LA
VIDA ES UNA ESCUELA
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
No,
es la lucha del pobre contra el rico, sino contra el ignorante que se apropia
de todo lo que no le pertenece. Quiero darle las gracias al profesor en
secundaria en aquellos lejanos ayeres que dejo escrito en el pizarrón la frase
“La vida es una Escuela” Gracias por ese amor y esa magia filosófica que lo
inspiro y lo redacto con palabras en un pizarrón en mal estado en el cual ya
era imposible escribir letra alguna por su uso y ser una vil tabla coloreada de
verde.
Agradezco
la paciencia y el aguante que tuvo para con nosotros. Una frase que no he
podido olvidar y que me hizo distinguir el bien del mal sirviéndome como
indicativo de un camino para no perderme en la frivolidad, puerilidad,
trivialidad, fruslería. Con esa frase me presento al mundo que me rodea,
encerró en ella los deseos agradables de servir al prójimo.
Nos dejó escrito lo que estaba en su corazón,
los sentimientos de las personas, la forma apropiada de vivir la vida. Palabras
honestas que describían sus sentimientos y la ansiedad en que mediante el
esfuerzo personal lográramos ser personas honestas, dignas, con un corazón y
sentimientos puros. Personas agradecidas, humildes. Los ayeres me la
recuerdan.
La
vida es una escuela, entonces me reí mucho después de leerlo porque no
comprendía ni entendía el significado de la vida como escuela. Yo conozco una
sola escuela, y es en la que estudie, y sé que la escuela tiene director, y
profesores, prefectas. Por lo tanto, dada mi edad, me imaginaba esta frase, una
imaginación del profesor que la escribió ya que no creó que ninguno de los
pubertos tuviéramos esos alcances tan profundos de filosofía.
Así,
comencé una mayor comprensión de los problemas y preocupaciones de la vida.
Poco a poco me fueron apareciendo algunas cosas sobre el significado de esta
frase, de la que siempre me reía cada vez que entraba al salón de clase y,
recordaba el desinterés con toda responsabilidad deseaba nos apropiáramos ese
ese profesor.
Sabía
que la vida es una escuela en la que están los pobres y los ricos, pero los
pobres, no hay quien le haga caso porque es pobre, y no representa ganancia
para nadie, además pide ayuda. El rico es escuchado, aunque sea un ignorante
por el simple hecho de contar con dinero. El pobre, aunque sea un erudito,
nadie le prestara atención, pero si el rico plagia su idea, es un sabio y el
único que lo pensó. La vida es una escuela, cuando te encuentras con personas
oportunistas, te acompañan por su interés y no por la amistad que pretenden, y
cuando el interés termina, difícilmente encuentras a alguien a tu lado.
Decía
mi padre el nuevo rico pierde a sus amistades viejas y se rodea de vanidades, y
que el rico cuando cae en la pobreza nadie, lo apoya y su familia lo desconoce,
se acaban los amigos y le retiran el saludo. Así que, si tienes valores nobles
y tratas a la gente con humildad y dulzura, la gente pensaría que eres un tonto
ingenuo. La vida es una escuela en la que hay un opresor y en la que hay un
oprimido, y el opresor no tiene misericordia en su corazón porque su opresión
proviene de una cultura y una educación en el cual esta persona se crio odiando
a los que se le oponen, y el roba al igual que lo hizo su padre, su abuelo.
La
vida es una escuela, cuando el ignorante se convierte en el gobernante de los
asuntos de la sociedad, una persona que no puede leer una oración se convierte
en el gobernante de los asuntos de la gente común. La vida es una escuela,
donde supe que la evidencia científica se compra y vende para ocupar posiciones
mundanas cuando se fragua para que tal o cual persona tenga el título de
doctor, y que se gradúe una maestría y otros que estén interesados en buscar
posiciones y no sobre la ciencia.
Aquellos
con verdadera ambición y conocimiento, que tienen sueños no para sí mismos sino
incluso para los demás, son pisoteados, quieren el bien para los demás como lo
aman para sí mismos. Pero la opresión y la tiranía derrotan a los ambiciosos y
combaten a los dueños de las ideas y los creadores. ¡Sí!, la vida es una
escuela, cuando se le da valor a lo que viste una persona, se categoriza por su
vestimenta y apariencia, no por su moral, racionalidad y comportamiento, al
usar ropa elegante.
La
vida es una escuela en la que encontrarás teóricos y personas que hablan
carentes de honestidad. Pero no hablan de la injusticia a la que son sometidos
los jóvenes en cuanto al desempleo, de la intermediación de fulano para un
puesto, y de dar dinero para poder trabajar. La vida es una escuela cuando
escuchas que una mujer pregunta antes de casarse ¿Cuánto tiene en el banco, las
propiedades, autos?
La
vida es una escuela cuando ves que tratan a los extranjeros en este país como
si fueran Dios y a los mestizos, indígenas a patadas, con odio. Así que, si
tienes valores nobles y tratas a la gente con humildad y suavidad, la gente
pensaría que eres un tonto ingenuo. La vida es una escuela, cuando sé que la
mayoría de las personas no deben ser seguidas en todo.