PATERNIDAD Y MATERNIDAD MODERNA
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC-
UNAM
En México se instrumentó el principio de tener
máximo dos hijos. Mediante programas sensibilizaron a las personas para que
quedara en el pasado las familias numerosas, aquellas que pasaban toda su vida
pariendo hijos. La modernidad creo leyes en responsabilidad paternal, padres
que deben cumplir con la manutención, educación, y cuidados de su hijo. Ahora
las mujeres que se divorcian o que el padre no cuenta con recursos se deben
hacer cargo de esa manutención “Tiempos de igualdad traen tiempos en
responsabilidad” Sin embargo son los padres quienes siguen siendo los
proveedores principales puesto que la custodia de los hijos se les entrega a
las madres.
Aunque algunas no son mejores o peores que los
hombres. El estado mexicano continúa luchando para controlar la mentalidad y
que la tasa de crecimiento demográfico no avance. Por un lado, está la idea en
las costumbres en que nazcan los hijos que Dios mande y por el otro madres y
padres utilizando todo su tiempo en el trabajo para medio mantenerlos, sin
dedicarles tiempo de calidad. Sus descansos los utilizan para quedarse todo el
día acostados en casa, o con los amigos en reuniones. Los problemas que la
falta de responsabilidad tanto de la madre como del padre debería preocuparnos
puesto que es la que le da el rumbo a la sociedad.
El estado se complace en dar estadísticas, sumas,
restas que no reflejan el fondo del sentir público al no ser capaces en
resolver este tema. Padres que se van convirtiendo en decoración de su hogar.
Para las anteriores generaciones los padres estaban en el lugar más importante
de la cadena en enseñanza y aprendizaje, pero ahora nadie sabe a ciencia cierta
cuál es su papel, cuáles son sus derechos y obligaciones (Cambio de costumbres
y época) Los conscientes gritan por todos los medios a su alcance que se
recuperen los valores, las tradiciones, las costumbres. Otros cómodamente se
instalan a esperar que el cambio les llegue sin esfuerzo alguno.
Hoy en día casi es imposible considerar cualquier
valor familiar, la maternidad y la paternidad, de forma aislada de lo que
sucede en general con la sociedad y cultura. Olvidamos o no contamos con la
conciencia para darle el justo lugar y en donde se relacionan. Ser moderno
exponen ciertas mentes es perder, y los contrarios que la sociedad va cambiando
y se deben de adaptar. Probablemente sea una actitud hacia la paternidad, y la
maternidad, pero lo que si nos queda claro es que la relación de la familia
está cambiando. Ahora muchas familias asumen el papel de padre y madre o ambos
lo asumen dentro de su hogar al ser sostén económico.
En algunas si se involucran en la crianza y
educación de sus hijos, en otras les resulta hasta molesto. El antiguo modelo
patriarcal se va esfumando con el correr de los nuevos tiempos, se está
convirtiendo en cosa del pasado. La distribución de roles no es clara, lo que
si queda claro es que se van flexibilizando, en donde el padre ya no es el
responsable total de la familia, ni en enseñanza, ni en ser proveedor ¿Quién
tiene el derecho y cuál es su límite? Las nuevas parejas están eligiendo su
modelo a seguir, aunque a unos les gusta y otros lo rechazan, pero al final del
día se adaptan uno al otro o terminan separados.
Algo similar sucede con las personas que viven y
comparten su entorno al dar su opinión que llega al fondo de esa familia. Hoy
las mujeres se han ido incorporando masivamente a la vida laboral, estudiantil
y resulto que se alega que las familias ahora tienen más problemas con la
crianza de los hijos, que aun la mujer se queda con toda la carga en el hogar y
trabajar a la vez, por lo que esta ecuación de tranquilidad solo vino a
empeorar la vida de esas madres. El estado discute la conveniencia de monetizar
a las madres que se quedan en el hogar y ayudar a las madres solteras, sin
embargo, el proceso de igualdad en labores conjuntas trabajo/ hogar, aun
continua.
La mayoría de los padres se siguen viéndo como la
autoridad máxima dentro del hogar, y la madre como la que mayormente participa
en el desarrollo del hijo. Estamos en medio del camino de la igualdad en cuanto
a formación y responsabilidad para con los hijos con roles no claros para
todos. La influencia de la familia es el rol del padre, es la cabeza de la
familia. La madre en las nuevas familias, ya es percibida no solo como una
persona que cuida a los niños, sino también como una persona con quien se puede
consultar. La nueva familia argumenta que se sienten felices, que no hay
ninguna duda al distribuirse los roles.
Pero cuando se rompe esa familia, la madre moderna
se opone a que el padre visite a su hijo violando los derechos del niño. Lo limita
en sus acercamientos. Surgen problemas. Resulta ser que en últimas fechas hay
más hombres ofendidos, ante el surgimiento de organización, instituciones que
defienden a la mujer sin prestarle atención ¿Con quién puede desarrollarse
mejor el niño?
Algo similar sucede cuando el padre quien cuenta
con dinero, bienes, les echa encima a los abogados a la madre despojándola de
su maternidad lo que se convierte en un tema escandaloso. La mujer no ha dejado
de pensar en la forma religiosa en la que es educada, lo que implica una
sumisión y un patrón de comportamiento. Hoy hay más familias separadas, donde
uno de los padres es el responsable de los hijos y el otro anda con otra pareja
sin responsabilidad (Tendencia) El estado trata en posible de regular estos conflictos
ante sus tribunales para garantizar el derecho del niño.
Muchas de las madres no saben a dónde acudir o
piensan que es una vergüenza ir a ponerle la cara a un juez para que obligue al
padre de su hijo a que se responsabilice. Últimamente el número de padres que
caminan solo con su hijo va en aumento. La mujer moderna se marcha sin darle
importancia a su maternidad, por otro lado, dirá que su padre se debe hacer
cargo del niño por razones de igualdad, y los niños se ven obligados de crecer
sin madre.
Ellas forman una segunda familia, incluso sin
divorciarse, y de vez en cuando le dan una vuelta al hijo. La falta de madre es
la actitud de madres que se ilusionaron con otro hombre como los hacían antes
los hombres, la diferencia es que ellas no asumen su responsabilidad para
proveer al hijo que dejan en manos del hombre, o los niños viven con una madre
que ha contraído un nuevo matrimonio y el niño se ve obligado a entablar
relaciones con un completamente extraño para él.
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