MATAR LA CURIOSIDAD DEL NIÑO CON MENTIRAS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex
Director de la escuela Normal del Pacifico – Ex Director General del Instituto
Pedagógico Hispanoamericano.
Tan pronto como nace el bebé, la enfermera tomará al bebé, y lo colocará frente a la madre, dejando que el bebé presione contra el pecho de la madre. Esta es la primera tarea en la vida de un niño “Aprender a confiar en los demás” Al hablarle suavemente al oído, tomarle la manita y darle palmaditas en la espalda, le haces saber “No tengas miedo, estas seguro” Los niños que saben confiar tienen recursos para sobrevivir; saben que, si están heridos, alguien los ayudará y, si necesitan ayuda, alguien les dará una mano.
La confianza es un don innato en los niños, pero muchos padres destruyen esta confianza sin saberlo, provocando que sus hijos se sientan desanimados, decepcionados y frustrados con el mundo, viviendo una vida solitaria y peligrosa. A pesar de los numerosos casos de maltrato infantil por parte de padres, muchas personas aún creen que es la única forma de educar porque aman a sus hijos.
Lo que queda claro es que hay millones de padres que maltratan a sus hijos en nombre del amor, o padres que desdeñan usar el nombre del amor para maltratar directamente a sus hijos, e igualmente demasiados hijos que parecen albergar un profundo odio hacia sus padres, y sufren durante toda su vida ese recuerdo infame cometido sobre ellos. Hay padres que no pueden controlarse, y en muchas ocasiones ellos mismos fueron educados en esta forma “Reproduccen, y disfrutan el abusar en sus hijos” Desde esta perspectiva, la malicia despiadada que finalmente muestra un adulto se remonta a sus relaciones infantiles y, en la mayoría de los casos, a la relación con sus padres. Pero todos los padres aseguran que aman a sus hijos a pesar de dañarlos mentalmente.
El amor paterno y maternal es fundamental; son los canales más básicos e importantes para la reproducción y transmisión continua del amor a lo largo de la humanidad. Sin embargo, esto no significa que tener hijos los convierta automáticamente en buenos padres. El amor verdadero no es sencillo. Debemos ser conscientes de ello y examinar y reflexionar constantemente sobre cómo tratamos a nuestros hijos. La idea de que ningún padre no ama a su hijo es una lógica perezosa y la mejor excusa para que los padres se absuelvan. Si crees en esta afirmación, sin duda necesitas examinar cómo tratas a tus hijos.
Nuestra sociedad da mucha importancia a la piedad filial; incluso si nuestros padres nos maltratan, se espera que creamos que tienen razón. Sin embargo, esta aceptación racional no puede suprimir el odio en nuestras emociones, y como no debemos odiar a los padres, transferimos este odio a nuestros cónyuges, hijos u otras personas. Este mecanismo de desviar la culpa es la base de muchos males.
Las mentiras de los padres, dañan al niño. Por ejemplo, las promesas que hacen los padres a sus hijos suelen ser mentiras que ocultan una gran cantidad de hechos, aparentemente para el beneficio del niño, pero en realidad son ineficaces, privándolo de sus derechos e impidiéndole conocer la verdad. La mayoría de los padres usan la protección como pretexto para mantener el control total e impedir que los hijos los cuestionen. A veces, nuestro deseo de honestidad puede entrar en conflicto con el hecho de que los niños necesitan protección. Restringir la expresión de forma arbitraria y tajante, daña la formación de la personalidad en el niño, al no permitírsele expresar sus opiniones. Un principio básico de los padres debe ser “No mentir” – “Retener la verdad, solo por motivos morales significativos”
– “No ocultar la verdad por deseos egoístas” – “Evaluar las necesidades del niño con la mayor fidelidad posible” - “Evaluar los hechos, para analizar y razonar el cómo apoyar al niño en su crecimiento espiritual” Es más fácil evadir el responder con la verdad, pero no es honesto, así como los padres cuantas más mentiras dicen, más mentiras debe inventar para justificarlas. Los padres deben afrontar los hechos para estar libres de tormentos en su conciencia, y no generar el miedo en la cabeza del niño. No es que se supriman las restricciones, sino que se flexibilicen para mantener el equilibrio (Necesidades- responsabilidades – ajuste – oportunidad) El renunciar a ciertas cosas trae conseguido consecuencias como la angustia.
A veces debemos ser conscientes que debemos renunciar a ciertas alegrías, pero no rendirnos. Para lograr progreso en la vida debemos progresar continuamente, y ello requiere sacrificio, entrega, tiempo, ajustar, volver ajustar, como si estuviéramos obsesionados.
Recuerdo que, a una niña vecina de mi infancia, su madre a diario la amenazaba con que le cortaría las orejas sin acataba la orden de lo que ella le decía que hiciera. Un día la niña mato a todos los gatitos recién nacidos de su gata, y ella dijo que lo hizo por amor a ellos “Por su bien” Los quiero por eso los mate, dijo la niña. Frase que provenía de la boca de su madre tantas veces escuchada. La madre la golpeaba por nimiedades y cuando lo hacía remataba diciéndole que lo hacía por su propio bien, incluso recuerdo que en época de lluvias la sacaba al patio para que le cayera la lluvia debido a que la niña se había orinado en la cama dormida “Dureza de una madre” usan para controlar a sus hijos, los maestros la usan para controlar a sus alumnos, los hombres la usan para controlar a las mujeres, y las mujeres también la usan para controlar a los hombres.
Esta mentira inicia desde cuando el niño intenta gatear, caminar, explorar. Por ejemplo, si un niño tropieza al intentar alcanzar un juguete, se lo dan; si gatea, lo detienen con preocupación; si juega alegremente y grita, le advierten que guarde silencio. Los padres en nombre de su seguridad, y por amor, obstaculizan severamente los esfuerzos de los niños por explorar el mundo. Y esta práctica se intensifica a medida que crecen. Por ejemplo, resolvemos todos sus problemas, tomamos todas sus decisiones y los obligamos a aceptar sus elecciones en nombre del amor. Los padres hacen esto, y los maestros también.
No se le permite que el niño tome decisiones. - Cuando una persona toma decisiones constantemente, ya sean correctas o incorrectas, su vida se enriquecerá gracias a estas decisiones autónomas y su capacidad aumentará continuamente. Solo tomando decisiones se puede decir que una persona ha vivido verdaderamente. Si los padres pasan tomando decisiones por el niño, su vida pierde sentido.
Por mucho que le den los demás, o por muy correctas que parezcan esas decisiones desde una perspectiva racional, se sentirá débil e impotente. “Tomar decisiones por los hijos en nombre del amor puede ser extremadamente engañoso” Los padres creen que hacen lo correcto, y los hijos no saben cómo resistirse. Sin embargo, tanto padres como hijos sufrirán como resultado. Los padres descubrirán que tienen que preocuparse constantemente por sus hijos, mientras que los niños a menudo se sentirán aburridos, molestos e incluso asfixiados, como si alguien los estuviera asfixiando.
Hoy en día, la situación en la que los padres deciden la vida de sus hijos y los profesores deciden sus estudios es cada vez más grave, y la resistencia infantil también se está fortaleciendo. Las formas comunes de resistencia incluyen la adicción a internet y la rebelión, mientras que las formas extremas incluyen el suicidio y el asesinato. Los suicidios continúan en los estudiantes de secundaria, y preparatoria sin que encuentren una razón clara del por qué. Los jóvenes también atacan a los ancianos de forma inexplicable, los problemas de salud mental en los estudiantes son alarmante. La causa principal de esta situación podría ser que padres, y profesores están tomando demasiadas decisiones por sus hijos, lo que afecta gravemente sus vidas.
Las madres usan el discurso para hacer dependiente al niño “Te amo, así que nunca nos separaremos” La madre se apega al niño porque es ella quien lo necesita, y usa la mentira que lo hace por su bien. Lo que más odia un adolescente es estar todo el día con sus padres. Para satisfacer las necesidades de sus padres, los niños dejan de crecer de forma independiente e incluso pueden negarse a salir con alguien, por considerarlo una traición a sus padres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario