martes, 18 de febrero de 2020


LIBRO CARTAS DE UNA CABRONA UNO

Una mujer es mucho más que una marca física de castidad sexual, puesto que el ámbito sexual es sólo uno de los tantos de la vida humana y más aún de una mujer, cuya vida está plagada de emociones y sentimientos; es obvio que eso de darle tanta importancia al sexo, sólo pudo ser una creación de los hombres quienes no sólo actúan la mayoría de veces motivados por el sexo, sino que además tienen una obsesión por la propiedad "ella es mía y sólo mía y pobre del que se le acerque o la toque, es más al que intente mirarla, se la parto" Entonces eso de darle valor a un tejido llamado himen encajaba perfectamente en los requerimientos masculinos y sobre todo en una población como la nuestra, tan hecha a la antigüita ¿a poco no? (esto ya es para otro artículo suyo, dado que ideas llegan de sobra, creo je, je)

Soy esa mujer que un día pensó: ¿Qué pasa si hago esto o si hago aquello? ¿Me crucificara la sociedad? y desde ese día no he dejado de experimentar cosas en mi vida, algunas de ellas bastante osadas. Soy esa mujer que es capaz de adorar a un perrito, tanto como si fuese un hijo de sangre y sin embargo, soy capaz también de reírme de un hombre como si este fuese menos que un gusano o ese perrito. Soy esa mujer, la que alguna vez se enterneció con las tristes historias contadas por mujeres desamparadas que escuchó en su pueblo natal, en la Universidad, en la parada del urbano, y que hoy critica con energía tanta irresponsabilidad de aquellas que traen al mundo criaturas que no tiene ni un pan para comer y que creen que sus maridos van a dejar de ser borrachos, mujeriegos, irresponsables.


Soy esa mujer que espera algún día alumbrar tres niños, sólo si aparece en su vida un hombre “Hombre” qué valga la pena como para dejar esta refrescante libertad y asumir los dolores que implican el embarazo, el parto y las consiguientes marcas en la piel de una mujer/madre. Soy esta mujer que sin embargo, a pesar de querer una vida de familia, aún siente que le falta mucho por conocer, muchos hombres a los cuales amar, disfrutar y muchos lugares que conocer, bebidas que probar y experiencias osadas dignas de contar.


LIBRO CARTAS DE UNA CABRONA DOS

¡Que chingon es el amor! ¿Es el verano? por favor, ¡quiero lluvia, quiero frío, quiero noches, quiero navegar, quiero música! Y si no tengo nada que decir “Callar, callar”. Y si no tengo nada que cantar ¿Para qué pierdo el tiempo así? Si lo dicho ya dicho está, si lo hecho, hecho esta y no existe fuerza mayor que me quite lo bailada. No te extrañes si me sientes lejana, estoy donde tú quisiste dejarme. No te sientas culpable. Sólo me perdí en un laberinto de soledad. Es una guerra social que no puedo ganar. Siempre estaré aquí, la vanidad me mantendrá con vida mientras esperamos algo grande, algo nuevo, algo hermoso, ese es el pacto que hice con la vida, sin miedo a la muerte. Por mientras, siempre estaré donde la gente quiera ponerme, como una pieza de ajedrez, como un bombo arrumbado en la habitación de las cosas olvidadas.

Siempre estaré aquí, peleando una guerra social perdida de antemano, con el puño en alto durante una revolución que jamás acaba, llorando amores muertos que no acaban de morir, ahí estaré, porque estoy viva, soy sentimental y por si no lo saben soy una cabrona bien parida que arrastra los ovarios. Siempre me he sentido fuera de lugar, como si yo, especialmente yo, no debiera estar aquí, en algún lugar. Sentirme a gusto es algo difícil, tengo poco apego por las cosas que se rompen o se acaban. Es como no tener destino, como si mi destino fuera estar donde no debiera estar. La gente que me ama no debiera amarme, la gente que me odia no debiera odiarme, la gente que me ignora no debiera ignorarme. Nunca estoy donde quisiera, siempre estoy donde no debiera. Pero estoy, hago cosas, a veces soy feliz, me gusta no tener destino, creo que puedo elegirlo.


 Hoy fue mi día sincero, sinceridad a flor de piel, insultos al por mayor, discursos, verdades. Hoy no me reprimí y dije lo que pienso y siento sin mayores prejuicios (sabes que no creo que seas una zacatón a la que se le frunce... bueno, si lo creo, pero no soy quien para asegurar si es cierto o no). Es hermoso escribir y caminar con la risa de Baco en mis venas, responder babosadas en la fiesta, pensar en resistir, en avanzar, leer revistas rancias y propagadas de productoras de carretes estudiantiles (con toro mecánico incluido) ¿Qué es esto? ¿Es una broma? ¿Es un simulacro de vida? ¿Qué celebras? Que la leche es más cara que la cerveza ¡vaha, si la cerveza es poca, a esta cabrona le toca!


Este libro tiene su origen en los múltiples artículos comentados en los medios de comunicación durante años. Examino el papel evolutivo y las problemáticas que enfrenta la ciudad y puerto de Mazatlán, así como su actividad política, libertad, igualdad, fraternidad en donde participa el punto de vista del autor con sus principios morales, su condición de ser humano en ese proceso que nos ha ido definiendo entre lo adecuado del gobierno para alcanzar bienestar y el intercambio de poder concedido por el pueblo. Me pongo del lado del pueblo en ese balance separándome de la ventaja en ser gobernante. Las ideas mejoradoras mediante propuestas. A fin de darle sentido a mis preocupaciones y sentar los principios que me acompañan tuve la libertad de elegir el programa de esta obra por lo que agradezco a la vida por despertar en mi persona los compromisos de esos valores para que las generaciones venideras cuenten con un referente mínimo desde la perspectiva y la idiosincrasia de un servidor.

Llegaron las excesivas torres construidas con barras de acero, mal planificadas, en terrenos que obstaculizan la vista y el aire, sin un diseño arquitectónico que vaya acoplado con el lugar en donde se instala, desatando la carencia de agua, luz, servicios en drenaje y su marcada individualización para sus vehículos ocasionando congestionamiento del área, disminuyendo la calidad visual desde los edificios lindantes, deprimiendo a sus habitantes y disminuyendo el valor de los inmuebles.
Una zona mal señalizada impide una correcta orientación de los automovilistas, lo que se traduce en mayor pérdida de tiempo, mayor consumo de combustible, mayor contaminación atmosférica y mayor probabilidad de accidentes. 

Los derrames de hidrocarburos ocasionan impactos negativos a los ecosistemas enteros, además, representan importantes pérdidas económicas y son un peligro potencial para la salud. Los anuncios cada vez son mejor pensados y con exceso en luces o mujeres atrayentes en paños menores. Sus efectos y el diseño utilizado está pensado para atraer la vista y apoderarse el sentido común de las personas, son anuncios atractivos llenos en color, luz, movimiento, tamaño a la vez que su contenido se diseña con sentido de manipulación cautivando la atención del automovilista o chofer de urbano. Lo mismo le pasa al transeúnte quien se distrae al cruzar la rúa.

El enfoque en su mercadotecnia es que cualquier persona cerca sea tocada en lo íntimo, evocando emociones profundas o apelando a la desnudez, el sexo o la violencia. El tendido de cables de energía eléctrica, los de internet, teléfono, televisión se volvieron molestos a la vista humana, a la panorámica deseada para una foto del recuerdo. Simplemente observe un edificio antiguo y trate en tomarle una foto sin estas telarañas.- No se puede fotografiar limpio. La ciudad fea de los cables por todas sus calles. La anciana que abre su balcón y lo primero que observa es la telaraña de gruesos cables negros pegados al balcón. Si, queremos cambiar a nuestros políticos en importante empezar por cambiar su circunstancia infantil desde el inicio de la vida, del apego seguro y cariñoso con su madre.


En la repartición de culpas, la única satisfacción es el consuelo de tontos. Si de partidos, grupos, tendencias, facciones se trata, podría decirse que todos fallamos, los dueños de la gallina venden los huevos a un precio irrisorio y los compran a uno superlativo, los políticos dan misa a los curas. Una lectura difícil del paisaje urbano provoca fatiga, frustración, tensión, mal humor y agresividad vial. Determinadas formas distraen y la distracción puede matar. Gran parte de los accidentes vehiculares se genera por el exceso de pantallas o anuncios visuales que sirven como distractores a los conductores. La publicidad es rutas o calles es uno de los principales contaminantes. La contaminación visual no es tan sólo un problema de estética.


FRAGANCIA DE MUJER

Entre todas las llamadas del ser humano la que ha generado mayor tinta a través de los años es la del amor. Ha sido un tema recurrente en todos los campos. Los griegos le dieron bastante importancia con el ideal del amor de Platón, los romanos no se quedaron atrás con Ovidio y si penetramos un poco más encontraremos en las historias este tema como parte central (Lancerot, la leyenda del rey Arturo, la divina comedia, Don quijote de la mancha, Romeo y Julieta, la celestina, etc.)
La encontramos en nuestros días con Gabriel García Márquez en tiempos de cólera entre muchos otros, sin olvidar a poetas de la talla de Gustavo Adolfo Bécquer y Amado Nervo. Todos pasamos por la vida por un amor que nos cambió y a partir de allí, ya no fuimos los mismos.

En el cine, en la poesía en las canciones populares, entre lo bien trazado y lo burdo. Ese amor que se profesan un hombre y una mujer, un hombre y otro hombre, una mujer y otra del mismo género, entre muchas otras formas. En donde lo importante no es la consumación del acto sexual, sino el esfuerzo, la intriga y el juego que se requiere para llegar a él.

El amor que se describe como un juego entre un amante y uno que no ama, entre el que busca ser amado y no logra concretar la pieza de su caza y reniega en esa falta de victoria que no satisface su ego personal sino que se mantiene en la aspiración en ser amado por quien lo desprecio. El amor no crece como magia sino con la presencia de la persona y llega a ser tan profundo que aunque ya no esté en presencia física, perpetuamente está en el corazón.

El imperfecto y el desengaño que permanece latente suspirando como humilde y fiel seguidor de la persona deseada, el que no pierde la esperanza en lograr llegar a la persona amada. Ese amor que dice nada espera y todo desespera ante la persona a la que ama, de la que nada espera y a la que dedicará toda su vida en actitud de derretida melancolía. El amor del trovador olvidado, engañado, desfavorecido en cariño quien en tono doliente canta y se lamenta como poeta olvidado en donde llora sus desventuras ante el fracaso de un amor agraviante, que se convierte en fracaso sentimental el cual dura mientras se consienta en la esperanza de lograrlo y madura conforme perdure la insatisfacción.

Un nuevo enfoque se manifiesta en la sociedad en cuanto al principio religioso de la castidad; en donde se rechaza el placer del sexo como pecado y ven el casarse por interés económico como prostitución por lo que el matrimonio religioso como principio de relación sexual deja en ser una obligación innecesaria modificando su visión en las relaciones en pareja.
La mujer toma otro papel más importante en la vida social y el campo de la moral antigua se aleja conforme esta se hace presente en la intelectualidad sentando nuevas bases en su relación sentimental en donde ya no desea ser conquistada sino conquistar, no quiere matrimonios por conveniencia sino obtener sus propios méritos, su valor como persona, sin sumisión y mucho menos estar al servicio del hombre.

La mujer amplía su mística en participación social dejando atrás la virtud catequizada por los famosos caballeros que exigían pureza en el cuero/alma de la mujer al casarse con ellos mientras mantenían amantes a sus espaldas y como recompensa las mantenían como esposas abnegadas en casa. Deja el hombre en ser el único juez en las relaciones de pareja así como en el pago de recompensas por la fidelidad entrando en una nueva relación con la mujer la cual no es bien vista ni por la religión, ni por los hombres convertidos en juez. Cuando dudes que te amé, es que estas dudando de ti y, se debe a que no has superado tus miedos.

Pero la igualdad tiene costo y consecuencias, lo misma la progresión y regresión en costumbres sobre todo en el aspecto en ver a la mujer como objeto sexual a la disposición del hombre. La mujer sube de valor y el hombre se desespera por entender que ya no es el que tiene el mando único, que existe esta nueva variante en poder y que el yugo de la religión no es nudo que ahorque a la mujer como antaño.
La mujer se ve transformada por el discurso del mismo hombre libertario quien le elabora un nuevo escenario más libre hasta llegar al equilibrio en género aunque muchos de los hombres deseen seguir en lo anterior. Una mujer que actualmente se contempla igual que cualquier hombre y que establece sus propias reglas en materia de relaciones amorosas alejada de los supuestos castigos infernales o de la señalización social, una mujer que evoluciona en las relaciones gracias a su participación cultural y a pensadores masculinos.

lunes, 17 de febrero de 2020


LIBRO: CUENTOS Y BULLICIOSOS EN SAN IGNACIO, SINALOA - La curiosidad sobre todas las cosas marco mi vida y en esa gran chifladura empecé a leer, escribir lo de antes y después, los rincones del alma florecían con personajes que al observarlos desataban cierta pasión en las gentes que los rodeaban. Cientos de noches no dormí para dedicarme a escribir o leer, reunía dinero para agenciarme un nuevo libro en otras las bibliotecas y su silencio me acompañaban en el dialogo con los personajes de cierto libro. Desnudar ideas y personajes se siente uno incomodo al principio por las pasiones que desata, las interrogaciones a las que te enfrentas, las contestaciones que te callas, el sosiego que desatas. Son desvelos para que cuadre, escuchar voces de recuerdos guardados, distinguir lo que vale la pena bebiendo esa sabia.- Trato de aproximarme, ser el anfitrión de los silencios de un pueblo que no desea ser interrogado por las acciones de sus hijos. Intento plasmar una verdad, sin adivinar la reacción de quien lo lea.
- Voy al grano y sin rodeos para los que gustan de los cuentos, los que razonan la parte psicológica, sociológica, moral, ética entre lo que tenía que ser de cierta manera y lo fue de otra.- A mí me tocó vivirlo, lo poco que lo entendí es lo que pongo en esta antesala para que sea recibido y se penetre en ese huir de la vida sin sentido, mientras se derriban las pasiones anheladas. Un pueblo confinado y encontrado consigo mismo en ese espacio en el cual se alegran mutuamente sus moradores o los que van de vacaciones a visitar a su familia. Un día decidí escribir los recuerdos, fue una idea alejada de ocurrencias, sin pensar en la inmortalidad de los que utilizan la escritura para ello sino por su naturaleza misma como camino a reencontrarme provocándome crisis mental para avanzar.
- Ese es el caudal de este libro en donde no es historia, cuento, sino sentimientos con una imaginación que lo pario en esa maraña tupida que al gustar inmediatamente perece entre lo social y lo sujeto de las ideas. Al cruzar los cuentos y las ideas encontraras el panorama completo de los factores, la interpretación que le doy, la investigación empírica descifrada y potencialmente humana.


1.- Identidad2.- Boda de los primos3.- Una tarde4.- La joven y el caballo5.- La guitarra6.- El gordo7.- Sombras8.- Isabel9.- La noche10.- Felipe Nery y los tesoros11.- La burra12.- Sexo en el cementerio13.- El profesor14.- Robo15.- El cura y el mendigo16.- Leyenda del negrito17.-La niña asesinada18.- La mujer del panteón19.- Aquellos años20.- Cauque en el peñón de los cuervos21.- Las veladoras22.- La vaca23.- En el cine24.- La fiesta de los 13 años de Mabí Gamboa25.- En la paletera del Chebo26.- Árbol de guamúchil27.- Panteón español28.- Escobosa (casa de tres pisos)29.- Convertida en abuela30.- Primeros cines31.- Casas antiguas32.- Él Te-te33.- El duende34.- Primera visita a una biblioteca35.- Clase de costura en la primaria36.- El gato37.- En la Sierra38.- Ajoya y San Ignacio39.- Húngaros y gitanos40.- Historias populares41.- Mineral de Contra estaca42.- Tayoltita Durango 195043.- Escribir44.- Reconstrucción del pueblo45.- Tololoches, Chirrines, redobla46.- Cierre

domingo, 9 de febrero de 2020

EN CORTO: LEYENDAS 
Cuenta la superstición que, antiguamente, los terrenos situados entre la esquina de la iglesia y la bajada a el río existían unas casas viejas que fueron derruidas y que estas casas antiguamente estaban habitadas por brujas, duendes, fantasmas los cuales empezaron a manifestarse al ver perturbada su paz- Otra leyenda nos habla que un Albañil Francés construyo un hermoso palacio (calle Gabriel Leyva-esquina plazuela municipal)y el cacique del pueblo, que lo tenía contratado para que le hiciera esa casa en busca de que no construyera otra igual le mando sacar los ojos, le cortaron la lengua y los brazos.
Ahora se asegura que se escuchan voces por la noche, se oyen cerrar de puertas, ruidos extraños.
En otra de tantas leyendas se menciona que existe un fantasma sin cabeza que llama a las personas, y la gente antigua se refiere a este fantasma diciendo que unos ladrones saquearon la iglesia y cortaron la cabeza a un anciano que se encontraba allí cuidándola ya que el cura había salido a la nueva Galicia (Guadalajara). Semanas después, una sombra sin cráneo apareció en la puerta del templo al caer el sol. Era el ánima del anciano asesinado, que había vuelto a la tierra para revelar quiénes le asesinaron; actualmente algunos pobladores atestiguan verlo parado en la puerta principal del templo con la mirada fija hacia la bajada del río.
Aunque los más ancianos consideran que con el tiempo este fantasma desapareció y ahora ya nadie vela la puerta de la iglesia. También está la historia del hombre rico que había contraído matrimonio con una joven campesina, sin que nadie pudiera impedírselo, ya que el único opositor al matrimonio, era el padre del joven quien había muerto sin revelar su gran secreto, había muerto, llevándose a la tumba un secreto que destrozó a la pareja. El joven rico y la muchacha campesina eran medios hermanos (pecado capital). A partir del matrimonio la gente comenzó a murmurar malos augurios sobre todo cuando nació una niña del matrimonio aquel- Nadie, supo- pero la pequeña fue asesinada tres años después de su nacimiento.
A partir de ese momento los pobladores aseveran que en esta casa en la cual poco después se puso una tienda de la señora Toñeta se escuchan ruidos, pisadas y voces de ultratumba- Que dicen-yo fui una niña y fui violada, enterrada parada en el patio cuando todavía no sabía decir mama-Yo no tuve mama, ni papa-fui violada y enterrada viva. En la actualidad la casa está abandonada cayéndose, pero la gente no quiere vivir en ella por miedo a la niña.
En este pueblo también trabajo la inquisición con sus ejecuciones públicas, hizo que surgieran multitud de rumores en toda la población sobre la existencia de fantasmas en las casas de los alrededores. Éstos fueron avivados por los propios vecinos de la zona, que aseguraban que todas las noches se podían oír los gritos de los ejecutados.
No hay casa más misteriosa en San Ignacio, que la localizada a un costado de la iglesia, es la llamada casa de la escobera por la función que ejerce actualmente (Almacén de espiga para escoba, cuyo dueño es mi tío Luis Loaiza Larrañaga) en otro tiempo fue la misión cultural y un poco más atrás vivía la familia que fue la fundadora del pueblo quienes tuvieron dos hijas. Misteriosa casa, ya que bajo su techo rondan dos leyendas en las que el único protagonista es el amor. Antes de que viviera en ella Gil Osuna rondaba una leyenda.
En esta casa se cree que un caballero español, la tomo de nido de amor con una de las hijas (eran dos hermanas) pero su amor fue fugaz porque el caballero apareció muerto cerca de Santa Polonia al poco tiempo de contraer matrimonio( se rumoro en la época que lo desnuco un enamorado de la muchacha el cual se sintió traicionado cuando esta prefirió al español y dejo plantado al criollo), después la muchacha aparece muerta en los corrales de su casa, entre las vacas, su otra hermana en su dormitorio muere envenenada (jamás se esclarecieron las causas de sus muertes, pero la gente al referirse al hecho mencionaron que la hermana que se enveneno, mato a la otra, porque estaba embarazada del español del cual ella estaba enamorada y decidió matar a su hermana envenenándose subsiguientemente ella)
El papa de las muchachas resolvió enterrarlas en la parte baja del río, con los años se esfumaron la cruz y la tumba en las aguas del río Piaxtla purificándose (Los padres después de la tragedia regresaron a una región de España quedando la casa lacrimosa de amor). En los mentideros de la sociedad aquella cuya sede estaba enclavada en Rosario Sinaloa no se hablaba de otra cosa y todo el pueblo aseguraba haber visto el fantasma de las mujeres caminando entre las vacas, en otras ocasiones asomándose por las ventanas hacia la calle en espera del caballero español- Se comenta que durante muchos años una de las hermanas se aparecía en las escaleras de la iglesia y después de recorrer todo el guardabarros se arrodillaba, se daba golpes en el pecho y desaparecía.
La otra hermana (La casada) por su parte, vestida de negro la observaba tres pasos atrás, al final se tomaban de mano para salir juntas del templo. Pasados los años, esta casa sería el hogar de un viejo acaudalado y su joven esposa de conveniencia (clase social baja), pero la relación se truncó cuando tres años después de la noche de bodas la joven se quitó la vida. A partir de entonces, se dice que todas las noches su fantasma pasea por la sala de la casa, tintineando unas monedas que el propio marido le regaló como arras para su desposorio.
La cárcel. A lo largo de su historia, el pueblo criticó la situación inhumana de los calabozos y los tormentos que se infligían a los presos los vecinos de la antigua cárcel aseguraron durante siglos que se oían gritos desgarradores. La leyenda cuenta que eran espíritus de carceleros y de quienes murieron tras ser torturados.
La legión de las almas errantes cuenta entre sus múltiples huéspedes a un sacerdote quien tuvo una hija y vivía en donde actualmente se encuentra la unidad administrativa, pero que en aquellos años contaba con una gran residencia, llena de ganado y el sacerdote aseguraba que la señora que la habitaba era una hermana viuda; la cual contaba con bastantes recursos y quien decidió vivir en aquel pueblo para estar cerca de su hermano, ya muerto el sacerdote se supo la verdadera relación amorosa que existía.

martes, 4 de febrero de 2020

LIBRO PODER Y ESCLAVITUD

Griegos, aqueos.- Persas (Nabucodonosor.- Ciro II el Grande.- Alejandro Magno.- Religión Griega.- Filósofos Griegos.- Leonidas.- Heráclito.- Heródoto.- Pericles.- Aspasia.- Pitágoras.- Sócrates.- Sófocles.- Hipócrates.- Platón.- Aristóteles.- Sofista.- Jenofonte de Atenas.- Lucius Annaeus Seneca.- Homero.- Romanos/Fundación.- Espartaco.- Octavio Augusto.- Cleopatra.- Nerón.- Imperio Bizantino.- Flavio Teodosio el Grande.- Alarico I.- Justiniano I.- Religión.- Siddhartha Gautama.- Confucio.- Jesús.- Mitraismo/ Cristianos.- Mahoma.- Estado Islámico.- Roger Bacón.

- Reyes católicos.- Lucrecia Borgia.- Isabel I de Inglaterra.- Fausto.- Johannes Georgius Sabellicus Faustus.- Agripa de Nettesheim.- Iván el terrible.- Martín Lutero.- Maquiavelo.- Adam Smith.- Napoleón Bonaparte Ramolino.- Napoleón para Políticos.- Napoleón el guerrero.-José Francisco de San Martín.- Simón José Bolívar Antonio de la Santísima Trinidad y Palacios Ponce y Blanco Karl Marx Vladimir llich Uliánov (Lenin) Sigmund Freud Noam Chomsky Esclavitud Estados Unidos de América/Independencia Abraham Lincoln Gerónimo Toro Sentado Esclavitud en México Moderna Prostitución Camino de la esclavitud

ARREBATOS DE JUVENTUD

Escribir un libro sobre los Arrebatos de juventud, esperando sean los jóvenes quienes lo lean y una vez que lo hayan empezado a ojear, no lo suelten, que ocasione emoción e interés; que ayude a interpretar lo que les sucede en función de lo que se cuenta en él y hasta que haya un antes y un después de su lectura. Espero enamorar a unas cuantas jovencitas puesto que todo escritor es en último término un seductor. Un libro que sea capaz en ser llevado a la cama de todos aquellos que leen por la noche, antes de dormir.
También ir al encuentro, aunque esto sea menos importante, estar un tiempo indefinido, pero en cualquier caso muy largo, en los escaparates de todas las librerías del mundo.

 En fin, voy al encuentro que refleje lo mejor de mí y, todavía más, algo más grande que yo, pues estoy convencido de que las auténticas novelas son mucho más sabias que quienes las escribimos. Claro que no soy tan tonto como para no darme cuenta que todas estas expectativas son desproporcionadas y, posiblemente, ambiciosas. Pero es que sólo con una expectativa puede acometerse esa tarea, al menos para mí, tan excitante como desesperante, que es el parir una historia. Tengo derecho a que mis esperanzas sean ilimitadas no porque yo sea un grandísimo escritor (cosa que dudo, pero, en todo caso, la medida que pueda tener, sobresaliente o mediocre, sólo podrá dictarla el tiempo) Por supuesto que sé que pocas de estas esperanzas llegarán a cumplirse algún día, pero es que las esperanzas no se albergan para que se cumplan, sino para ponernos en movimiento.

Lo importante es entregarse con toda la sinceridad de la que uno sea capaz, soñar con un libro increíble y trabajar por su consecución, contribuir a la búsqueda de la belleza y de la verdad, dar cabida a la imaginación, que es una de las potencias que más nos humanizan. Si muriera hoy, mi carrera como escritor ya tendría sentido, pues mis libros han llegado, según me consta, al corazón de muchos de los que me han leído. Eso me deja muy satisfecho y, en definitiva, es lo que deseo en dar tiempo al tiempo.

lunes, 3 de febrero de 2020


MARGARITO ESPARZA NEVARES.- El Duende.- La vida cotidiana del pueblo ha girado desde su fundación por los Jesuitas rodeado de historias de almas en pena, espantos, tesoros, duendes que cuidan los tesoros, aguas milagrosas, mujeres que tuvieron problemas en su vida. La gente cree a píe juntillas que se les salen en ciertos lugares. La religión inculca que esos duendes son ángeles que se cayeron del cielo en la guerra religiosa del Arcángel San Miguel contra el diablo y que al perder la batalla los aventaron por la tierra en diferentes lugares. Aparentemente en San Ignacio cayeron muchos porque se respiran, huelen anda en el aire o mente de los lugareños. Lo que llama la atención, es el desasosiego que se desata cuando llueve con estruendosos rayos y la persona anda solitario en el monte. Los rayos desatan intranquilidad en los que miran en el rio cuando uno de ellos brota desde sus aguas.

Estos supuestos enanitos de color verde, los difundieron en la televisión con los Pitufos. Sin embargo desde tiempo antes en san Ignacio se asegura que gustan en vivir en casas abandonadas, pozos encantados, cuevas. Dicen que al tomar una casa abandonada se encariñan tanto que ya no permiten que nadie viva en ella y si una persona se atreve a vivir, se encargan en hacerlo sufrir con travesuras o cosas extrañas sin que exista un remedio para expulsarlos.

Se argumenta que en la cocina quiebran platos, vasos, tiran ollas, lo que hace que la persona se inquiete, empiece a reflexionar si vale la pena vivir en allí. En un tiempo quisieron ponerle remedio y llevaban al cura del pueblo para que con agua bendita los expulsara pero el remedio no surtió el efecto deseado o simplemente cambiaron de casa. Son traviesos, gustan en jugar con la credibilidad de la gente y es probable que sea mera imaginación. Se escucha a ciertas personas que los han visto, otro que los escucho cantar, caminar, de manera que ante lo narrado la mayoría de los protagonistas confirman al terminar su plática que salieron huyendo sin mirar atrás. Por el camino a los Tules (Entre San Ignacio y Ajoya), yendo de san Ignacio al ojo de agua conocido como los Tules, se aseguraba que en una noria del lado izquierdo (En el potrero de Echegaray) existían duendes que cuidaban la noria.

Me preguntaba ¿Por qué la cuidan y que hacen en ese sitio? Sin mucho preámbulo me anime a visitar dicha noria y comprobar lo dicho por la gente que se llevaban a todos los que se acercaban. Llegue al pozo, mire adentro, solo había un balde pegado a una soga que servía para sacar agua. Los duendes nunca se aparecieron. Al exponer en el pueblo me cambiaron la versión diciéndome que solo se llevaban niños pequeños y que no les gustaban las personas de 20 años en adelante. Además afirmaban que el niño debe andar solo, perdido por las calles del pueblo para que ellos lo convencieran mediante dulces, chocolates o engaño en que los acompañara. Deje en creerles, es difícil esto suceda por más cariño que muestren a un niño no deja en ser mera ilusión el que se engañe y vaya hasta el monte en donde se localiza la noria.

Me dije: Me quieren tomar el pelo.- Fui a los Tules para conversar con el señor que estaba viviendo más cerca de esa noria.-  Un campesino que vivía en la casa del aguaje de los Tules a escasos 200 metros de ese lugar, cuando le platique la historia me dijo que era cierta, que ellos en ocasiones llegaban a su humilde casa y se preparaban café, que cuando se levantaba solo encontraba las tazas sucias en la mesa y que en otras ocasiones se bebían el agua del aguaje amaneciendo este seco, sin agua para las vacas.- En ciertas noches, se meten a los nidos de las gallinas y se beben los huevos; ellas gritan espantadas, luego se hace un silencio.  

Nunca he visto un duende, ni quiero topar con ellos, de seguro me asustaría y saldría huyendo hasta el pueblo. En cierta ocasión paso por aquí un enanito en medio de la noche, venia de Ajoya, yo al verlo creí que era uno de esos duendes pero al enfrentarlo caguallana en mano se identificó diciendo que se llamaba Margarito Esparza Nevares y que era artista, comediante de la televisión.

Llevaba una guitarra pequeña de acuerdo a su estatura.- No media más de 65 centímetros.- Eso me tranquilizo.- Siguió su camino y todo quedo en silencio, solo recuerdo que iba rascando las cuerdas de su guitarrita. En la memoria guardo que vestía un pantaloncito de mezclilla, camisa a cuadros, un sombrero al doble de su cabeza, dijo que iba para la ciudad de México. Seguro que si existían duendes, uno de ellos debía ser este personaje por lo chiquillo de sonrisa amplia, mirada inocente. De allí, no conozco otro que se pueda decir que es duende, más bien son enanos.


HISTORIA EN SAN IGNACIO, SINALOA 

Debido al descubrimiento de oro y plata en la zona de Ajoya la población se vio incrementada, llegaban gente de muchos lugares, se acrecentó el comercio. Atraídos por la fiebre del oro y plata algunos se arraigaron para siempre en la zona otros se regresaron desilusionados. El trabajo con mulas para subir provisiones se vio pujante. Amado Loaiza Larrañaga fue uno de esos pioneros y entre sus ventas se contaba con un refresco hecho de fruta “Zumba cola” (En principio lo envasaba a mano). Al crecer su negocio compro una embotelladora pero con la caída en el precio de la plata a nivel mundial, la mayoría de las minas cerraron y el negocio en venta de refrescos cerro, la máquina de refrescos, la mantuvo su hijo Amado Loaiza Perales  durante muchos años guardada en la casa que se encuentra a un lado de su actual expendio de cerveza.

Lo común en mercancía era la carne seca de res, el chorizo, carne de cerdo, azúcar, sal, manteca. El negociante debía contar con un mínimo de 15 mulas. El primer apellido en la zona de Ajoya fue Loaiza, siguiéndole el Manjarrez cuyos ascendientes llegaron de España. Los vascos al llegar a la zona buscaban fortuna inmediata a través de los minerales sin embargo la necesidad los hizo que unos se convirtieran en ganaderos o agricultores. Surgen las grandes haciendas ante el panorama virgen del territorio a explotar. Los comerciantes posteriores trasportaban enseres domésticos, ofrecían todo tipo de productos. Los moradores comienzan a criar chivos, borregos para sus barbacoas. Florecen los abarrotes, la panadería, talabarterías, el oficio de joyero, una botica en donde se elaboraban medicamentos, aunque les hacía competencia los remedios caseros dependiendo de la enfermedad, el peluquero la hacía de dentista.

La destilería para el mezcal vio la oportunidad en ese campo inhóspito, los nativos consumían pulque, una bebida extraída de una lechuguilla y resina de ciertos arboles (Con ella alucinaban). El cultivo de la caña lo introdujo Apolonio Sáenz (Esposo de Epifanía Osuna, vivían en la noria y era el dueño de la vinatas la angostura, fue antecedente de la familia de Federico Osuna (Ex presidente municipal y dueño del cine), Gil (Ganadero) y el Canelo Osuna, medio hermano de ellos y esposo de Bertha Bustamante.
Apolonio:- Comienza sembrando caña en el rancho de la caña localizado en el pueblo de jinetes. En ese rancho se cosechaban producto para el agua miel, elaborar el piloncillo.  Los arrieros acudían hasta este rancho a comprarle estos productos para irlos a vender a las minas. La industria mezcalera deja de existir debido a que el gobernador Leopoldo Sánchez Celis les subió mucho los impuestos y resulto incosteable para que la gente pobre que en realidad era la que la consumía dejara en hacerlo.

En la época existía un grupo de bandoleros a los que llamaban los Lauréanos que se dedicaban asaltar a los viajeros en su tránsito obligado por el arroyo de Colompo o por el camino de herradura de los cerros. Los bandoleros eran perseguidos por un grupo de policías rurales al mando de Mundo Bernal. Los lauréanos utilizaban sonidos imitando aves silvestres para enviarse mensajes o avisándose cuando los rurales anduvieran cerca. Los rancheros y mineros al verse asediados y ante el temor del robo escondían sus monedas enterrándolas en la pared de du casa, milpas, a la sombra del tronco de un árbol. En muchas de las ocasiones esas monedas no fueron recogidas quedando en tesoros. Costumbre era bajar en cierta fecha todo el ganado para herrar a los becerros jóvenes.

 La gente se mostraba alegre, el dueño regalaba tragos de mezcal. Eran tiempos de bonanza, alegría donde los jóvenes daban serenatas por la noche. El hacendado tenía varios ranchos, usaba muchas mulas para trasportar mercancía hasta su hogar. Se sembraba mucho ajonjolí, los primeros camiones hicieron su aparición por el pueblo para recoger los costales en cuanto a la cosecha de maíz y frijoles al entregarse el hacendado repartía parte de ella a los que la sembraron después de pagárselas. La gente que viajaba a las zonas mineras utilizaban muchos atajos para evadir a los lauréanos.

Costumbre: En San Ignacio con la llegada del vasco Francisco de Ibarra y su creencia en san Antonio De Padua, las muchachas en edad casadera tomaron la costumbre en encargar para comprar un San Antonio y ponerlo de cabeza hasta que encontraran marido. San Ignacio de Loyola es festejado con las mañanitas al igual que el día de San Juan (Paseos en el pueblo a lomo de un caballo) por los favores recibidos, asisten a misa por la mañana cantando las mañanitas después se da una misa a pleno medio día, luego una segunda misa en la tarde, se consagran, bautizan los niños de la comunidad. Los adultos pasean en caballo por las calles. Fuera de la iglesia en ocasiones queman un castillo por la noche.

La falta de vías de comunicación con la zona la margino de todo tipo de eventos culturales, no se presentaban espectáculos de calidad en las fiestas patrias. El atractivo en la fiesta se circunscribía a pasear en la plazuela, unos cuantos se animaban a bailar (La gran mayoría no sabía llevar un ritmo) y los organizadores cobraban por bailar. El improvisado salón de baile se ponía en la plazuela (Al correr de los años, unas carpas con música alrededor de la plazuela), luego en una cancha que existía a un costado del palacio y  posteriormente se acondiciono el palacio de gobierno para ello.

Pocas damas de la sociedad mostraban el buen ánimo de las clases sociales de la ciudad en cuanto adornar su cuerpo (En elegancia y gusto de los colgajos de las clases humildes) En los bailes principales del pueblo, las muchachas se vestían primorosas (Mandaban hacerse sus vestidos con Cleotilde Lafarga o Esthela Robledo), cautivaban a los jóvenes mientras que las clases bajas tenían su baile en el salón de la Nanchi de Esteban Almaral. La clase alta se enamoraba enviándose cartas de amor, miradas en la Iglesia,  plazuela, mientras que las otras elegían en su casa, ir al mandado, el rio, los lavaderos públicos como “el Corazón” en la parte oriente del pueblo y los “tanques” en la parte poniente.

Todas las clases sociales acostumbraban ir a la iglesia para luego pasear dando vueltas en la plazuela. La temporada de verano se llenaba de muchachos (as) oriundos del pueblo que por diferentes circunstancias andaban fuera y se dejaban ver en esas fechas. La plazuela se llenaba de puestos desde venta de ropa, juegos de azar, tiro con rifles de posta. Al ir disminuyendo la actividad económica los responsables de las vendimias los acomodaron a un costado de la plazuela de la Nanchi (Fruta pequeña que se da en la zona) para posteriormente dejar de asistir a las fiestas por incosteables.

Las vacaciones se aprovechaban para ir al paseo del arroyo "Los “cuervos” y en época de secas a las “Peñitas” en el rio. Eran lugares agradables donde se contactaba entre jóvenes. Difícil era viajar a Guadalajara se debía tener muchas ganas y contar con un buen fajo de dinero, por ello cuando una persona salía del pueblo a esa ciudad desde muchos días antes se daba a la tarea de andarlo difundiendo, tratando en desatar envidia.

 En 1903 y 1904 apareció en el pueblo casos de peste bubónica. Los muertos fueron enterrados en el potrero de los Coyotes sellando la tumba y bañándolos con cal. Las funciones de box se hicieron presentes, llevaban un boxeador técnicamente preparado y retaban a los jóvenes para que se subieran a golpearse con este ante el regocijo de los que reían de los intrépidos. En cuanto a la prostitución por lo general no existían muchas mujeres que la ejercieran, lo normal era que una o dos de ellas sin marido, viudas, madres solteras en las afueras del pueblo montaran una casa que no estuviera a la vista de la sociedad pero que sin embargo los jóvenes si acudían. En semana santa tiempo después se llevaron prostitutas que armaban un show en la cantina de Amado Loaiza, eso ocasiono que el pueblo en general se mostrara molesto por lo que solo acudieron a ver el show gente ajena a la población (Fuereños) o los frecuentes borrachitos clientes de la cantina.

IDEOLOGÍA UNIVERSITARIA
Yo era un héroe estudiantil que volvió a casa con el título profesional en mano. Un buen día salí de mi pueblo al encuentro con la vida con esperanzas enormes y pensamientos confusos y cuya ilusión estaba puesta en obtener un título universitario.
Pero la vida que no se entrega sino al claro mirar, me había cerrado el paso con su puño de hierro y sus ganas de reírse de los que todo anhelan y con nada cuentan.
Ganas de llorar me venían cuando estudiante ante la falta de oportunidades, de dinero para el camión, la comida; de llorar con esas lágrimas de la derrota injusta que alguna vez hasta el Cid campeador dejó que le corrieran por las barbas al verse expulsado de su tierra.
Y fue entonces, cuando más agudo era el dolor y más dulce el gusto por las letras quien solo en el silencio de sus noches de desvelo la conciencia me reclamaba “Sufre, mi buen muchacho; sufre un poco, porque una derrota no viene a mal cuando se es fuerte”.
Así fue como hace 40 años me lance a la conquista de la universidad fuera de mi estado al ser prácticamente expulsado ante la falta de un espacio público para estudiar. Llevaba en el corazón ilusiones sin medida, y en el espíritu las doctrinas más dispares. ¿Cómo extrañarse entonces de que al andar de pocos años la realidad me cortara el camino, me rompiera las armas y me estrujara los sueños? Aquel fuerte muchacho, a quien no faltaba por cierto el ardor combativo, tenía sobre el mundo y la política las ilusiones más extrañas.
Yo, creía que la juventud tenía un valor en sí; que la historia era un choque perpetuo entre generaciones “polémicas” y generaciones “acumulativas”; y que bastaba por tanto desalojar de los claustros a los envejecidos y arrojar del gobierno a los mediocres, para que empezáramos a vivir la “hora anhelada de un México mejor”.
Confiaba para eso en el único auxilio de mis sus fuerzas, físicas e intelectuales. En la calle y en la plaza había descubierto a un aliado formidable: el aguerrido y brioso proletariado estudiantil universitario. Pero aunque fraternizaba con él, y decía compartir sus ideales, le disputaba de hecho los puestos de comando y hasta pretendía esclarecerlo con mi propia doctrina de las “generaciones combativas, llenas de ideologías”.
Desdichada teoría y candorosa vanidad a las que debo en buena parte mí templanza. Mas, como había en mi voluntad de pelea, y corazón de sobra, aquellas derrotas se curaron solas, las heridas dejaron de supurar, el candor de las ilusiones floreció de nuevo en ese desierto de lucha por las causas justas, idealistas y me hizo entrar por los ojos el crudo dramatismo de la realidad contemporánea para los que nacen con ganas de crecer y no cuentan con lo mínimo. Y comencé a sospechar que las luchas son las que dirigen la historia, y que en el momento actual las intenciones mejores sólo conducen a la esterilidad o a la reacción cuando no se acepta la hegemonía indiscutible de la sociedad.
Los años han pasado y semejante transformación quedo vigente, lista a cualquier chispazo, es decir llego la vejez pero sigue el idealismo, esa historia personal que no implica, de ninguna manera, la renuncia a los grandes ideales que dieron al movimiento universitario por un México mejor.
Los años y las experiencias quedaron atrás con el siempre engaño demagógico del discurso político. Era joven y luchaba a ciegas con los molinos de viento como el buen quijote, pero en vez de perseguirlos casi a ciegas por caminos imposibles, se ahora con absoluta certidumbre cuáles son las condiciones previas que es necesario realizar.
¿Cómo? alzar el edificio de la Universidad futura en esta sociedad actual que detiene el avance de las técnicas, que niega a las masas estudiantiles el derecho de la cultura, que las rechaza de plano bajo el pretexto del examen de ingreso, que las persigue, que alarga innecesariamente los estudios para impedir que salga de manos de la burguesía el monopolio de la cultura y de la ciencia
¿Cómo construir el hombre libre, en esta sociedad actual que sólo piensa en el consumismo, la esclavitud como solución de su crisis como único sistema para prolongar durante un tiempo una dominación que ya ha concluido?
La “Universidad” a la que todos los jóvenes aspiran, aquellos que están deseando ser libres y cuya existencia no les permitimos o no queremos que estén con su realidad. Crear una universidad con alma, con espíritu universitario que transforma radicalmente la esclavitud permitida y fomentada desde el estado, una universidad que sea libre y que conquiste la libertad de sus egresados.
Una universidad que empiece a construir desde los propios cimientos la única sociedad en que podrá vivir “el “hombre libre”. Esa universidad y ese hombre no son las viejas ilusiones de otro tiempo que se presentan ahora remozadas, son ya una fresca realidad viviente.
He tenido la fortuna de pasar por esas aulas, de compartir la vida de esos jóvenes. Y bien, amigos míos: todo lo que nosotros anhelamos desde hace tiempo, todo lo que algún día aspiramos a ver con nuestros propios ojos del cariño entrañable, marcha ya con paso firme en la primera de las patrias demagógicas.
El enorme tesoro acumulado por la labor de siglos continúa sin estar al alcance de la mano que lo quiera. Y mientras en el resto del mundo el estudio desfallece y nos comparan en México la investigación se agota.
Hermoso espectáculo hubiera sido el haber llegado a esta edad y al mirar atrás encontrar que aquella sociedad al fin había encontrado su rumbo y en materia de cultura ya no fuera privilegio de nadie porque primero extirpó el privilegio económico. ¿Significa esto renunciar a la lucha dentro de la universidad hasta que llegue triunfante el día del advenimiento? Sería suicida semejante actitud.
Nada ocurre en la historia de manera mecánica. Somos los seres humanos los que la vamos haciendo con nuestros actos, y de nada serviría saber que están con nosotros las fuerzas del porvenir si no les saliéramos al encuentro con el continuo combate.
No hay una sola reivindicación estudiantil, por minúscula que sea, que no merezca la acción más tesonera. Porque lo grave y lo serio no es el arancel éste o el reglamento aquél. Lo grave y lo serio está en saber que detrás de esas cosas en apariencia tan pequeñas vienen preparando su ofensiva las fuerzas sociales enemigas y que es necesario por lo mismo movilizar las grande masas para montar día y noche la guardia vigilante. Cuando la juventud toma la bandera ideológica, la conduce hasta el fin entre sus puños cerrados.