sábado, 27 de enero de 2024

 

COMPETENCIA LABORAL DE LAS MUJERES

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- UNAM

Durante la Segunda Guerra Mundial, se instó a las mujeres a ser patriotas reemplazando a los hombres que habían sido llamados a servir en el ejército dejando vacantes puestos críticos. Las mujeres trabajaron para asegurarse de que las fábricas siguieran produciendo los materiales necesarios para la guerra y para el hogar. En 1943, más de 310.000 mujeres estaban empleadas en la industria aeronáutica, lo que representaba el 65 por ciento de su fuerza laboral. Ellas e encargaban de producir las municiones, atender los heridos en los campos de batalla.

Puede ser frustrante ser definido por un grupo demográfico y etiquetado con un color de piel, particularmente porque personas de todos los géneros, edades y etnias trabajan en una amplia gama de ocupaciones como miembros contribuyentes de la sociedad. Los señalamientos llegan a través de si son trabajadores de camisa blanca, o rosa. Lo blanco se refiere a si la ropa se puede ensuciar mientras se realiza un trabajo físico, y el trabajador de cuello rosa se volvió más frecuente en las décadas de 1970 y 1980 cuando un mayor número de mujeres comenzó a ingresar a la fuerza laboral y muchas continuaron asumiendo roles ocupados principalmente por mujeres.

Hay innumerables razones por las que muchas mujeres se sienten atraídas o trabajan actualmente en trabajos de cuello rosa. La enfermería y el trabajo de secretaria fueron algunas de las únicas ocupaciones disponibles para las mujeres. Pero a medida que pasaba el tiempo y más mujeres se unían a las filas de empleo, a menudo criaban a sus familias simultáneamente y buscaban roles que tuvieran horarios predecibles para poder combinar el trabajo y el cuidado de los niños.

A las mujeres nadie las alentaba a buscar carreras profesionales (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). El talento de las mujeres se perdía detrás de un escritorio contestando un teléfono de la empresa y escribiendo en una vieja máquina manual. A ellas no se les exigía habilidades, algunas optaron por ir un poco más lejos entrando a enfermería, educación, trabajo social, mínimas funciones administrativas. Tanto las mujeres como los hombres ahora ocupan roles como empleados y gerentes en todos los rangos, incluidos los que tradicionalmente se han categorizado como profesiones de hombres.

Ver mujeres en ocupaciones diversas profesionales ahora son común. Ahora ellas son capaces en perseguir a los delincuentes, resolver los delitos, defender a los acusados y supervisar a las personas en la cárcel, prisión o en libertad condicional, en los quirófanos, el ejército, la marina, la policía, son solo algunas de las tareas que realizan las mujeres en esta línea de trabajo. No hace muchos años entre etapa los 80s y 90s la sociedad señalaba que ciertos trabajos solo eran exclusivos para hombres, por ejemplo, tenemos el caso de la Corte Suprema de EE. UU. que afirmó la decisión de 1872 de la Corte Suprema de Illinois de no permitir que Myra Bradwell ejerciera la abogacía. Ese fallo reflejó la sabiduría común de su tiempo.

 El papel de la mujer en la aplicación de la ley generalmente se limitaba a funciones de apoyo, como secretarias de abogados. En la década de 1950 se duplicó el número de mujeres en las fuerzas del orden. Las funciones de las mujeres policías pasaron de ser trabajadoras sociales a hacer cumplir la ley activamente. En 1968, dos mujeres policías de Indianápolis se convirtieron en las primeras mujeres en patrullar. El Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964 se amplió en 1972, prohibiendo a los departamentos de policía discriminar a las mujeres.

 Las abogadas también ganaron terreno; en 1992, la mitad de todos los estudiantes de derecho eran mujeres. A medida que más mujeres se convertían en abogadas, más estaban calificadas para convertirse en juezas. El número de mujeres responsables de aplicar la ley han aumentado y han ascendido a los puestos de mayor jerarquía en México como lo es la suprema corte de justicia, lo mismo ha pasado en tribunales federales.

 La barrera en las policías sigue siendo muy fuerte y una de ellas que impide su incorporación a esos puestos de mando es el hecho de la corrupción de las mafias de hombres que las gobiernan. En muchas de las ocasiones las mujeres no aceptan altos cargos en la policía por miedo a que lastimen los delincuentes a sus familias o por tener que dedicarle más tiempo dejando fuera de su vida a la familia.

A veces, las mujeres son reacias a aceptar las asignaciones requeridas para puestos policiales de nivel superior o sociedades de bufetes de abogados porque los horarios erráticos interfieren con la vida familiar. En el aspecto de pruebas para superarse y ser elegidas en un cargo de este tipo, ellas las superado, pero al final desisten. En el ejército y la marina están luchando por pertenecer a las fuerzas especiales y se han ido capacitando para trabajar en equipos compactos y eficientes por lo peligrosas de las misiones.

Han aprendido a trabajar en unidades de combate, caer en paracaídas, recorrer bosques, desiertos, montañas, dormir en esos lugares. Navegar lanchas rápidas, salvar vidas etc. En 1990, no se les permitía desempeñarse en un área de combate al narcotráfico. Los requisitos exigibles para penetrar a la marina y al ejército o guardia nacional son estrictos iniciando con los requisitos físicos del proceso de evaluación son exigentes, implican estrés físico y privación del sueño. Algunas de ellas se han involucrado en labores de buceo, soldadura marina, reparación y mantenimiento de barcos.

En trabajos estables el 60% de la fuerza laboral son Hombres y el 40 % mujeres. Las mujeres ganan en promedio el 85% de lo que ganaba un hombre en su salario en un puesto igual con igualdad de responsabilidades (Tiempo completo) En ciertas ocupaciones hay más gerentes mujeres, así como en servicios médicos, responsables de recursos humanos, servicios sociales y comunitarios, educación, relaciones públicas, recaudación de fondos, publicidad y promoción, alojamiento, propiedad, bienes raíces y asociaciones comunitarias.

 Los trabajos que tienen muchos más hombres que mujeres gerentes son: informática, agrícola, ganadero, arquitectura e ingeniería y construcción. Las mujeres a menudo enfrentan obstáculos para encontrar trabajos que sus contrapartes masculinas no encuentran, por una variedad de razones. Estos incluyen todo, desde la preocupación de que las mujeres necesitarán tomarse un tiempo libre para la licencia de maternidad hasta la discriminación bien disfrazada. La necesidad de cumplir con la Ley de Ausencia Familiar por embarazo y parto, es un inconveniente adicional para contratarlas, como lo es si tiene hijos pequeños.

El 80% de las mujeres jóvenes quedaran embarazadas en algún momento de su vida y con ello vendrá la licencia por maternidad y aunque las leyes contra la discriminación están diseñadas para ayudar a las mujeres a superar este obstáculo en México un 40% de ellas no se les permite que regresen al trabajo aprovechándose el empleador de las lagunas legales. Algo similar sucede con las enfermedades crónicas que en el trascurso de su vida laboral sufra una mujer (La ponen de patitas en la calle). En la actualidad muchas de ellas se contratan con horario flexible para poder atender su hogar. La tecnología les abrió un espacio para contratarse en trabajos desde su hogar.

Existen lugares de trabajo que exigen un cierto tipo de vestimenta formal sobre todo aquellos conservadores en donde tanto el hombre como la mujer deben respetar ciertas reglas par que proyecten una imagen profesional y corporativa. En un entorno y campo de trabajo ultraconservadores, las mujeres deben usar atuendos tradicionales, lo que significa un traje azul marino o de otro color oscuro y una blusa discreta, calcetería, zapatos de tacón a juego y joyas sencillas. Los bufetes de abogados y las firmas de contabilidad son conocidos por mantener los mismos códigos de vestimenta que instituyen. En empresas conservadoras se exige a las mujeres que se mantengan alejadas de la moda. Las empresas formales exigen uniformidad en el vestir (Mismo uniforme para todos y todas)

La apariencia presentable puede depender de las diferencias generacionales. Dado el cambio generalizado a la vestimenta informal y casual de negocios en el lugar de trabajo, apariencia presentable se puede ver como algo de acuerdo al criterio del gerente. Es normal ver en ciertas oficinas a hombres de traje y corbata y a las mujeres corte de pelo y ropa muy semejante a los hombres. La vestimenta informal vio la luz en los años 80s. La definición de casual de negocios no está clara; sin embargo, muchos empleadores creen que los pantalones de color caqui, las camisas tipo polo, los vestidos de verano y las sandalias son normas de vestimenta aceptables y presentables para los empleados.

 Por otro lado, los jeans y los zapatos deportivos pueden considerarse informales de negocios en algunos entornos de trabajo. Si bien la definición es confusa, es casi seguro que casual de negocios no significa traje y corbata, aunque podría significar un traje y un suéter de cuello alto simulado o un conjunto de pantalones a juego para mujeres. Una apariencia presentable para un trabajo en muchos entornos de trabajo no incluye arte corporal o joyas excesivas, como tatuajes y perforaciones que no sean los lóbulos de las orejas.

Dependiendo de la clientela a la que atiende su empleador, su apariencia externa podría reflejarse negativamente en la empresa, así como en su capacidad, que puede verse disminuida por su apariencia externa si luce arte corporal y joyas no convencionales. En un ambiente conservador no se contratan personas con tatuajes a la vista. En empresas que manejan mercancías con pesos altos se les solicita que los hombres no levanten más de 40 kilos y a las mujeres 20 kilos (Riesgos de trabajo) Los objetos pesados dañan la columna vertebral.

La fuerza de levantamiento de la mujer promedio es 20 kilos. Sin embargo, una empresa que busca contratar solo a hombres jóvenes y fuertes para un trabajo pesado estaría cometiendo una discriminación ilegal. Si una empleada embarazada solicita asignaciones de trabajo liviano bajo consejo médico, un empleador que se niega a aceptar la solicitud puede estar cometiendo una discriminación ilegal, aunque no existen pautas legales específicas para que las empleadas levanten objetos de forma segura.

 Si un médico aconseja al empleado que no levante ni empuje objetos por encima de cierto peso, el empleador debe tratar de encontrar una adaptación razonable asignando temporalmente al empleado a otras tareas. Un 35 % de las mujeres ya están en un puesto gerencial. Algunos puestos que anteriormente estaban ocupados solo por mujeres como los son Psicología, terapia ocupacional, patología del habla y lenguaje y enfermería, ahora lo ocupa hombres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario