miércoles, 6 de diciembre de 2023

 

PATERNIDAD Y MATERNIDAD MODERNA

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- UNAM

En México se instrumentó el principio de tener máximo dos hijos. Mediante programas sensibilizaron a las personas para que quedara en el pasado las familias numerosas, aquellas que pasaban toda su vida pariendo hijos. La modernidad creo leyes en responsabilidad paternal, padres que deben cumplir con la manutención, educación, y cuidados de su hijo. Ahora las mujeres que se divorcian o que el padre no cuenta con recursos se deben hacer cargo de esa manutención “Tiempos de igualdad traen tiempos en responsabilidad” Sin embargo son los padres quienes siguen siendo los proveedores principales puesto que la custodia de los hijos se les entrega a las madres.

Aunque algunas no son mejores o peores que los hombres. El estado mexicano continúa luchando para controlar la mentalidad y que la tasa de crecimiento demográfico no avance. Por un lado, está la idea en las costumbres en que nazcan los hijos que Dios mande y por el otro madres y padres utilizando todo su tiempo en el trabajo para medio mantenerlos, sin dedicarles tiempo de calidad. Sus descansos los utilizan para quedarse todo el día acostados en casa, o con los amigos en reuniones. Los problemas que la falta de responsabilidad tanto de la madre como del padre debería preocuparnos puesto que es la que le da el rumbo a la sociedad.

El estado se complace en dar estadísticas, sumas, restas que no reflejan el fondo del sentir público al no ser capaces en resolver este tema. Padres que se van convirtiendo en decoración de su hogar. Para las anteriores generaciones los padres estaban en el lugar más importante de la cadena en enseñanza y aprendizaje, pero ahora nadie sabe a ciencia cierta cuál es su papel, cuáles son sus derechos y obligaciones (Cambio de costumbres y época) Los conscientes gritan por todos los medios a su alcance que se recuperen los valores, las tradiciones, las costumbres. Otros cómodamente se instalan a esperar que el cambio les llegue sin esfuerzo alguno.

Hoy en día casi es imposible considerar cualquier valor familiar, la maternidad y la paternidad, de forma aislada de lo que sucede en general con la sociedad y cultura. Olvidamos o no contamos con la conciencia para darle el justo lugar y en donde se relacionan. Ser moderno exponen ciertas mentes es perder, y los contrarios que la sociedad va cambiando y se deben de adaptar. Probablemente sea una actitud hacia la paternidad, y la maternidad, pero lo que si nos queda claro es que la relación de la familia está cambiando. Ahora muchas familias asumen el papel de padre y madre o ambos lo asumen dentro de su hogar al ser sostén económico.

En algunas si se involucran en la crianza y educación de sus hijos, en otras les resulta hasta molesto. El antiguo modelo patriarcal se va esfumando con el correr de los nuevos tiempos, se está convirtiendo en cosa del pasado. La distribución de roles no es clara, lo que si queda claro es que se van flexibilizando, en donde el padre ya no es el responsable total de la familia, ni en enseñanza, ni en ser proveedor ¿Quién tiene el derecho y cuál es su límite? Las nuevas parejas están eligiendo su modelo a seguir, aunque a unos les gusta y otros lo rechazan, pero al final del día se adaptan uno al otro o terminan separados.

Algo similar sucede con las personas que viven y comparten su entorno al dar su opinión que llega al fondo de esa familia. Hoy las mujeres se han ido incorporando masivamente a la vida laboral, estudiantil y resulto que se alega que las familias ahora tienen más problemas con la crianza de los hijos, que aun la mujer se queda con toda la carga en el hogar y trabajar a la vez, por lo que esta ecuación de tranquilidad solo vino a empeorar la vida de esas madres. El estado discute la conveniencia de monetizar a las madres que se quedan en el hogar y ayudar a las madres solteras, sin embargo, el proceso de igualdad en labores conjuntas trabajo/ hogar, aun continua.

La mayoría de los padres se siguen viéndo como la autoridad máxima dentro del hogar, y la madre como la que mayormente participa en el desarrollo del hijo. Estamos en medio del camino de la igualdad en cuanto a formación y responsabilidad para con los hijos con roles no claros para todos. La influencia de la familia es el rol del padre, es la cabeza de la familia. La madre en las nuevas familias, ya es percibida no solo como una persona que cuida a los niños, sino también como una persona con quien se puede consultar. La nueva familia argumenta que se sienten felices, que no hay ninguna duda al distribuirse los roles.

Pero cuando se rompe esa familia, la madre moderna se opone a que el padre visite a su hijo violando los derechos del niño. Lo limita en sus acercamientos. Surgen problemas. Resulta ser que en últimas fechas hay más hombres ofendidos, ante el surgimiento de organización, instituciones que defienden a la mujer sin prestarle atención ¿Con quién puede desarrollarse mejor el niño?

Algo similar sucede cuando el padre quien cuenta con dinero, bienes, les echa encima a los abogados a la madre despojándola de su maternidad lo que se convierte en un tema escandaloso. La mujer no ha dejado de pensar en la forma religiosa en la que es educada, lo que implica una sumisión y un patrón de comportamiento. Hoy hay más familias separadas, donde uno de los padres es el responsable de los hijos y el otro anda con otra pareja sin responsabilidad (Tendencia) El estado trata en posible de regular estos conflictos ante sus tribunales para garantizar el derecho del niño.

Muchas de las madres no saben a dónde acudir o piensan que es una vergüenza ir a ponerle la cara a un juez para que obligue al padre de su hijo a que se responsabilice. Últimamente el número de padres que caminan solo con su hijo va en aumento. La mujer moderna se marcha sin darle importancia a su maternidad, por otro lado, dirá que su padre se debe hacer cargo del niño por razones de igualdad, y los niños se ven obligados de crecer sin madre.

Ellas forman una segunda familia, incluso sin divorciarse, y de vez en cuando le dan una vuelta al hijo. La falta de madre es la actitud de madres que se ilusionaron con otro hombre como los hacían antes los hombres, la diferencia es que ellas no asumen su responsabilidad para proveer al hijo que dejan en manos del hombre, o los niños viven con una madre que ha contraído un nuevo matrimonio y el niño se ve obligado a entablar relaciones con un completamente extraño para él.

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