martes, 8 de agosto de 2023

 

EPIDEMIA SEXUAL

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRONTEGUI

Maestro por el centro de Maestros de Mazatlan.

Todos los días conocemos, por diferentes medios de comunicación, casos relacionados con violencia sexual cuyas víctimas son los menores y, aunque resulta habitual, lo cierto es que cada vez que se conoce un nuevo caso, incrementa la conmoción por la noticia, pero igualmente el asqueo y hasta el desagrado hacia las “personas” que cometen estos tipos de actos.

Estas situaciones, calificadas por algunos como una verdadera epidemia sexual, es en cierta manera real, y prueba de ello es que se dan casos en todos los países y en diferentes grupos sociales y culturales, lo cual se transforma en una cuestión verdaderamente seria e importante, ya que básicamente cuando hablamos de violencia sexual contra los menores, hacemos referencia a una grave violación de los derechos de estos, y donde aparte de ser una monstruosidad social, hay otros muchos que apartan la mirada o eximen sus responsabilidades.

Efectivamente, es un problema de proporciones descomunales, con derivaciones emocionales y psicológicas devastadoras para quienes lo sufren y con consecuencias a corto y largo plazo, al verse afectada la salud mental de las víctimas.

Las más conocidas y reseñadas, son el abuso sexual, el acoso, la violación o la explotación sexual en el ámbito de la prostitución o de la pornografía infantil, no se puede olvidar que existen otras variadas manifestaciones igualmente penosas, como la mutilación de órganos sexuales, el casamiento de menores, la no aceptación de la identidad sexual, el rechazo de la homosexualidad o bisexualidad o incluso la transgresión de los derechos sexuales de los menores con algún grado de discapacidad.

VIOLENCIA contra las mujeres.- Hoy hay más denuncias y muertes que nunca a manos de maridos, novios, ex parejas. Hay intolerancia y las mujeres se atreven a denunciar pero al denunciar aumenta el riesgo para la mujer ya que hace pública la guerra contra su agresor.- El agresor pierde su imagen de ciudadano intachable, es criticado socialmente, se ve rechazado hasta por su círculo familiar, laboral.

- El denunciado se siente indignado y saca su personalidad impulsiva, dominancia, orgullosa, rencoroso, resentido dando como respuesta la venganza.- Acabar con la vida de la mujer y a veces hasta de los hijos u otros miembros de la familia de ella. El riesgo aumenta con el consumo de alcohol y drogas. ¿Cuánto dinero se está destinando a favor del tema?

¿Qué equipos multidisciplinarios de investigan se han apoyado por el gobierno? Áreas laborales, legales, asistenciales, funcionamiento de los juzgados especiales que intervienen en estos casos, profesionales en defensoría de las víctimas, etc. ¿Cómo se protege a las víctimas? ¿Alojamiento, procedimiento, laboral medios, asistencia social con consulta médica, medicamentos, tratamientos psicológicos? Podemos observar que se usan dos monedas de cambio diferente.

A todo esto habrá que incluir otros gastos generados por víctimas, también directas, como son los hijos, con sus consultas médicas, sus problemas de retraso escolar, etc. Valor del daño moral, sufrimiento, secuelas. ¿Abordaje y solución? No cabe duda que tenemos graves problemas por los que hay que preocuparnos de seguridad, bienestar.

Se estima que hay en el mundo 71 millones de personas con infección crónica por el virus de la hepatitis C. Cada año mueren unas 400 000 personas debido a la hepatitis C, sobre todo por cirrosis y carcinoma hepatocelular. Las muertes causadas por la hepatitis viral han superado todas las enfermedades infecciosas crónicas, incluyendo el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)/SIDA, la malaria y la tuberculosis.

En 2016, el total de muertes causadas por hepatitis viral, incluyendo cáncer de hígado, casos agudos, cirrosis, hepatitis A, E, B, C y D, representan 1,34 millones de muertes en todo el mundo, superando a la tuberculosis (1,2 millones), el sida (1 millón) y la malaria (719.000).

Estas tasas de mortalidad se produjeron a pesar de los recientes avances en los medicamentos contra la hepatitis C que pueden curar la mayoría de las infecciones en un plazo de tres meses y la disponibilidad de vacunas altamente eficaces contra la hepatitis B. La hepatitis viral sigue entre los diez principales asesinos globales, entre los que están las enfermedades del corazón, los accidentes de tráfico y la patología de Alzheimer.

Globalmente, sólo el 5 por ciento de las personas que viven con hepatitis viral son conscientes de su enfermedad, aumentando en gran medida la posibilidad de infectar a otros y perdiendo la oportunidad de acceder a un tratamiento que salva vidas. Debido a que la hepatitis viral tiene pocos síntomas notables, muchas personas están mal diagnosticadas o no van a realizarse la prueba.

Los líderes mundiales y los responsables de la toma de decisiones nacionales deben prestar atención a estos hallazgos y observar que, con la financiación específica, la priorización política y las intervenciones específicas, las muertes por hepatitis pueden evitarse.

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