EL VIEJO
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y
Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Llegar a viejo, no
es cosa fácil, lo primero es llegar, lo segundo saber llegar manteniendo la
dignidad integra “Eso, es lo más difícil” Cuando pregunta tu edad, o ve en tu
cuerpo las deficiencias, te alienta con palabras “No, te rindas, que no te
derrote la enfermedad. Pero te das cuenta que tienes menos personas con quien
conversar, que deseas platicar, pero ya no te prestan atención. Tus seres
queridos que tanto cuidaste, amaste solo emiten quejas contra tu persona, y
llegas al punto en que no tienes derecho a quejarte de nada, ni dar un solo
consejo. Por eso no es fácil llegar a viejo.
Nos dicen que los
viejos se parecen mucho a los niños con la diferencia que al niño se le cuida,
atiende, y al v viejo se le reprime con el clásico “No estés molestando, o ya
me tienes enfadado” Se entiende que los hijos tienen nuevas prioridades, y esto
se entiende claramente. Pero de querer cambiar a un viejo, obligándolo “No, es
nada sano” Así, que no intentes cambiarlo, no intentes enseñarlo, no te quejes
en su cara, no interés engañarlo. Recuerda que la vida tiene sus razones para todo, y la vejez
es un camino inevitable. – No todo mundo aprende a ser y viejo, ni sabe cómo
serlo.
Son personas que vienen de su intuición y siguieron adelante
sin saber cuándo se les terminara el camino. Si en cierto momento estuvieron
equivocados fue porque se subieron a cortar frutas para alimentar a sus hijos
en el árbol equivocado, y muchos de ellos se cayeron al romperse las ramas por
lo que no llegaron a la edad de viejos. Pero el árbol sigue allí esperando a
que se suban sus hijos a cortar fruta para sus hijos. Y dese ahí, desde donde
se ve el camino hacia dónde ir, el ponerse a la altura de las circunstancias
resolviendo los problemas. No todo mundo hace bien las cosas, unos son más
testarudos que otros. Unos escuchan su consciencia, otros rompen todo tipo de
reglas, pero al final si sobreviven son un viejo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario