ASÍ ES LA VIDA
Hay personas que se pasan la vida lamentándose porque expresan que no reciben lo que merecen, viven exigiendo sin dar nada a cambio y por supuesto lloran sus carencias, su soledad, se quejan de las injusticias, de que nadie da nada a cambio de nada y se olvidan de que la vida tiene dos caras en una misma moneda “Das, y recibes” si solo recibes estas en la cara falsa, esa cara que solo sabe exigir y termina por convertirnos en soberbios, vanidosos “No, le des al que tiene porque lo vuelves soberbio”.
Cuando un ser busca amor para crear una familia es importante el saber elegir correctamente sobre todo que este cerca de la forma en la que somos, pensamos y que sepa que no solo se trata en ser agradable o en dar caricias, sino presencia, responsabilidad, reconocimiento como ser humano, respeto, dignidad, que sea capaz en respetar las normas en las cuales crecimos en nuestro hogar y si no está preparada para ello que empiece en corregirse, que aprenda a dar otras cosas hacia el interior ya que puede suceder que al crear una familia te encuentres sintiendo que aquello que te faltó, en realidad es lo que más das. La mayoría de las ocasiones aprendemos en el camino este tipo de comportamientos y es que los necesitamos para poder obtener lo que deseamos.
No se trata en ir por el mundo aceptando todo lo que los otros seres humanos impongan, sino en valorar lo que deseamos y buscar conseguir lo que quiero, saber en realidad que esto es lo que busco, alguien que me acepte y no querer cambiarlo a que sea como yo, porque eso es lo necesito. Decía los hijos son nuestra responsabilidad. Y si uno no está dispuesto a asumir una responsabilidad como esta, es deseable que no tenga hijos.
Cada vez es más frecuente que las parejas no deseen tener hijos “Ya, no es una obligación” Los que no desean tener hijos argumentan que vienen a este mundo solo a sufrir, que los valores se han perdido y que entonces para que traer al mundo a sufrir a otra persona. Y aunque si lo vemos desde este punto de análisis “Tienen razón a medias” ya que se pueden adoptar los que ya están aquí. Otras parejas no quieren hijos porque consideran no tener tiempo para atenderlos, sin embargo los hijos son parte del disfrute en la vida, es parte de la vanidad en ser padre.
Hijos: Tener hijos y verlos crecer. En el plano emocional poca cosas son comparables. Sin embargo ésto es algo que hoy en día no todo el mundo se puede permitir. Experiencia: Disfrutar de la experiencia trasciende al mero acto de la compra. No se trata solo de ver Roma, si no de vivir Roma. No se trata solo de comprar un tratamiento de belleza rejuvenecedor, si no de la experiencia desde que empieza el tratamiento hasta que acaba.
El tiempo que te quede libre, si te es posible… No todo lo que consideramos lujo tiene un precio y aquí pongo algunas ideas: Tiempo: “Gozar es saber perder, en el buen sentido, el tiempo”. No se trata tanto de lucir un reloj exclusivo, si no de ser dueño de las horas que marca. Amor: No trates de suplirlo regalando cosas caras. El amor es la experiencia vital más buscada y valorada, y como no, no tiene precio. Cuenta la leyenda que Pigmalión era un antiguo rey de Chipre y hábil escultor. En cierta ocasión, inspirándose en la bella Galatea, Pigmalión modeló una estatua de marfil tan bella que se enamoró perdidamente de la misma, hasta el punto de rogar a los dioses para que la escultura cobrara vida y poder amarla como a una mujer real. Venus decidió complacer al escultor y dar vida a esa estatua, que se convirtió en la deseada amante y compañera de Pigmalión.
Sí, la vida es un camino sin retorno. Desde que nacemos es preciso partir. Hay que ir dejando atrás muchas cosas: la infancia, la familia, el hogar. Salir del presente y orientarnos hacia el futuro… No podemos, ni debemos continuar asustando a las personas haciéndolas sufrir con la existencia de un demonio que está en espera de que nos equivoquemos, más bien debemos apoyar para que tengan “Fe” en sus ideales y tomen el control de su vida, que estén tranquilos consigo mismos para que sean capaces en dar amor al prójimo.
No alcanzamos a pararnos porque la vida sigue. Lo importante es no dejar la propia ruta y no salirse del camino, aunque, a veces, resulte difícil y cuesta arriba, ya que las tentaciones son muchas. Pero tenemos que saber que no vamos solos. Caminamos con los otros. Pensar siempre que el camino tiene una meta. La vida tiene un sentido y es el que cada uno le damos. Los recuerdos nos llevan a las personas que en un momento nos acompañaban y que por diferentes acciones ya no están cerca y es cuando los sentimientos nos regresan a que pensemos en el encuentro de los que quedaron atrás. Porque ellos también esperan que vayamos a decirles: “Extraño tu presencia”.
Hay elementos básicos como el silencio o el espacio que son escasos y acceder a ellos ha pasado a ser una forma de distinguirse. Las perlas son el resultado de la incursión de una sustancia extraña en el interior de una ostra. Un simple grano de arena puede ser el causante. La ostra utiliza sus recursos para defenderse de la dolorosa invasión; enseguida pone a trabajar las células de nacar y, forma una perla. A veces las cosas más bellas son el resultado de un formativo proceso de sufrimiento.
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