martes, 24 de septiembre de 2024

 

JEAN PAUL SARTRE “LA LIBERTAD”

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Es uno de los filósofos franceses más famosos del siglo XX, autor de numerosas obras dedicadas a los problemas de la existencia, la conciencia, la moral y la libertad. En su investigación, Sartre intentó encontrar respuestas a las preguntas clave de la filosofía ¿cuál es el significado de la vida, si existe libertad de elección, si una persona es responsable de su vida? La existencia es el concepto principal de la filosofía de Sartre, que determinó el nombre de todo el movimiento conocido como existencialismo. La existencia humana es la vida de una persona, saturada de sus elecciones de vida y que tiene lugar en circunstancias específicas. Cada uno de nosotros existimos mientras elegimos qué desayunar, cómo ir a trabajar o a quién visitar, etc.

 Según Sartre, el hombre no tiene una “esencia” predeterminada. Es decir, ninguna persona está predeterminada al nacer, no tiene un destino propio o una historia predestinada. Cada uno elige su propio camino y determina su propio destino. Y en esta incertidumbre, una persona es libre de elegir en quién se convertirá (cuando sea mayor). Teniendo en cuenta diversas restricciones y circunstancias externas de la realidad ofrece.

 Elección y responsabilidad: El problema de la elección y la responsabilidad surge del problema de la existencia humana. Si cada persona en cada momento de su vida se encuentra en una situación de elección, entonces cada decisión y acción determina todo su destino futuro. Por lo tanto, para cualquier decisión, mañana (y pasado mañana también) tendrá que soportar la carga de la responsabilidad que eligió.  Cualquier decisión de un individuo determina el destino de toda la humanidad, según Sartre. El nivel de responsabilidad aumenta significativamente.

 Ética: Surge del concepto de libertad y responsabilidad humanas. Dado que la elección de cada persona moldea a toda la humanidad, cada uno de nosotros debe luchar por el bien y la justicia. Sólo entonces la humanidad en su conjunto se volverá amable y justa. En consecuencia, si todos cometen atrocidades, esto moldeará a toda la humanidad como mala e injusta. Sartre desarrolla el concepto de “en sí” y “para sí”. La conciencia humana está, por así decirlo, dividida en dos partes: el inconsciente, que refleja la realidad objetiva (o el mundo exterior), y el consciente, que es una interpretación subjetiva de esta realidad.

 La percepción del mundo exterior y el reflejo de sus influencias no dependen de nuestras ideas y preferencias. Así es el mundo, así se refleja en la cabeza. Pero las interpretaciones de la imagen del mundo se forman a partir de experiencias de vida, valores, ideas y conocimientos. Según Sartre, una persona siempre está en interacción con el mundo que la rodea e inevitablemente se encuentra bajo la influencia de este mundo. Sartre, cree que el mundo no predetermina a una persona, sino que le brinda oportunidades de elección y autodeterminación. En el sentido de la vida sostiene que la vida humana es absurda, y sin sentido, ya que literalmente no tiene ningún significado o propósito predeterminado. Después de todo, una persona no tiene un destino desde que nace.

 Las ideas de Sartre causaron mucha controversia y crítica. Lo que Sartre escribió en su obra principal, “El ser y la nada” Es una profunda obra filosófica que desafía las visiones tradicionales sobre la existencia, la libertad y el significado de la vida. Sartre muestra que no sólo existimos, sino que también participamos activamente en la creación de significado en nuestras vidas.  En esta obra, Sartre se basa en la obra de Husserl y Heidegger, pero al mismo tiempo los critica y ofrece su propia perspectiva única. Explora la diferencia entre “ser en sí mismo” (el mundo de las cosas) y “ser para uno mismo” (el mundo de la conciencia), introduce el concepto de “nada” como algo que separa y conecta estos dos aspectos de la existencia. Sostiene que "nada" no existe en sí mismo, surge sólo en el contexto del "ser".

 La “nada” se manifiesta a través de la ausencia, la negación o la imposibilidad. No es algo específico, pero al mismo tiempo juega un papel clave en nuestra percepción del mundo. “Ser en sí mismo” se refiere al mundo de los objetos, cosas que existen independientemente de nuestra conciencia. Estos objetos son estables, inmutables y no tienen contradicciones internas. Simplemente “son” y su existencia no depende de cómo los percibimos o pensamos sobre ellos. Ejemplos de “estar en uno mismo” incluyen piedras, árboles, sillas y otros objetos físicos.

 A diferencia, el “ser para sí” se refiere a la conciencia, a la existencia humana. Esta existencia se caracteriza por la impermanencia y la variabilidad. El “ser para uno mismo” siempre aspira a algo y está en constante proceso de devenir.

 Mala fe: Para describir el autoengaño, Sartre introduce el concepto de “mala fe”. Las personas en estado de “mala fe” niegan su libertad y tratan de convencerse de que estas limitado por circunstancias, roles sociales o expectativas externas. Ignoras el hecho de que siempre tienen una opción y que son responsables de tus acciones. Sartre sostiene que sólo tomamos conciencia de nuestro yo a través de la mirada de otro. Cuando nos vemos a nosotros mismos a través de los ojos de otra persona, tomamos conciencia de nosotros mismos como un objeto en el mundo. Según este punto de vista, somos más críticos con nosotros mismos, evaluando nuestras acciones y apariencia desde el punto de vista de la opinión esperada de otra persona.

 Debido a esto, nuestro comportamiento cambia y comienza a adaptarse a las expectativas y normas que creemos que otras personas tienen de nosotros. Existencia y esencia: A diferencia de la filosofía tradicional, que afirma que la esencia precede a la existencia, Sartre sostiene que la existencia precede a la esencia. Esto significa que primero existimos y sólo después formamos nuestra esencia a través de nuestras acciones y elecciones. Sobre el amor: “El amor no tiene nada que ver con las posesiones. Su máxima manifestación es brindar libertad”. “La libertad es lo que hacemos con lo que nos hacen”. “El amante exige un juramento y se irrita. Quiere ser amado por la libertad y exige que esta libertad como libertad deje de ser libre” La libertad es lo que yo mismo he hecho de lo que ellos han hecho de mí”. “Soy mi propia libertad”.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario