LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
PERRO QUE MUERDE LOS MUEBLES
MÉDICO VETERINARIO ZOOCTENISTA FESC- UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTONOMA DE MÉXICO
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Encerrar al animal puede ser
apropiado o no dependiendo de si se causa daño, es mejor que los confine en una
habitación pequeña. Hay perros que gustan en destruir objetos, por lo que es
mejor darle los viejos (Muñeco de peluche: se pueden volver a rellenar cada vez
que el perro lo destruye) Se ha demostrado que el ruido de fondo tiene un
efecto calmante en los perros.
La música clásica a un volumen
bajo a moderado es apropiada. Para disuadirlo que no muerda los muebles le
puede rociar perfume, vinagre u otro que deteste el perro. Que siempre tenga
acceso al agua, si está volcando el recipiente de agua, asegúrelo o póngalo en
ciertas horas gradualmente. Cuando salga de casa no lo llene de atenciones,
pero tampoco lo ignore. Las señales en que va a salir, el perro las detecta
perfectamente por eso vaya cogiendo las llaves, póngase los zapatos mucho antes
de salir, un rato después lo que ocupa llevar fuera, no le anticipe (Para
disminuir su ansiedad) Los perros necesitan ejercicio, le mejora los niveles de
ansiedad. Lleve al perro a dar un largo paseo. Las feromonas que utilizan para
perros son el Adaptil (Reduce la ansiedad).
También hay un aerosol que se
coloca en su collar y dura un mes. Antes de recetar un ansiolítico hay que
hacerle un análisis de sangre y de orina para establecer los valores de
referencia y garantizar que su hígado y riñones funcionen normalmente. Es
importante darse cuenta de que la mayoría de estos medicamentos tardan de 4 a 6
semanas en surtir efecto y no se pueden suspender de forma abrupta. Si cree que
el medicamento no está funcionando. Los medicamentos pueden ser temporales (de
4 a 6 meses) o de larga duración. Si el perro muestra algún signo de ansiedad,
no usar castigo físico o verbal ya que esto solo aumentará su ansiedad.
Si llega a su casa y encuentra
algo destruido, no los castigue por ello, puesto que el perro aprenderá a
temerle cuando vaya llegando y desarrollara ansiedad. Algunos perros y gatos
pueden desarrollar miedos en respuesta a muchos estímulos diferentes, como
ruidos, personas, animales, automóviles, aspiradoras etc. Estos miedos son
causados por una combinación de genética y raza, química cerebral y el efecto del
período de socialización temprana. Uno de los miedos más comunes que puede
experimentar un perro es el miedo al ruido, en particular, a los fuegos
artificiales, tormentas eléctricas o alarmas y, en casos graves, se consideran
fobias.
Una fobia es un estado de
angustia emocional y físico extremo en respuesta de un estímulo real o
anticipada. En este estado, el perro no puede realizar sus actividades
habituales (por ejemplo, comer o dormir) y está muy concentrado en entrar en
pánico o huir. Por lo regular, a menudo se lesionan al intentar alejarse del
estímulo. Los perros con este tipo de respuestas deben ser evaluados. Lo
recomendable es: Nunca fuerce a un perro a enfrentar el miedo al ruido, ya que
esto probablemente aumentará el miedo y el estrés. También puede ser tentador
castigar o reprender por su respuesta a estas situaciones de miedo,
especialmente cuando el comportamiento es molesto, como vocalizar, destruir
muebles o escapar.
Sin embargo, una respuesta
negativa como esta solo contribuirá más a su ansiedad y puede reducir las
señales que le indican que su perro está angustiado. Ante ello evite aumentar
su estrés y ante respuestas leves es mejor ignorarlo. Los perros que padecen miedo
a ciertos estímulos es mejor mantenerlos alejados de los lugares en donde se
producen, mientras que un perro poco ansioso se puede adaptar y el
extremadamente nervioso empeorara. Todo perro debe contar con un refugio seguro
en la casa, un lugar a donde puedan ir y en él se sientan seguros y protegidos.
Los gatos prefieren las partes
altas o una zona oscura y los perros debajo de la cama. En una tormenta o
fuegos artificiales ambas especies prefieren estar dentro de la casa. Ante los
fuegos artificiales, se le puede acariciar al perro para calmarlo. Evitar situaciones que provoquen miedo
siempre que sea posible. Esto puede parecer obvio, pero hasta que no les haya
enseñado a su perro estrategias de afrontamiento y haya reintroducido
gradualmente los estímulos, lo mejor es, si es posible, eliminarlo de
situaciones ruidosas. Las feromonas como Feliway y Adaptil, pueden ser
utilizadas para calmar tanto al, pero como al gato.
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