martes, 21 de noviembre de 2023

 ARQUITECTOS DE NUESTRO DESTINO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en desarrollo Humano FESC. Universidad Nacional Autónoma de México.

He llegado a la conclusión de que a muchas personas les gusta ser miserables y realmente se sienten felices cuando lo son. Es como una cadena interminable porque entre más miserables son, más se quejan de la vida y de los demás. Cuando se escucha el término "miserable", muchos piensas que es alguien que es egoísta con su dinero o tacaño consigo mismo pero la palabra se aplica a seres que son de bajos instintos y dañinos con su prójimo, llegan a cometer actos de violencia hacia los más débiles (Niños, mujeres, vecinos, familiares etc.).
Son golpeadores y abusadores perversos y malvados , se burlan de los sentimientos ajenos y utilizan a las personas a su conveniencia sin pensar en el daño que le ocasionan a los otros cuando los utilizan hasta psicológicamente para lograr sus fines.
Son seres muy desdichados que ni siquiera tienen consciencia de eso, son lamentables y es atroz encontrarse con ellos en tu camino. Se dedican a burlarse de los sentimientos ajenos sin ningún remordimiento, practican el engaño, artimaña, son mentirosos. La invitación que hago, sin ser consejo es que: deja de echar la culpa a los demás y analiza tu forma de actuar en la vida, porque todo lo que siembres cosecharas.
Si tu vida es miserable es porque tú quieres que sea así, ni más ni menos. Tú no eres una víctima más, eres la causante de tu sufrimiento y el de los demás. Para mí una persona miserable es la que humilla a otra/s y vive feliz tratando mal a la gente. Es miserable tener todo lo bueno en tus manos y las posibilidades de enriquecer no solo tu vida sino también la de los que están a tu alrededor y siendo consciente de ello, desperdiciar esa oportunidad a sabiendas que lo estás haciendo.
Miserable es quien teniendo corazón para dar, no lo da. Quien teniéndolo todo no otorga nada, ni espiritual ni materialmente.
Se es miserable cuando tu exceso de inteligencia lo guardas para ti mismo, en vez de enriquecer con tus conocimientos a los demás. Se es miserable cuando no das un buen sentimiento, cuando no te conmueves, cuando te falta caridad, cuando le niegas lo mínimo a un ser humano, cuando te falta humildad.
Son miserables los hijos que les deben dinero a sus padres y no les pagan teniéndolo, los que no creen en un Dios, los pastores, curas, profetas que enseñan mentiras, engaños y se aprovechan de ellas, los que hacen política en busca de sus intereses económicos, los que destruyen. Son miserables los que abusan de los débiles, los que practican adulterio, los que roban.
Hablan mal de otras personas, les levantan falsos, se burlan de sus carencias, los odian o desprecian, los que utilizan palabras groseras, vulgares, los que hacen actos sexuales con animales. Son miserables los que pudiendo ayudar, no lo hacen, los que pagan salario mínimo, los que abusan del trabajador, los que dan despensas a cambio de votos. Los miserables son la gente pobre en espíritu, lo anterior los puede ilustrar en camino contrario.
Es despreciable: El que actúa con mala intención sin importarle el daño que causa a los demás. ¿Quieres ser un miserable? Quéjate sobre todo lo que no está bajo tu control. Por ejemplo, el clima, la vida y las acciones de los demás, tu situación financiera, tu infelicidad, etc. Recuérdale en cada plática a la gente que la vida es demasiado difícil y horrible. Después explícale a la gente porque el mundo sería mejor si el gobierno no fuera corrupto y como tu vida sería mejor si el político que quieres ganara.
Esta es una gran manera de depender de los demás y no ser el arquitecto de tu propia vida. Échale la culpa a todo el mundo sobre lo que te pasa en la vida. Enfócate en la vida de los demás y no en la tuya. Si alguien come mucho, di que por eso es gordo. Si alguien usa ropa que no te gusta, di que es un estúpido. Si alguien te cae mal, gasta tu energía en odiarlo y maldecirlo.
Critica al mundo y a la gente por haber causado la vida que tienes en lugar de ser responsable de tus actos. Si la relación con tu pareja no funciona, échale la culpa a la otra persona. Sin duda alguna tu pareja es la culpable de todo lo malo en la relación que tienen y tú siempre tienes la razón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario