CHICAS DE LA GENERACIÓN “Z” (MARTHA)
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Cada persona desarrollará diferentes opciones en las distintas etapas de la vida. Una carrera profesional es parte de la vida, y cada elección es la decisión individual sobre cómo planificar y gestionar su vida. Entre las muchas opciones en una carrera, no hay una absoluta “correcta” o “incorrecta”, ni “buena” o “mala”, solo “adecuada” e “inadecuada” Las chicas de la generación no “Quieren desperdiciar su vida” Para ellas, quien dedica todo el día en una institución de gobierno, o en una empresa dedican la mayor parte de su tiempo a perder su vida.
Toman la decisión de no contratarse en un trabajo tradicional, y asumen con valentía el riesgo de crear su propio trabajo. La moda es crear contenidos para plataformas de redes sociales, convirtiendo el riesgo en una oportunidad profesional. Detestan verse sentadas en una oficina recibiendo órdenes. Para ellas es una atadura que les quita su tiempo, juventud, alegría, felicidad y desean libertad a su manera. Lo primero que me pregunto ¿cuál es su propia definición de felicidad? ¡No, el éxito tradicional como lo conocemos! ¿Cómo ellas se conducen a su definición de la felicidad?
¿Cómo aceptan sus propios cambios despues de una educación en el hogar y escolar de tipo tradicional? Despues de reflexionar sobre estas preguntas he llegado a la conclusión que las chicas de la generación “Z” han llegado para quedarse por un largo tiempo ya que observo que asumen su responsabilidad por sus decisiones: eligen dejar ir y continuar firmemente en su camino, concentrándose en su propio curso y sin ser afectadas por otros cursos.
Eligen tomar medidas audaces y cambiar valientemente el statu quo; o desarrollar otras opciones, y así sucesivamente. La nueva generación “Z” elige probar, y tomar decisiones constantemente, se adapta continuamente y experimenta ganancias y pérdidas. Lo que permanece inalterado es su búsqueda del éxito y la felicidad, tal como ellas la definen por sí mismas. Es una generación que va ganando confianza, y buscando el desarrollo sostenible; y dejando ir voluntariamente lo que las chicas de la generación tradicional creemos van perdiendo. Quieren ser independientes, vivir una vida plena sin ataduras, buscan opciones profesionales, son mucho más fuertes, más maduras, seguras, en mente y espíritu.
Las chicas de la nueva generación “Z” aparentemente son perezosas, y estan llenas de información. No estan de acuerdo en los modelos tradicionales de contratación laboral, y andan en busca de nuevos modelos que les ofrezcan mayor diversidad. Esta forma de pensar ofrece una nueva perspectiva. Sin embargo, si bien celebramos el surgimiento de esta opción profesional, antes impensable, también debemos considerar racionalmente su importancia práctica y viabilidad, y encontrar la trayectoria profesional más adecuada para ellas, basándonos en nuestros propios valores, capacidades, intereses y etapa profesional.
Las chicas “Z”, no son perezosas que desperdicien su vida inútilmente, ellas tienen una nueva forma de elegir que no se apega a lo tradicional por lo que invierten su energía en su vida, y no tanto en el trabajo. Su vida tranquila es el ambiente agradable que les resulta conveniente para no padecer enfermedades mentales. La mayoría de ellas no desean ni buscan trabajo en las instituciones de gobierno, y la causa es su bajo salario, el cual no es suficiente para afrontar sus mínimas necesidades, además de cumplir un tercio de su día en el lugar durante 30 años de la mejor etapa de su vida desperdiciándola.
Ellas por ser jóvenes reciben presiones de todo tipo, e incluso a veces se ven obligadas a anteponer su dignidad para no perder el empleo. La equidad de género, es un círculo vicioso que no solo les afecta a ellas, sino a toda la fuerza laboral. Ellas dicen que el hijo de un personaje con nexos en la política despues de graduarse gana más que una chica que lleva 10 años en un puesto. Para ellas el trabajo en una institución de gobierno o en una empresa es duro, y no hay manera de escapar a las presiones todos los días sin ganar mucho. Las chicas de la generación “Z” anhelan montar su propio negocio, vivir una vida tranquila, y disfrutar con sus amigas.
La sociedad actual en materia laboral, no cuenta con lo que ellas desean ya que en todas las personas les genera, ansiedad, el malestar y la autocrítica. Las jóvenes salen de la universidad para enfrentarse en una sociedad con recursos limitados, atrapadas en una competencia irracional por la supervivencia, en un entorno en rápido desarrollo. Son como un hámster corriendo sin rumbo en una rueda todos los días. Una de estas chicas me comento que fue despedida de su trabajo por quejarse de la mala paga, y que el estrés cuando trabajaba, y la ansiedad ahora que no cuenta con trabajo le impide concentrarse en hacer ejercicio para bajar de peso.
Ella me dijo, que es soltera, y sin presiones económicas, y que renunciar lo hizo con gusto con la intención de recuperar el control de su vida. Tras un período de descanso lejos del estresante mundo de las empresas, quiere encontrar un trabajo que le permita vivir lo básico. Las chicas de la generación “Z” buscan trabajo que no sea estresante, y de preferencia de forma remoto, sin jefes y horarios fijos, es decir que tenga poca supervisión y pague bien “Salario decente” Un trabajo con horario de un tercio de su vida diario, no es normal para verla desperdiciada por un salario infame, y a la larga afecta la salud mental y física.
El no trabajar de la forma tradicional no implica pereza superficial. Al contrario, es una opción profesional creativa que subvierte las expectativas sociales tradicionales y ha atraído la atención del mundo laboral convencional en todo el mundo. Unas trabajan creando TikTok e Instagram, y continuaran las nuevas plataformas abriéndoles camino laboral. Otras buscan la fama. Las chicas de la generación “Z” han entendido que no solo existe el trabajo institucional o corporativo para desarrollar su carrera por lo que van aprendiendo a incorporarse a las redes sociales expandiéndose más allá de su face, y contratando y desarrollando su propio sitio Web, a plataformas de medios en línea convencionales como Instagram, X, LinkedIn y YouTube.
Ganan dinero por compartir publicidad en sus plataformas. No se trata de ir a trabajar, que existe en todas las generaciones en el ámbito laboral. Sin embargo, debido al rápido flujo de información en las redes sociales modernas, esta opción comenzó a convertirse en un tema que desencadenó un debate sobre el mercado laboral. Dejan de ser esclavas de un horario, no existe el contratador, ni el jefe que las esté checando a la entrada de la empresa, sin embargo, no todas cuentan con la capacidad en ser creativas para atraer seguidores, y esto también les puede afectar su estado mental sano.
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