MAESTRO
La profesión
docente es una de las más antiguas. La actividad de un maestro es condición
necesaria para la existencia de cualquier civilización como una sola
integridad, ya que asegura la continuidad de la tradición y de la cultura en el
desarrollo de la sociedad. Ha contribuido a la formación de todas las
sociedades. Su profesión es una de las más intensas por su importancia y el
campo de trabajo que atiende para asegurar el desarrollo pleno de los seres
humanos.
Para lograrlo
requiere la característica de la flexibilidad, estabilidad emocional, ser
eficaz, aguantar la carga de trabajo y cambios sociales. No solo se trata de
competencias, sino de preocupaciones y los intereses bien definidos puesto que
la perspectiva económica del docente es baja con la calidad de vida que merece.
En este
sentido es contradictorio que el estado dedique la mayor parte de sus recursos
a otro tipo de actividades menos productivas en el campo humano, por lo que el
maestro siempre está enfrentando su propia crisis social. Los maestros de
educación primaria que llegan jóvenes a el campo rural y deciden quedarse a
vivir en este muestran un nivel superior de compromiso que los que estando en
ese campo regresan a la zona urbana, esto significa que su amor por la
profesión es mayor y su aspiración es servir a esa sociedad para que le genere
buenos ciudadanos.
El
comportamiento profesional presenta varias variables y por lo general los
maestros que regresan a la zona urbana se dedican menos a prepararse, estudiar
terminando en ser rutinarios sin el menor cuidado por el desarrollo de los
niños perdiendo con ello la visión de su misión. Esto podría explicarse por
falta de vocación, falta de tiempo, la ciudad los absorbe por lo que su
desarrollo profesional lo llevan a cabo de forma lenta y paulatina conforme lo
van empujando por una baja en su autoestima profesional.
También tiene
mucho que ver la edad, conforme van envejeciendo dejan de asistir a cursos,
lectura, conferencias y comienzan a contar los años que faltan para jubilarse.
Al revisar los datos en su desarrollo profesional podemos observar que los
maestros de nivel primaria y secundaria en lo general abandonan todo tipo de
lecturas a los 50 años de edad lo que explica su trabajo basado exclusivamente
en su experiencia adquirida, soportando su perfil en su prestigio profesional
logrado.
Los maestros
jóvenes que regresan a la zona urbana resienten los bajos salarios en
comparación con otras profesiones menos importantes de acuerdo al aspecto
social, económico y político, se molestan por el trato irrespetuoso y de bajo
prestigio que la sociedad muestra hacia su persona comparándolo por su nivel
económico y juzgándolo en su falta de ambición para conseguir bienes
materiales.
La autoridad
educativa lo atiborra de papeleo, le corta las alas a la motivación, lo somete
a trabajos que supuestamente son para su desarrollo pero que al final sirven
para que la autoridad educativa justifique su trabajo. La conciencia del
maestro dentro de las aulas es cada vez más importante, es por ello que su
identidad profesional es relevante para el giro de su personalidad frente al
grupo.
Un maestro
está preocupado por los intereses de sus alumnos, el bienestar individual y
colectivo ya que de ello depende el tipo de escuela en calidad y sus resultados
obtenidos lo confirman al dedicar tiempo adicional al desarrollo y atención de
los alumnos. El maestro capacitado y con vocación de servicio es una seria
elección del tipo de profesionista que se necesita para garantizar la seguridad
y un mayor desarrollo, o caer en la confrontación con los alumnos, padres,
autoridades desembocando el error en la autodestrucción.
Un maestro
productivo, creativo, atento, respetuoso, amable está adquiriendo una enorme
importancia. No solo debe conocer y manejar los planes de estudio, contenidos,
además debe estudiar la historia, cultura, psicología cognitiva, psicología de
la personalidad y psicología social, literatura, tradiciones regionales, arte,
igualdad de género, sexualidad etc. A todo lo anterior incorporar experiencias
relacionada con la comprensión de la realidad escolar, económica, política, y
social.
Conciencia
implica comportamiento interno y externo en términos de desarrollo. Es un
sentimiento que un buen maestro desarrolla en su autoconocimiento actuando en
sus fenómenos psicológicos de forma integral. El maestro es en síntesis una
personalidad única, definida, identificada con el desarrollo humano y que se va
modificando como resultado de la experiencia de la materia en un entorno en
constante cambio.
Un maestro
con una imagen de sí mismo aceptada por la sociedad por su riqueza en la
conjugación de múltiples características que posee, le rodean, hace uso de
ellas, es autosuficiente, posee resistencia en su carácter, temperamento, cuida
su apariencia en el vestir, lenguaje siendo una persona propia, singular,
sencilla, humilde, amable con sentimiento de pertenencia a la sociedad. Alta
moral y ética. En su personalidad marca coherencia psicológica, solidaridad,
compromiso, principios, es una persona que une de forma incomparable con la
sociedad y su entorno.

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