltiples características que posee, le rodean, hace uso de ellas, es autosuficiente, posee resistencia en su carácter, temperamento, cuida su apariencia en el vestir, lenguaje siendo una persona propia, singular, sencilla, humilde, amable con sentimiento de pertenencia a la sociedad. Alta moral y ética. En su personalidad marca coherencia psicológica, solidaridad, compromiso, principios, es una persona que une de forma incomparable con la sociedad y su entorno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario