TIEMPO SANA
AMORES
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Mientras los
días pasan yo empiezo a ver qué fue lo que hice durante mi existencia, caigo en
la cuenta que una de las anécdotas más hermosas que tengo está en mi pasado. Y
no me arrepiento en haberla conocido. Bien valió la pena de solo ver su sonrisa
tierna y cariñosa que me veía con una calidez que no he vuelto a encontrar. El
amor es sencillo, brota espontaneo, sin intereses ni condicionamientos, es
inocente se manifiesta sin hacer ruido, sólo en la mirada o en los gestos de
cariño, hacia uno mismo y hacia los otros. Brota de las almas sinceras, no
exige reconocimiento, gratifica tanto al que lo da como al que lo recibe.
Alguien me
pregunto qué ¿Por qué me gustaba bailar, cantar, escribir? Mi respuesta es
sencilla, cuando lo hago parece que el mundo desaparece, estoy solo con mi
mundo, viajo en mis fantasías, encuentro mis demonios, miedos, frustraciones
felicidad y armonía. Siento, como si, mi mente, cuerpo, ser fuera perfecto,
como si comenzara a transformarme en una persona plena, y a su final lo
disfruto como nada en el mundo.
Cuando
escribo poesía es regresar a ese corazón henchido, que pide a gritos ser
escuchado o que le aconseja “No, te rajes” sigue adelante, abre tus ojos,
demuéstrate quien realmente eres, sueña dormido y despierto, vive la vida.
Suspira hondo, asimila cada sonrisa que se te entregue, cada instante
placentero, cada caricia ¡Vive y deja vivir! Aprende y enseña, sigue intentando
siempre sigue, no pares hasta morir. Si, alguien te parte el alma, vuelve a
construirla, recoge sus pedazos, sana sus grietas, deja atrás ese recuerdo
amargo, vuelve a ti y prepárate para lo que viene, para lo que sientes, que ese
sufrimiento forme parte de una anécdota que sirvió en enseñanza.
Aprendí a bailar
con mi vida, hacer poesía por los amores que se fueron, por los que se
retiraron sin decirme adiós, los que jugaron con mis sentimientos, los que
fueron problemas o eran soluciones, a todos algo les aprendí, ahora cuando los
problemas se pasan por en frente me doy media vuelta y río sin cesar, porque
esos engaños los miro diferente, me son conocidos, transite por ellos.
No todo en la
vida es miel sabrosa, también la amargura es buena en la vida para sentirnos
vivos, para que el mundo sea diferente después de un sufrimiento. Arriesgar con
lo expuesto en ideas, es bueno y malo, da reputación o quita lectores y todo
porque la ilusión, necesidad, fantasía son opuestas con lo que estamos
esperando en la vida que llevamos y no estamos preparados para enfrentar ideas
diferentes.
Las personas
pasan frente a nuestra vida, unas se quedan para siempre, otras desaparecen
para no ser vista jamás, unas nos valoran, las otras nos critican y tratan en
que desaparezcamos de este mundo y esto a veces son los malos recuerdos, los
que sin que les hagamos nada nos hacen mal, pero eso no debe importar y seguir
adelante sin lamentaciones que nos hagan claudicar dejando esos malos recuerdos
en ese pasado, que pase el tiempo, se olvide, desaparezca. Hay que desconocer
los besos falsos, las caricias engañosas, el destino de quienes en un momento
nos juraron amar y sus besos se fueron junto a ellos como el tiempo o con el
aire de su grandeza.
Darles
gracias por ese beso, por ese abrazo, esa caricia que en cierto momento nos
hizo volar con la esperanza de que realmente nos amaban, que lograron hacernos
una ilusión y al final solo nos dejo llorando “No, hay mal que por bien no
venga” Que solo quede en ese instante, en esa mirada amorosa, esa palabra
olvidada, esa promesa mentirosa y, que después de ella dejo en ser parte de
nuestra vida, ya no volverá a ser lo mismo.
Hay una
diferencia notable entre ser feliz y estar feliz. Uno puede ser feliz aún
cuando tenga un mal día, esté triste, o pase una pequeña depresión. Si soy
feliz no me importan los breves momentos de sufrimiento mal entendido, ni las
noches oscuras del alma, que siempre acaban amaneciendo, ni las lecciones
incomprendidas de la vida que en este momento no entiendo.
Siempre hay
un principio y un fin, un coraje y una sonrisa aún cuando nuestro estado o
nuestra expresión no sean del todo agradable a quien nos mira. El ser feliz
esta en uno, es tratar en comprendernos, clarificar lo que deseamos y dejar de
enturbiar los humores que buscan salir. Somos felices cuando sentimos placer,
logramos satisfacer lo que deseamos, es parte de esa capacidad que tenemos en
querer tener algo, en conseguirlo, sin embargo también se puede ser feliz sin
tener lo que deseamos y sin lograr las metas que otros han logrado Otros son
otros, y yo soy yo. La felicidad es algo más que un simple propósito, un deseo,
porque implica disfrutar en ese momento lo que deseamos.
Ser feliz es
disfrutar el pasado, dejar de estar pegado al mismo, en lo que fue y pudo ser.
Pensar que las personas que se fueron eran importantes, me gustaba estuvieran
cerca y se alejaron solas. Aunque deseo volver a verlas soy capaz en cerrar el
ciclo que me identificaba plenamente y solo veo el reflejo de su sombra
volviendo mi vida a estar en su lugar y me siento libre.
Ser feliz es
un sentimiento extraño, muy difícil de explicar... Es como si al fin
estuviéramos donde tendríamos que estar, con la persona con la que debemos
estar y el corazón en su lugar palpitando eufóricamente gracias a esas personas
que están al lado mío. Es saber que lo que se tiene es lo importante, es dejar
en soñar en un pasado ido que transformo la vida y que en su momento también
fue importante. Ser feliz, es soltar, y cerrar el ciclo. Lograr cerrarlo para
seguir viviendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario