martes, 5 de diciembre de 2023

 AVANCE EN LA DELINCUENCIA JUVENIL

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano. FESC- Universidad Nacional Autónoma de México
Algunos jóvenes ven el tráfico de drogas como su tabla de salvación para obtener lo que desean. La delincuencia juvenil va en aumento tanto de hombres como de mujeres. Ambos sexos se ven atraídos y se inmiscuyen gracias a la propaganda y mercadotecnia que se hace a través de todos los medios de comunicación y de forma oral. Los arrestos por parte de la policía en muchas ocasiones son sobre jóvenes que no tienen nada que ver con la conducta delictiva sin embrago la corrupción en las policías hace que los abusen y generen una ira y frustración en contra de las corporaciones y todo elemento uniformado.
La institución educativa da discursos sobre capacitación y programas dirigidos a los jóvenes en las escuelas abordando el problema. Los jóvenes en lo general con preferencias sexuales de cualquier índole están en el centro de las ofensas lo que desencadena estrés, ansiedad, frustración. Anteriormente los delincuentes que se cuestionaban eran los jóvenes con bajos rendimientos académicos y eran expulsados por los maestros sin la menor consideración o simplemente por no ajustarse a la disciplina cómoda de permanecer durante toda su clase escuchándolo sin mover una pestaña, de lo contrario la escuela no era para él.
En consecuencia, en las calles iniciaron las pequeñas bandas que delinquían en lo mínimo, ya sea robándose un estéreo de un carro o quebrando un vidrio o tocando un timbre en una casa. Conforme llego la tecnología las bandas de delincuentes agregaron esta tecnología a sus fechorías, y comenzaron a planear delitos en las que participan varios jóvenes que sin siquiera se conocen, sino que se ponen de acuerdo por medio del internet. Los limites se fueron perdiendo, los maestros y padres de familia no entendieron a tiempo el mensaje, lo que se convirtió en un grave problema de seguridad. Las policías se dedicaron a identificar delincuentes esculcándolos en las calles sin respetar su derecho a la libertad de tránsito.
A los jóvenes más vulnerables las bandas de narcotráfico los engancharon y los policías se dedicaron a controlar a esos jóvenes para convertirlos en rateros a su servicio. Las brechas se fueron abriendo, la búsqueda de la comodidad y sus privilegios se comenzaron a presentar en cualquier momento y sin importar la situación económica del hogar de estos jóvenes. Fue una espacie de carga mental para pertenecer a una banda y verse de esta forma protegido. La policía y los narcotraficantes ampliaron sus campos de negocios, incluso de juntaron para que la amplitud de negocios los beneficiara. De pequeños distribuidores de droga en su barrio, escuela pasaron a conseguir mujeres jóvenes para la prostitución por medio del celular.
Muchas de esas mujeres jóvenes fueron levantadas y obligadas a la prostitución en un burdel en otra ciudad. La sociedad comenzó a temer por la seguridad. Inicio responsabilizando a la autoridad por no parar la situación. Sin embargo, el resultado seguía siendo negativo. Las personas con dinero pensaron seriamente en salir del país. Los menos favorecidos se quedaron. Algo alejo a las personas en general y todos callaron por miedo. Los periodistas callaron, el gobierno, las familias agredidas, los honestos. Surgió el lamento ¡Mientras nos e metan conmigo, todo está bien! En la calle se inició lidiando con los ataques y observar los resultados.
La sociedad quedo aislada, nadie se relajó. El resultado es que las bandas abrieron nuevos caminos y comenzaron asesinar mujeres, lo que ocasionó un impacto social grave. Los políticos se dedicaron a dar discursos que no era para preocuparse debido a que son pocas las mujeres que desaparecen y que las están encontrado enterradas y entregadas a sus familiares para que les den sepultura pero que fuera de eso todo es normal.
Hay temor y carga de miedo. Realmente no se puede superar el clima de inseguridad, el costo de vida y el ritmo de vida tranquilo. A los músicos que componen corridos les llego su domingo siete con muertes por cantar esos corridos que beneficien a otro personaje de banda contraria. Aquella música que servía para ser interpretada en el cine mexicano, cantarla en las labores del campo giro para hacer apología de personajes negativos a la sociedad.

Algunos de estos conjuntos norteños se hicieron famosos gracias al apoyo de un narcotraficante, pero las letras de sus canciones describen el camino de las balas de ese personaje, sus odios y venganzas, su relación con otros narcotraficantes y el resultado es que esos músicos terminan asesinados. Los nuevos narcotraficantes borraron el pacto de honor en el cual no se asesinaban los familiares, niños, esposa, sin que nadie escriba el principio o el porqué de una carnicería. Algunos de estos músicos componen canciones llenas de insultos por lo que se puede argumentar que tanto ellos como el personaje en mención tuvieron una infamia difícil.
Están peleados con la vida. Estos personajes argumentan que los políticos bailan al ritmo de su música. El joven aprendiz de narco siempre lleva una pistola fajada y si la usa en contra de otra persona se justifica con que se defendió o que tenía que vengarse. Las personas normales han dejado de luchar este tipo de música, la consideran un insulto a la inteligencia. Prefieren cantar sus desgracias con la novia que lo abandono, la mujer casada, el matrimonio que fracaso.
Hay periodistas que aclaran que han dejado de escribir sobre la violencia y el narcotráfico porque han recibido amenazas a veces de los mafiosos y en otras de la propia policía (El hilo entre ambas bandas es estrecho). El gobernante tiene tolerancia para con ellos por miedo a que con el tiempo cuando deje el puesto sea alcanzado por una venganza, así que cobran en la comodidad de un sillón y ven desde la ventana el mundo rodar.

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