lunes, 19 de diciembre de 2022

 

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

CANINOS Y APARATO DIGESTIVO

MÉDICO VETERINARIO ZOOCTENISTA FESC- UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MÉXICO

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COLICOS. - Los cambios en la dieta pueden provocar cólicos en los perros. El cólico es causado principalmente por el tipo de dieta que se le da, es decir, si no alimenta adecuadamente a su animal y en cambio este come productos podridos o en descomposición, así como basura o alimentos contaminados con pesticidas o sustancias tóxicas, puede ser el inicio de un molesto dolor abdominal para el perro. Los virus y las bacterias producen cólicos. La diarrea de adaptación es común cuando se le cambia la dieta al perro por lo que cualquier cambio significativo en la dieta de su perro o cachorro debe hacerse lentamente. Se va mezclando el nuevo alimento con el anterior para ir reduciendo gradualmente la cantidad a favor del nuevo alimento.

 Si el perro come demasiado o si ingiere alimentos no digeribles (restos de comida, huesos, leche, etc.), tiene un mayor riesgo de tener diarrea, este es el caso habitual con la leche de vaca, porque la leche de vaca no es apta para cachorros, porque no tiene un tipo de enzima llamada lactasa, que le permite digerir bien los alimentos. Lo mismo ocurre con los alimentos llenos de almidón, como las patatas poco cocidas, ya que el almidón fermenta en el intestino, y el perro no puede digerirlos adecuadamente, lo que provoca el cólico. Alimentos que contienen proteína de mala calidad provocan diarrea por su mala digestión, lo mismo sucede con alimentos industriales que están hechos de cartílagos y huesos.

El cólico o la Colitis es una inflamación del estómago, intestino delgado o grueso. Algunos perros muestran síntomas leves de colitis, mientras que otros pueden verse más gravemente afectados por esta enfermedad y hay perros que son aún más propensos a la colitis. Una buena dieta y un tratamiento suficiente contra la inflamación contribuirán significativamente a reducir la inflamación y prevenir la recurrencia de la colitis, ya que los perros que a menudo padecen esta enfermedad necesitan antiinflamatorios, puesto que estos fármacos reducen rápidamente la inflamación y mejoran los signos clínicos.

Cólico crónico. - El perro se enferma repentinamente y muchas veces las razones pueden estar dadas por condiciones como el clima prematuro, ya que los perros son muy sensibles al calor, por lo que expuestos a condiciones de calor insoportable suelen hacerles doler y sufrir este tipo de cólico. La enfermedad también puede ser causada por parásitos, comió basura, comida podrida. El cólico crónico, generalmente se cura con un curso corto de medicamentos. En este momento, el perro debe ser alimentado con alimentos digeribles.

Sin embargo, la carne cruda debe evitarse en la medida de lo posible, siendo la carne hervida con un poco de aceite crudo una alternativa adecuada. Se llama Cólico crónico, cuando el perro sufre de cólicos durante semanas o meses de recurrencia de los síntomas y puede agravarse. Otra razón para el continuo brote de cólicos puede ser causada por simples alergias a los alimentos para perro, que involucran químicos e ingredientes artificiales en la comida. Cólico ulcerativo. - Este tipo de cólico también se conoce como colitis del boxeador porque la raza de estos perros, el Boxer, lo padecen. La colitis ulcerosa aflige al perro con un dolor excesivo y sangrado durante las deposiciones ya que se cree que los perros que padecen esta enfermedad tienen un sistema inmunológico bajo frente a las bacterias en el colon, lo que conduce a esta grave situación. Los perros con esta enfermedad comienzan a mostrar signos a partir de los 2 años y estos síntomas empeoran con la edad.

Los perros afectados por colitis ulcerosa no responden bien a los fármacos antiinflamatorios convencionales como el metronidazol o la tilosina sulfasalazina, cada uno de los cuales ha demostrado tener excelentes resultados en el cólico normal en perros, incluso el enrofloxacino es uno de los pocos antibióticos que muestra de inmediato mejora de la condición de los perros. Este antibiótico es el más eficaz cuando se trata de matar las bacterias negativas que son la principal causa de los cólicos. Los parásitos que viven en el tracto gastrointestinal son el factor irritante de la mucosa gastrointestinal, y pueden causar cólicos severos, especialmente si hay muchos de estos parásitos. Algunos virus como rotavirus, parvovirus, coronavirus y bacterias como Salmonella o Campylobacter son responsables de trastornos digestivos, pero para algunos existen vacunas como es el caso del parvovirus. o moquillo.

Las toxinas que provocan los cólicos son muchas, desde algunas plantas que contienen irritantes del tracto digestivo, como el látex y el laurel ficus. En ocasiones el estómago del perro hace ruidos anormales, tiene espasmos, tener el estómago duro, puede tener fiebre, mostrarse cansado. Un perro con diarrea severa a menudo se niega a comer, tiende a beber demasiada agua, lo que puede empeorar el dolor y los vómitos. En una diarrea severa el perro se deshidrata. Poner al perro a dieta dentro de las 24 a 48 horas posteriores a la observación de la enfermedad, ya que al hacerlo deja la mucosa intestinal en reposo. Debe beber agua, en pequeñas cantidades. El suministro de alimento se hace gradual en pequeñas porciones (Pollo cocido, zanahoria)

Una vez que el perro comienza a tener deposiciones más estables, puede regresar gradualmente a la dieta normal. Dependiendo de la gravedad le recetará: Medicamentos tópicos: este tipo de medicamento se llama apósito intestinal. Se administran por vía oral y se distribuyen por toda la pared del tracto digestivo para absorber las toxinas bacterianas. Reguladores de tráfico: Estos solo son útiles cuando la diarrea es muy severa para evitar que el animal continúe teniendo diarrea profusa. Antibióticos: No siempre son útiles, salvo que el perro presente síntomas sistémicos importantes o en caso de que sufra un cólico bacteriano, en cuyo caso se prescribe antisépticos intestinales. Rehidratarlo: esto es absolutamente necesario en casos de diarrea severa, especialmente en cachorros. La rehidratación se puede realizar por vía oral, pero en casos graves, vía intravenosa.

2.2.- ULCERA GASTRICA. - En la actualidad, se acepta que la gastritis crónica atrófica tipo B y la úlcera duodenal de los humanos, es causada en el 90% de los casos por H. pylori. El riesgo atribuible al H. pylori para el desarrollo de cáncer gástrico se encuentra entre el 35 a 60%, siendo un factor de cáncer de primer nivel. Debido al aislamiento de Helicobacter desde heces de pacientes humanos y animales, se ha sugerido una vía de transmisión fecal-oral (El contacto directo persona a persona sería el modo de transmisión más probable para este microorganismo) La infección inicia y afecta a los niños entre los 2 y 8 años, así como a los adultos mayores de 60 años.

 Otra vía de adquisición es la oral (Se han hecho estudios desde la saliva) la bacteria logra sobrevivir por 48 horas en agua potable. Los reservorios pueden ser los humanos y las mascotas domesticas (Helicobacter ha sido aislada en animales sanos tan jóvenes como perros de 2 meses de edad y en animales viejos de hasta 11 años) Las bacterias se han ubicado en la mucosa gástrica a nivel de las criptas glandulares. Las cepas de perros y gatos son distintas a la de los humanos, aunque tienen concordancia genética por lo que podría existir la posibilidad de transmisión de humanos a mascotas y viceversa (No hay estudio concluyente) El 60% de los perros con vomito la presentan. La H. felis es la mayormente involucrada en perros y gatos con signos de gastritis (Con vómitos)

Las bacterias del género Helicobacter de ubicación gástrica exclusiva son organismos microaerofílicos, de forma espiral, Gram-negativos y que producen la enzima ureasa. La Ureasa hidroliza la urea en el medio ácido gástrico, originando un medio alcalino que protege al microorganismo hasta su localización entre la superficie epitelial y el moco que la recubre. En 1975 se informó de la presencia de bacterias espirales gam-negativas en el 80% de los pacientes humanos con úlcera gástrica. Dos investigadores australianos encontraron estas bacterias en el 100% de los pacientes con úlceras duodenales, 80% de los pacientes con úlceras gástricas y 96% de los pacientes con gastritis crónica activa.

Actualmente, Helicobacter pylori sería la bacteria más prevalente en los seres humanos, estimándose incluso que la mitad de la población humana estaría infectada con este patógeno. La mayoría de las infecciones se adquieren durante la infancia y persistirían por décadas. En 1986, se describieron 3 bacterias espirales morfológicamente distintas, presentes en la mucosa gástrica de perros y gatos. En Australia, en 1988, se reportó por primera vez el aislamiento de bacterias helicoidales microaerofílicos, en perros y gatos. Posteriormente, estas bacterias fueron clasificadas como miembros del género Helicobacter y designadas Helicobacter felis y a partir de aquí, se han identificado otras especies de este género.

La especie más estudiada es H. pylori, y se le considera el prototipo de las bacterias con ubicación gástrica exclusiva. A la fecha se han descrito 30 organismos con características del Género Helicobacter. El Helicobacter spp; se clasifican en dos grupos, en el primero se incluyen a las especies: H. pylori, H. acinonyx, H. nemestrinae y H. mustelae (Todos son muy pequeños y tienen de uno o dos espirales y comúnmente un flagelo unipolar).

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