LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
LIEBRE Y CONEJO
MÉDICO VETERINARIO ZOOCTENISTA FESC- UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTONOMA DE MÉXICO
LIEBRE Y CONEJO
Las liebres producen de dos a
tres camadas de crías al año y las hembras terminan poco después del nacimiento
de una camada. Los machos y las hembras tienen múltiples parejas durante todo
el año. Las liebres jóvenes se mueven poco después de nacer y generalmente
comienzan a reproducirse un año después de su nacimiento. La hembra intenta
defenderse boxeando con el macho, que puede ser bastante agresivo. Se apareará
con varias hembras. Después de un período de gestación (tiempo entre el
apareamiento y el nacimiento) de 42 a 44 días, nacen dos o tres liebres en un
nido bordeado de hierba.
El número de liebres se ha
desplomado en aproximadamente un 80% en las últimas décadas, en gran parte como
resultado de los cambios en las prácticas agrícolas y una agricultura más
intensiva, que ha afectado su suministro de alimentos y su hábitat. Las liebres
son más rápidas que los conejos y tienen patas traseras más largas y fuertes, lo
que les permite alcanzar velocidades de 37 km por hora. El termino aplicado
para una coneja es cierva y al macho se le conoce como conejo. La hembra
alcanza su madurez al año de edad. Los conejos no menstrúan. Si las hembras no
esterilizadas comienzan a pasar sangre, pueden morir desangradas en unos pocos
días. La sangre en la orina también puede ser un signo de cálculos en la
vejiga. Las enfermedades le vienen por sus dientes largos.
Los dientes de los conejos crecen sin parar.
Por eso necesitan roer a menudo para ir desgastándolos; si no, crecerán más de
la cuenta hasta el punto de hacerle daño y dificultarle la vida. Las puntas de
los incisivos pueden hacerle heridas y en casos graves, incluso crecen por
fuera de la boca y le impiden abrirla y comer. Si un conejo deja de comer
porque le resulta imposible, morirá. Asegúrate de que come suficiente fibra y
que roe frecuentemente madera no tratada o corcho. Pasteurella: Es una de las
enfermedades de los conejos más comunes. La Pasteurella, se caracteriza por
ojos llorosos, secreción nasal, estornudos y patas enmarañadas.
Es una infección bacteriana y
suele aparecer en situaciones de estrés o después. Se puede tratar con
antibióticos, pero no siempre funcionan, porque hay riesgo de que se haga
crónica. Además, es muy contagiosa. Lo mejor para prevenirla es ofrecerle al
conejo un ambiente libre de estrés y muy limpio. El problema en las patas es
más habitual en conejos grandes, pero realmente cualquier conejo puede tener
problemas en las patas si no vive en las condiciones adecuadas. Por ejemplo,
los conejos que viven en jaula con suelo de rejilla acaban teniendo úlceras y
otras lesiones en las patas por la presión constante que ejercen las barras.
Los tableros o nidos evitan este
problema. Ácaros en los oídos. Si el conejo tiene costras en el oído, se rasca
y no para de agitar la cabeza, es muy probable que tenga ácaros en los oídos. A
veces, además de todo esto, también pierden pelo. Si no se le pone pronto
tratamiento, corre riesgo de sufrir graves infecciones. Golpe de calor: Los
conejos son realmente sensibles a las altas temperaturas, por lo que es
importante que cuides bien el entorno de tu conejo, especialmente en verano.
Evita que pasen mucho tiempo al sol y procura que siempre tengan agua fresca
disponible. Para que estén fresquitos en verano, puedes colocar una botella de
agua en su jaula.
También puedes usar un
ventilador, siempre que no dé directamente al conejo. Estasis gastrointestinal:
Esta es una enfermedad de los conejos que consiste en la ralentización o
parálisis completa del tracto digestivo. Si ves a tu conejo muy apático, no
come ni bebe, ni defeca, puede que la esté sufriendo. Es una enfermedad
peligrosa, podría ser incluso mortal. Para evitarla, procura siempre darle a tu
conejo toda la fibra e hidratación que necesita. Tumores uterinos: El letargo,
la agresividad, el sangrado vaginal y los quistes mamarios caracterizan a este
tipo de cáncer, que puede afectar a cualquier coneja no esterilizada.
Para prevenirlo, se esteriliza a
la coneja. Calicivirus: Este virus lo transmite la picadura de un mosquito,
pero también se lo puede contagiar un conejo infectado a uno sano por contacto
directo. Es una enfermedad que daña los órganos internos y causa hemorragias.
El conejo deja de comer, está deprimido, poco activo y a veces sangra por la
nariz. Es una de las enfermedades más peligrosas, a menudo es mortal. Para
prevenir el calicivirus, existe una vacuna que se renueva cada año. Las
enfermedades en los conejos domésticos o son: Diarreas: Los conejos tienen un
sistema digestivo muy delicado, por lo que es importante cuidar mucho su
alimentación y asegurarse de que se le dan todos los nutrientes que necesita en
las dosis correctas.
De lo contrario, suelen sufrir diarreas. Pero
esa no es la única causa, también puede deberse a parásitos, a alimentos en mal
estado, a un entorno sucio y no hay que restarle importancia: la diarrea en los
conejos puede deshidratarlos muy fácilmente, por lo que puede ser realmente
peligrosa. Moquillo: Al igual que los perros, también pueden tener moquillo.
Esta enfermedad produce secreción ocular y nasal y puede deberse, igual que
nuestros resfriados, a cambios bruscos de temperatura, corrientes de aire, por
una higiene deficiente de su entorno. El moquillo como tal no es peligroso,
pero puede derivar en enfermedades mucho más graves, como la neumonía. Por eso,
es muy importante evitar el moquillo.
Sarna: La produce un ácaro
parásito que se aposenta en la piel del conejo. Produce costras, pérdida de
pelo, irritación, rojeces, descamación. Es muy contagiosa, por lo que si tienes
varios conejos debes separar al que tenga sarna. Existen dos tipos de sarna
provocadas por ácaros diferentes: una que afecta a todo el cuerpo y otra que
únicamente se localiza en las orejas y oídos. Esta última también produce
exceso de cerumen, que generalmente tiene un color inusual y olor desagradable.
Problemas oculares: La conjuntivitis es una de las enfermedades de los conejos
domésticos más frecuentes.
Produce lágrimas en los ojos, o
en caso de infección grave, incluso pus.
La falta de higiene, rascado o lesiones en los ojos pueden provocar
también otros problemas oculares. Los conejos son animales realmente nerviosos
y activos por naturaleza. Cuando se encuentran en su medio salvaje pueden correr,
jugar y todo lo demás sin problema, pero cuando esta necesidad no se cumple en
una mascota se pueden dar casos de estrés al pasar mucho tiempo encerrado en su
jaula: si tu conejo se siente agobiado, esto le causará ansiedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario