MENTIRAS DEL PSICOLOGO Y
PSIQUIATRA
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en
desarrollo humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
La mentira es un lubricante
universal de la vida social, los psiquiatras buscan determinar cuándo se vuelve
destructiva y qué tipo de problemas mentales puede tipificar. La capacidad de
mentir es un logro humano, una de esas habilidades que tiende a diferenciarlos
de todas las demás especies. Una persona inventa una serie de cuentos ficticios
sobre su pasado, muchos de ellos con un pequeño núcleo de verdad, todos auto
engrandecidos. Los mentirosos patológicos parecen absolutamente sinceros acerca
de sus mentiras, pero si se enfrentan a hechos que indiquen lo contrario, a
menudo revertirán su historia con la misma sinceridad.
Cada mentira surge de una
necesidad psicológica. El egoísta se convierte en persona antisocial, lo mismo
el manipulador (La mentira les resulta útil) Los narcisistas tienen la
necesidad de ganarse la aprobación de los demás por eso exageran sus logros y
habilidades para impresionar, se creen con un derecho a un trato preferencial y
terminan siendo imprudentes con sus mentiras. Los compulsivos sufren de miedo a
ser avergonzados, por lo que mienten para evitar que otras personas se enteren
de cosas que creen que encontrarían desaprobación. Sus mentiras suelen ser
leves, sobre cosas que la mayoría de los demás no encontrarían motivo para
mentir. Vayamos a la mentira patológica de los psicólogos y psiquiatras.
Una gran mentira que está
dejando bastante dinero es aquella que asegura que la enfermedad mental está
siendo producida por un desequilibrio bioquímica en el cerebro. Buen dinero
está dejando esta mentira y se ha popularizado mediante mercadotecnia, la
noción no es más que puras ilusiones psiquiátricas. ¿Quién lo dice? El doctor,
Thomas Szasz, profesor emérito de psiquiatría, comentó: “No hay ninguna prueba
sanguínea o biológica que certifique la presencia o ausencia de la enfermedad
mental, como lo hay para la mayoría de las enfermedades del cuerpo.
Si se elaborara una prueba así
(para lo que hasta el momento se ha considerado una enfermedad psiquiátrica),
entonces la condición dejaría de ser una enfermedad mental y en vez se
clasificaría como síntoma de una enfermedad del cuerpo”. Por su parte el doctor
Edward Drummond, en su libro “The Complete Guide to Psychiatric Drugs, declaró:
“En primer lugar, no se ha demostrado una etiología “causa” para cualquiera de
los trastornos psiquiátricos. Así que no acepte el mito de que podemos hacer un
diagnóstico exacto.
Tampoco debería creer que sus problemas
existen sólo por un desequilibrio químico. Por otra parte, el psiquiatra Steven
Sharfstein, entonces Presidente de la Asociación Psiquiátrica Americana,
admitió: “Nosotros no tenemos una prueba de laboratorio contundente para
determinar un desequilibrio químico en el cerebro”. El doctor en ciencias Bruce
Levine, psicólogo y autor de Commonsense Rebellion (Rebelión con Sentido Común)
coincidió: “Recuerde que no se han encontrado marcadores bioquímicos,
neurológicos o genéticos para el trastorno por déficit de atención, trastorno
de oposición desafiante, depresión, esquizofrenia, ansiedad, abuso compulsivo
de drogas o alcohol, comer en exceso, apuestas o cualquier otra de las
presuntas enfermedades, males o trastornos mentales”.
Elliot Valenstein, Ph.D., autor
de Blaming the Brain (Echándole la Culpa al Cerebro) fue rotundo: “No existen
pruebas disponibles para valorar la condición química del cerebro de una
persona viva”. El psiquiatra David Kaiser comentó: ... La psiquiatría moderna
aún debe demostrar en forma convincente la causa genética y biológica de
cualquier enfermedad mental. Se ha diagnosticado a los pacientes desequilibrios
químicos a pesar del hecho de que no existen pruebas para sustentar un
diagnóstico así y no existe un concepto real de cómo sería un desequilibrio
químico”. El escanograma es un fraude. - Las declaraciones y propuestas de que
la tecnología moderna de formación de imágenes del cerebro ha demostrado que
enfermedades o desequilibrios químicos en el cerebro causan enfermedades
mentales son puras fantasías psiquiátricas. Steven Hyman, admite que los usos
indiscriminados de los escanogramas de cerebro producen “bonitas pero
intranscendentes fotos del cerebro”.
Aunque muchos psiquiatras dicen que los
escanogramas de cerebro ahora pueden detectar algunos trastornos mentales, un
artículo en The Mercury News, dice que muchos doctores advierten que los usos
de este tipo de escanogramas son “no éticas” y “peligrosas”, muy lejos de tener
validez científica. “El estudio es caro y no ofrece información útil, o exacta.
El psiquiatra M. Douglas afirmó: “No existe una base científica para estas
afirmaciones de emplear escanogramas del cerebro para diagnóstico Psiquiátrico.
Me gustaría que lo fuera, declaró el doctor Michael D. Devous, del Centro de
Medicina Nuclear del Centro Médico del Sudoeste de la Universidad de Texas”.
El doctor Mark Graff de la Asociación
Psiquiátrica de California admitió con franqueza: “La historia de la medicina
está llena de hermosos procedimientos que terminan no funcionando en absoluto.
Nos gustaría que existiera una prueba sencilla y definitiva. Pero en primer
lugar deseamos una confirmación independiente de que funciona”. A pesar de la
abundancia de presuntas explicaciones bioquímicas para supuestas condiciones
Psiquiátricas, Joseph Glenmullen, de la Escuela de Medicina de Harvard, es
enfático: “no se ha demostrado ninguna. Todo lo contrario. En todos los casos
en que se había pensado que se había encontrado un desequilibrio así, más
adelante demostraron ser falsos”
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