RELIGIONES “DIOS Y EL
DIABLO”
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo
Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
En el Apocalipsis de Juan
hay palabras proféticas: “La gente morirá anticipando los desastres venideros
debido a la falta de fe y de amor”. Una persona vive con miedo de perder la
salud, perder el trabajo, perder a sus seres queridos, perder la vida. Su miedo
corroe y destruye la fe simple, reemplazándola por superstición fingida de fe.
Los católicos y cristianos aseguran que, si usted confía en Dios, ya no le teme
a nada excepto a Dios, porque sabe que sin la voluntad de Dios nada sucederá.
Entonces al leer lo anterior me doy cuenta que se inclinan a que le tenga miedo
a Dios. Conectan el miedo con Dios en vez de fortalecer la fe en no tenerle
miedo sino devoción, agradecimiento.
Nos dicen que Dios está con nosotros en cada
momento, por lo que sigo pensando que esto no está del todo claro ¿para qué
quiero que alguien esté en todo momento conmigo, si le tengo miedo? El pleito
entre las religiones baja su calidad por los dogmas sobre la infalibilidad de
cada religión, se proclama la falta de fiabilidad de cualquier juicio en
materia de fe. Nos dicen que solo lo que está en su religión es verdadero y que
la otra religión miente. Eso me resulta incomprensible, si supuestamente todas
las religiones buscan el nivel máximo como ser humano. Las religiones se
manejan con bastante secrecía, y transitan entre lo sobre natural imponiendo
creencias de secretos que la mayoría de los fieles desconocen.
Los escépticos le llaman
manipulación de la conciencia, y se defienden en el sentido de no aceptar esas
creencias como verdades totales ya que ellos consideran que los ministros de
culto de las actuales religiones son personas egoístas que ven a las masas como
estúpidos y que por ello los controlan. Los jóvenes se aburren y molestan
cuando un ministro de culto entra en el terreno del debate sobre su religión.
No admiten que según ellos les llenen el cerebro de mentiras sobre ese algo que
juzgan que nunca paso. No se consideran ateos, pero a vez no se consideran
imbéciles manipulados, y el resultado es que las religiones van perdiendo
terreno, pero aún les sirve cuando un familiar muy querido muere, para
encontrar esa paz que desean ¿Quién realmente habla con la verdad en materia
religiosa? ¿Quién realmente está seguro que siguiendo esa religión lograra la
salvación de su alma? ¿Existe la salvación del alma que aun es desconocida para
nosotros?
Después de todo, todo lo
racional para unas poblaciones humanas son una locura para otras. La lucha con
las personas letradas, académicas cambio esta historia. Para la gran mayoría de
ellos las religiones en manos de ministros ignorantes, vacíos y con la mente
depositada en sus placeres, económicos y carnales, dejaron de poner su cabeza
en el cielo y en el infierno, y hacen lo que quieren en nombre de Dios ¿Cuál es
la fe, real, y no la obediencia por miedo? Algunos por si acaso prefieren
acatar la obediencia, otros se embotan fanáticamente, y todo le piden o culpan
a Dios. Simplemente creen dudando y dudan creyendo. Son buenos y malos
dependiendo de las circunstancias. Reflexionemos que el humano se embelese por
lo absurdo, entre lo irracional y el deseo frenético de su egoísmo que brota
desde la misma esencia de su alma.
Solo la muerte no es absurda
para los humanos al verla relacionada con la desaparición de ella misma.
Entonces la persona recuerda su muerte es inminente, y éste es quizás el
argumento más poderoso del absurdo. La persona ya lo sabía desde antes, pero guarda
ese sentimiento hasta que se enfrenta a él creyendo poder escapar en sus
últimos alientos de vida. Si no moriremos por un accidente, y estamos enfermos
en espera de la muerte es cuando vemos claro a través de los ojos de nuestro
egoísmo, el deseo indestructible de que exigimos sólo recibir. Para casi todo
el mundo, el dinero es lo principal. ¡Pero hay que admitir que entonces su vida
no es nada, ya que el dinero lo es todo para ellos!
Por muy cerca que estemos de
la verdad, nunca la comprenderemos plenamente, las principales cuestiones de la
existencia quedarán sin respuesta y todos los intentos fracasarán ante la
irracionalidad de la mente humana. Esto es lo que nos conduce a la disonancia y
a la imprevisibilidad de la vida. La vida no es posible explicarla por sus
extrañas leyes naturales, siempre enfrentados con la razón y la realidad en lo
absurdo de ambas. Los filósofos nos dicen que busquemos alcanzar la libertad de
conciencia, pero ¿alguien comprende este concepto aislado, fuera de las masas,
si todos dependemos de los todos? lo que significa que la combinación de razón
y absurdo es evidente. Resulta que una persona actúa en la vida como si fuera
libre.
Pero esta libertad es su
actitud subconsciente, que le ayuda a construir su vida según su plan. Es la
creencia de que él mismo es el dueño de su vida. Se da cuenta que la libertad
no existe, es mera ilusión y que solo la muerte es inevitable, después de la
cual todo terminará. Incluyendo su libertad ilusoria ¿Quién es capaz de
comprender lo estúpido, para darle sentido futuro al ser humano? Volverlo a una
conciencia clara y a una conciencia sin ilusiones y deseos egoístas, en la
confianza de que el futuro no es una causa, sino una consecuencia.
Por eso millones de personas
en el mundo prefieren seguir a su religión ya que para ellas hay fe, esperanza
que están en el camino correcto preparándose para despues de su muerte, es
decir, vida eterna. Para los católicos común y corriente (Pueblo) es un
misterio el nombre de Satanás, el diablo, todos le temen, pero nadie sabe nada
sobre del, solo se presenta en la escena personificando al mal de preferencia
en la noche y en medio de la oscuridad ¿Aceptamos que existe el diablo, que
Dios nos defenderá, que debemos cuidarnos de las tentaciones para que no venga
por nosotros y nos arrastre? Ahora resulta que nos dicen que el diablo es un
Ángel caído, y que fue igual que Dios tanto que no se podían distinguir uno del
otro.
Entonces ¿Por qué tanto
misterio sobre su vida? De lo que, si me doy cuenta, es que el diablo se a
vendió tragando la iglesia católica en las últimas décadas, y sus ministros se
defienden con tácticas antiguas es decir posiciones endebles. Por ejemplo,
Desde hace tiempo defiende la maternidad y la inviolabilidad de la concepción,
pero sin entrar en una lucha frontal. Y la descendencia, guiada por la
“ciencia”, dividió el acto de la maternidad en dos, luego lo sacó del cuerpo,
de modo que ahora la defensa de la iglesia ha perdido todo significado.
Y la iglesia ya está
cerrando los ojos y la boca a la fecundación in vitro, fertilización por
genoma, a la concepción en el laboratorio y a la desaparición de la diferencia
entre lo creado naturalmente y lo artificial del hombre y la mujer. De hecho,
al paso que vamos la iglesia algún día tendrá que admitir que Dios y el diablo
son dos hermanos que por fin se están reconciliando. La fe es lo único que no
se le puede quitar a un ser consciente mientras permanezca conscientemente en
la fe.
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