jueves, 9 de noviembre de 2023

 REGALAR FLORES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en desarrollo humano. FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Quiero llegar a las altura de las nubes y penetrar en ellas para navegar en la suave brisa de su agua y desde esa altura mirar la belleza de mi pueblo, descubrir los misterios de sus montes, las profundidad de sus cañadas envolviéndolas todas en el corazón para llevarlas a las estrellas y que con su azul del cielo aparezca nuevamente el caserío que me vio nacer. La gente es feliz parece darse la fuerza para soportarlo todo, para enfrentar sus tormentas y acordarse de que ese pueblo lo vio nacer y fue recibido en manos de sus padres amándolo y considerándolo único.
Ellos son su inspiración, lo único que ocupa para resolver conflictos, de ellos brota el coraje. Siempre podemos enfrentarnos a cualquier tipo de situación y se debe a que confiamos en nosotros mismos, en las cosas difíciles que antes se han enfrentado. Ahí, están los padres para guiarnos en nuestro viaje terrenal. Hace 55 años mi hermano menor un año en edad, entro a la casa preguntándome ¿En dónde está mi mama? Observe que venía saliendo de la escuela.- Con la mano le señale “Ahí, en la cocina”
Entro y extendiendo la mama le entrego unas flores que llevaba escondidas en las manos detrás de su espalda. No supe si fue a iniciativa propia, sugerencia de su maestra en la escuela o de plano deseaba no ser castigo con la chancla por algún error cometido. Mi mama las cogió, hizo como que las olía (Eran de plástico) luego sonrió diciendo “Gracias hijo, están muy hermosas” Por la tarde fui a los corrales cercanos, corte flores y también se las entregue a mi mama.- Ella desconcertada me dijo: ¿Es una broma? Se sonrió y nuevamente dijo gracias hijo son muy hermosas.
Ambos hermanos antes de dormir estábamos felices y se debía a que habíamos hecho feliz a nuestra mama al regalarle flores. En realidad era la primera vez que regalaba flores, creo que no tenía edad para saber la importancia de ese hecho. Veía que los enamorados se mandaban flores pero mi madre no contaba con esa característica y en el supuesto caso, no estaba dispuesto a que mi hermano me la ganara. Todo viene a mi mente en un momento parece que acaba de suceder.
Tuvieron que pasar muchos años para que enviara una flor a otra mujer, recuerdo que fui a la florería y el precio se me hizo caro para invertirlo en algo que se secaría a los dos días, sentía que era tirar el dinero sin sentido.- Son caras las flores y uno se queja cuando va sacando la cartera para pagarlas. Las compras y luego las mandas o las llevas personalmente, pero se marchitaran: Las flores sirven para conseguir citas, avances en una relación, es la manera suave de lograr lo que se pretende.
En una ocasión estuve a punto de enviar unas flores, luego me arrepentí y me quedé pensando que las únicas flores que había mandado en mi vida habían sido aquellas enviadas a mi madre, por lo que agarre el dinero y volví a meter a la cartera. Siempre pensé que solo se le regalaban flores a la novia. Unos años atrás al llegar al departamento en donde vivía cuando estudiaba al abrir el refrigerador encontré una rosa y preguntándole a mí compañero de cuarto le dije ¿De quién es esto?
Es para mí.- Respondió, me la trajo una chamaca que quiere conmigo.- Esboce una sonrisa pícara y sarcásticamente le conteste ¿Asi, se llama el joto? Ambos reímos. La vida siguió corriendo y considero que quizás esa fue la única ocasión en que ambos hermanos coincidimos en regarle flores a mi madre. Recordé esta anécdota y se debe a que mi hermano murió, luego mi madre y la conciencia me dijo ¿Te acuerdas? Se dice que de nada sirve regalar flores a los difuntos debido a que ya no las pueden apreciar. ¿Por qué la mayoría de las personas simplemente se acuerdan de regalar flores a sus seres queridos cuando están muertos?
Ellos ya no las pueden oler y se han ido, asi que aún me pregunto después de 50 años ¿Debo comprar flores? En ese recuerdo agradezco a Dios que en una ocasión le di unas flores a mi madre en vida. Y también estoy agradecido de haberle dicho a mi mamá que la amo. Sé que no importa el valor que yo le di a esas flores, mi madre aprecio y agradeció el detalle. Las flores siguen frescas en mi cabeza y en mi memoria.
Ese incidente me enseñó mucho. Quizás, no soy así ahora, sino por esa experiencia mía. Ya no tengo miedo de dar y mostrar amor a las personas que son importantes para mí. No sabemos cuánto duraremos en este mundo. Así que no tengamos miedo ni nos avergüéncenos de mostrar a nuestros seres queridos cuánto los amamos. Si todavía tienes personas a las que no se les ha dicho que las amas, o si aún no les has hecho sentir lo importantes que son en tu vida, ahora es el momento adecuado para hacerlo.
Este tema me vino a la mente temprano cuando desperté, no sé si lo soñé o es que los extraños tanto a mi madre como a mis hermanos, asi es el corazón de irónico con los asuntos de la muerte, nunca existe tiempo o instante para aprender las lecciones de nuestra historia personal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario