LAURA Y JUAN
(HISTORIA DE AMOR JUVENIL)
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y
Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Laura y Juan
habían sido amigos desde la infancia. Vivían uno de enfrente del otro en la
misma calle. Fueron juntos a la primaria y siguieron siendo inseparables en
secundaria y bachillerato. Gustaban asistir a los bailes del pueblo juntos. En
época de exámenes se reunían para estudiar- Al finalizar la carrera de
Ingeniero Agrónomo Juan se casó con una estudiante de Química. Despues de eso
Laura y Juan empezamos a verse con menos frecuencia. Laura no le gustaba
comprometerse con nadie, sus noviazgos eran poco serios y ella decía que
disfrutaba su vida en libertad. En el fondo Laura amaba a Juan y estaba medio
molesta por su matrimonio. Ella pensaba que Juan era muy joven aun para
casarse.
En cierta
ocasión Laura y Juan se encontraron lejos de las miradas de otras personas y se
entregaron a la intimidad. Ella mostraba un amor desinteresado basado en
sentimientos puros porque eso era lo que juan despertaba en ella. Juan le
explico que antes de casarse había pasado por varias mujeres antes que con su
esposa. Pero el pasado de Juan a Laura no le molestaba, solo estaba en ese
momento disfrutando el presente. Antes de Juan Laura desconocía el lado íntimo
de su persona, es decir en teoría lo conocía por sus amigas en lo que debía
hacer una mujer en su momento de virginidad en la cama. Sus amigas cientos de
veces le habían contado sus aventuras amorosas con diferentes jóvenes.
Ellas se
jactaban del manejo que ejercían sobre los jóvenes. Para Laura eso no era
aceptable, sino que su pensamiento de intimidad debía ser romántico, pasional,
con la persona que amas para aceptar ir a la cama. Es una chica saludable,
practica deportes, es alegre, divertida, accediada por los jóvenes de su sexo
opuesto, pero su debilidad estaba en tener frente a ella a Juan. Bastaron unas
cuantas palabras despues de seis meses de matrimonio de Juan para que Laura
pasara a los besos con su antiguo y amado amigo. Por la noche Laura se sentía
mentalmente agotada, trataba de imaginar en su dimensión lo que había sucedido
y como a partir de allí, sería su amistad con Juan.
Esos
pensamientos la atormentaban, la pregunta es ¿Qué voy hacer, si me sigue
buscando para continuar siendo su pareja fuera de su matrimonio? En realidad,
todo resultó ser mucho más simple, y es que Juan se siguió presentando por su
casa, y sin que mediara palabra alguna se encaminaban a un hotel a disfrutarse.
Laura se sentía avergonzada, decepcionada de la forma en la que estaba
actuando. Reflexionaba recordando que todo sucedió tan rápido que no tuvo
tiempo de pensarlo. Perdía la noción del tiempo y de sus actos cuando en el
cuarto de hotel Juan la besaba olvidándose de toda su culpa. Una tarde se hizo
a la idea que no lo acompañaría al hotel, se negaría.
Juan le
siguió insistiendo en las dos siguientes semanas, y ella prudentemente se negaba
a verlo, pero a la vez extrañaba ese placer, pero su orgullo podía más para
controlar su vergüenza en ser la querida ocasional de su amigo. Laura comenzó a
permitir que un amigo de su trabajo la galanteara, y la acompañara a su casa a
la hora de salida. Ese amigo y los deseos de Laura de disfrutar momentos
íntimos le hicieron que aceptara acompañarlo al hotel. Nuevamente sintió esa
emoción agradable que la intimidad le producía. Juan le había enseñado muchas
cosas por lo que le dijo en su momento intimo a su nueva pareja la forma en la
que quería disfrutarlo.
Recordó sus primeros momentos íntimos con Juan
cuando al llegar al hotel se metía debajo de las sabanas tímidamente
esperándolo, hoy se paraba y caminaba frente a su nuevo amigo íntimo mostrándole
todo su cuerpo. Ella ahora dominaba diferentes poses.
Habiendo
adquirido algo más de experiencia en estos asuntos, entendía por qué Cuando
estaba con Juan, este al final del acto permanecía con cara de insatisfecho.
Entendía que Juan deseaba otras cosas, pero al verla tensa no se atrevía a
pedírselo por miedo a que se molestara, y con ello se perdiera la sensación de
esa intimidad.
Laura había sido criada en un hogar
conservador con reglas muy estrictas y ni siquiera podía imaginar en ese
momento que entre un hombre y una mujer podría haber otras formas de satisfacer
la pasión, excepto lo habitual. En general se sentía una tonta, ingenua, a
quien le habían arrebatado el amor de su vida por tardarse en empujarlo a la
cama. Tampoco entendía ese deseo de Juan que lo llevo a casarse. Para ella Juan
se había perdido por el placer, el deseo, el disfrute de esas mieles que
alcanzaría en el matrimonio todos los dias. Recordó como despues de la primera
vez que tuvo intimidad con Juan, este no pensaba en otra cosa que llevarla de
nuevo a la cama.
Pero ¿Cómo se
sentiría si ella si fuera la esposa engañada? Obviamente en aquel momento no lo
pensaba, solo deseaba sentir a Juan dentro de su cuerpo, tampoco deseaba tener
hijos por lo que se protegía a pesar de la exigencia de Juan en que no lo
hiciera. Ahora sentía pena por Juan al verlo casado con una chica de la que no
estaba enamorado, y con la cual se casó para lograr su placer. Pero esto lo
descubrió más tarde. Juan deseaba que el destino los acercara de nuevo, pero
ella ya no estaba disponible para complacerlo. Esta fue la historia de dos
amigos que no se dieron cuenta que desde niños estaban enamorados, y que el
tiempo se encargó de revelarles su historia cuando ambos lo consideraron
demasiado tarde. El amor a veces llama a la tristeza, a la separación.
Cuando la sed
del amor se apaga las palabras se vuelven ofensivas. Laura ahora recuerda al
amor de su vida el cual desea borrarlo con el tiempo de su mente, pero de vez
en cuando su mente se detiene en aquel tiempo que creía olvidado, sanado y le
mueve el piso. Ahora su consuelo son sus hijos y próximos nietos ¿Cuántos años
habían volado? Ella en su momento juvenil amo a Juan, temblaba ante su
presencia, le brillaban los ojos de contento. Ahora ya no lo ama, no desea
pronunciar su nombre.
Aquel por el
que incluso estaba dispuesta a morir de vergüenza ante los ojos de la sociedad
por ser su querida y no su esposa, se fue apagando en su alma dejando dentro
ese pequeño espacio llamado recuerdo indiscreto al que hay que mantener oculto
y que ocupe el menor espacio posible. El tiempo sano sus heridas, ya no causan
sufrimiento, ni siquiera dejan huellas. Solo había una salida debido a que sus
vidas siempre estuvieron entrelazadas en un nudo demasiado enredado y que Laura
y Juan resolvieron cada cual a su manera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario